Así como Garfield odiaba los lunes, yo siempre odié los martes por una teoría particular (que no viene al caso) que los posiciona como el día más difícil de soportar. Los argumentos de una reciente investigación llevada a cabo por un investigador británico me da la razón, al menos en términos meteorológicos.
El Dr. Andy Russell, meteorólogo atmosférico de la Universidad de Manchester ha estudiado los registros climáticos históricos día a día, para así verificar o refutar la teoría popular de que en los días de fin de semana es cuando se registran más lluvias.
Tras haber analizado los datos disponibles, Russell llegó a la conclusión de que esta asunción es falsa, y que los días en los que se suelen registrar más lluvias son los martes, y que de hecho, en términos generales, los días de semana suelen ser más lluviosos que los fines de semana.
Russell explica este fenómeno resaltando que es la actividad que se registra entre semana la que hace que llueva más en días hábiles. El tráfico, calor y polución generada por los seres humanos actúan sobre la atmósfera incentivando las precipitaciones. Esto, claro, es en términos generales, y las variaciones se dan localmente.
De todos modos, sumo argumentos. Odio los martes.