La sociedad argentina.
La gente y el miedo.
Un amplio sector de la sociedad tiene una peculiar característica: el miedo. O mejor dicho, miedos.
Está el miedo a perder el trabajo, al cambio, al novio de la nena, y la mar en coche.
Son sospechosos los morochos, que algún día avanzarán desde los suburbios a buscar nuestras cosas.
Se mira con desconfianza al vecino de pelo largo (¡estamos en el siglo XXI!), que seguro fuma marihuana.
No hay que reclamarle nada al patrón, porque hay que cuidar el trabajo.
Y centenares de miles negando haber votado al nefasto Carlos Menem, porque les daba vergüenza admitir que lo hicieron porque les faltaban unos meses para terminar de pagar el home theatre.
Está el miedo a perder el trabajo, al cambio, al novio de la nena, y la mar en coche.
Son sospechosos los morochos, que algún día avanzarán desde los suburbios a buscar nuestras cosas.
Se mira con desconfianza al vecino de pelo largo (¡estamos en el siglo XXI!), que seguro fuma marihuana.
No hay que reclamarle nada al patrón, porque hay que cuidar el trabajo.
Y centenares de miles negando haber votado al nefasto Carlos Menem, porque les daba vergüenza admitir que lo hicieron porque les faltaban unos meses para terminar de pagar el home theatre.

La gente y el campo.
La sociedad compro sin pensar eso que inventaron algunos medios de comunicación: “el campo” son esos pocos tipos multimillonarios que manejan las entidades del agro. Y cuando ese sector se enfrentó con el gobierno nacional por la millonada que significa la renta de la soja la sociedad se identificaron, al son del diario Clarín y Cía. “Todos somos el campo”, decían.
Algunos detalles que por ahi se desconoce:
Históricamente no hubo sector menos solidario que los oligarcas ganaderos y sojeros. No hay registro de ninguna acción en beneficio de la sociedad, la infancia, los pobres, los trabajadores… Nada de nada.
Nunca fueron democráticos y Hugo Biolcatti (presidente de la Sociedad Rural) ni siquiera lo disimula: es ampliamente conocido el video donde juega con Mariano Grondona a reírse de la posibilidad que la presidenta Cristina Fernández no llegue a completar el mandato que le dio el voto popular.
A eso debe añadírsele que en la Rural se silbó de manera ensordecedora al presidente Raúl Alfonsín (un santo del clasemedia), la recordada tarde en que el primer presidente del retorno de la democracia les recordó que allí fueron aplaudidos y vitoreados los represores y asesinos de la dictadura militar.
El sector agropecuario lidera la economía argentina en cuanto a mercadear sus productos de manera informal, y a contratar a sus trabajadores sin registro. Es decir, son campeones de evasión y negreo.
Biolcatti dice tener un plan para acabar con la pobreza. Es raro que diga algo así porque su organización jamás se preocupó por los pobres y porque el plan de desfinanciar el Estado (eliminando las retenciones) precisamente afectaría primero a los pobres que necesitan de la salud y la educación públicas, además de la cuestión alimentaria.
Se adjudican ser la “Patria”, como si quienes no tienen millones y olor a bosta en las botas fueran apátridas.
Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, reivindica la figura de José Martínez de Hoz. Al margen de la provocación (por aludir indirectamente al nefasto José Alfredo Martínez de Hoz, ministro de Economía de la dictadura), Llambías dijo que José Martínez de Hoz “merece el mayor de los respetos” por ser fundador de la Sociedad Rural. Esa entidad, con Martínez de Hoz a la cabeza, financió parte de la Campaña del Desierto, en la que Julio Argentino Roca asesinó a los verdaderos dueños de la tierra: los aborígenes. Y el merecedor de los respetos de Llambías recibió 2.500.000 de hectáreas en la Patagonia, manchadas de sangre al igual que su vomitiva dinastía.
Es demasiado evidente que los tamberos y pequeños productores no forman parte de la agenda de las entidades del agro. Cuando se reúnen con el gobierno el tema que pelean con furia es el de la soja.
Gran parte de la sociedad apoya lo que sea, mientras no tenga que pensar mucho. Si ciertos diarios y canales de TV (que tienen multimillonarias inversiones en el agro) le dicen que hay que apoyar “al campo”, nuestra sociedad lo hace, y bien hecho.
Nunca fueron democráticos y Hugo Biolcatti (presidente de la Sociedad Rural) ni siquiera lo disimula: es ampliamente conocido el video donde juega con Mariano Grondona a reírse de la posibilidad que la presidenta Cristina Fernández no llegue a completar el mandato que le dio el voto popular.
A eso debe añadírsele que en la Rural se silbó de manera ensordecedora al presidente Raúl Alfonsín (un santo del clasemedia), la recordada tarde en que el primer presidente del retorno de la democracia les recordó que allí fueron aplaudidos y vitoreados los represores y asesinos de la dictadura militar.
El sector agropecuario lidera la economía argentina en cuanto a mercadear sus productos de manera informal, y a contratar a sus trabajadores sin registro. Es decir, son campeones de evasión y negreo.
Biolcatti dice tener un plan para acabar con la pobreza. Es raro que diga algo así porque su organización jamás se preocupó por los pobres y porque el plan de desfinanciar el Estado (eliminando las retenciones) precisamente afectaría primero a los pobres que necesitan de la salud y la educación públicas, además de la cuestión alimentaria.
Se adjudican ser la “Patria”, como si quienes no tienen millones y olor a bosta en las botas fueran apátridas.
Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, reivindica la figura de José Martínez de Hoz. Al margen de la provocación (por aludir indirectamente al nefasto José Alfredo Martínez de Hoz, ministro de Economía de la dictadura), Llambías dijo que José Martínez de Hoz “merece el mayor de los respetos” por ser fundador de la Sociedad Rural. Esa entidad, con Martínez de Hoz a la cabeza, financió parte de la Campaña del Desierto, en la que Julio Argentino Roca asesinó a los verdaderos dueños de la tierra: los aborígenes. Y el merecedor de los respetos de Llambías recibió 2.500.000 de hectáreas en la Patagonia, manchadas de sangre al igual que su vomitiva dinastía.
Es demasiado evidente que los tamberos y pequeños productores no forman parte de la agenda de las entidades del agro. Cuando se reúnen con el gobierno el tema que pelean con furia es el de la soja.
Gran parte de la sociedad apoya lo que sea, mientras no tenga que pensar mucho. Si ciertos diarios y canales de TV (que tienen multimillonarias inversiones en el agro) le dicen que hay que apoyar “al campo”, nuestra sociedad lo hace, y bien hecho.

La gente y la iglesia.
Gran parte de la sociedad es católico, apostólico y bastante romano, si lo apuran.
Va a misa (de vez en cuando) y dice: “Dios mío”, cuando algo lo sorprende o lo agobia; y dice: “si Dios quiere”, cuando habla de algo que no ha sucedido aún.
Dice: “gracias a Dios”, cuando le cuenta a alguien lo bien que le va.
Va a misa (de vez en cuando) y dice: “Dios mío”, cuando algo lo sorprende o lo agobia; y dice: “si Dios quiere”, cuando habla de algo que no ha sucedido aún.
Dice: “gracias a Dios”, cuando le cuenta a alguien lo bien que le va.
Esa misma gente no diferencia entre su “Dios” y los gestores que el divino tiene en la tierra.
Esos gestores… los de la multinacional con sede en el Vaticano…
Le niegan la comunión a los divorciados, pero no a los represores.
Combaten el matrimonio gay, pero protegen a los cientos de pedófilos que tiene la Iglesia en sus filas.
Batallan contra las leyes de salud reproductiva, condenando a morir a 2.000 mujeres por año en abortos clandestinos, sólo en la Argentina.
Se solidarizan con los pobres, pero viven en la opulencia.
Combaten el matrimonio gay, pero protegen a los cientos de pedófilos que tiene la Iglesia en sus filas.
Batallan contra las leyes de salud reproductiva, condenando a morir a 2.000 mujeres por año en abortos clandestinos, sólo en la Argentina.
Se solidarizan con los pobres, pero viven en la opulencia.
Alguna info para aportar
El sacerdote católico Christian Von Wernich está preso por haber participado en siete asesinatos, 41 secuestros y 31 casos de tortura durante la dictadura, pero puede dar misa.
El arzobispo santafesino Edgardo Storni cobra una jubilación de privilegio de 7.000 pesos y vive en una mansión de la Iglesia en Córdoba, aunque fue procesado por “abuso sexual agravado”.
La Iglesia sigue sosteniendo que la muerte del obispo riojano Enrique Angelelli fue un accidente, pese a que hay indicios de que fue asesinado por paramilitares. Angelelli denunció hasta su muerte a la dictadura y la inacción de la Iglesia en ese período.
Un caso similar al de Angelelli es el del obispo Carlos Horacio Ponce De León.
La Iglesia Católica fue cómplice por acción y omisión de la sangrienta dictadura (1976-1983) y lo prueban decenas de documentos, informes y testimonios de organismos estatales, eclesiásticos, de derechos humanos y de otras organizaciones civiles y políticas.
Tres sacerdotes y dos seminaristas Palotinos fueron asesinados el 4 de julio de 1976 en su parroquia del barrio porteño de Belgrano. El caso fue tratado en 1977 por el Papa Paulo VI y el almirante Emilio Massera. La Iglesia dio por cerrado el caso pese a que sabía que la dictadura era responsable, como lo demostraron documentos de las cancillerías argentina y estadounidense.
El arzobispo santafesino Edgardo Storni cobra una jubilación de privilegio de 7.000 pesos y vive en una mansión de la Iglesia en Córdoba, aunque fue procesado por “abuso sexual agravado”.
La Iglesia sigue sosteniendo que la muerte del obispo riojano Enrique Angelelli fue un accidente, pese a que hay indicios de que fue asesinado por paramilitares. Angelelli denunció hasta su muerte a la dictadura y la inacción de la Iglesia en ese período.
Un caso similar al de Angelelli es el del obispo Carlos Horacio Ponce De León.
La Iglesia Católica fue cómplice por acción y omisión de la sangrienta dictadura (1976-1983) y lo prueban decenas de documentos, informes y testimonios de organismos estatales, eclesiásticos, de derechos humanos y de otras organizaciones civiles y políticas.
Tres sacerdotes y dos seminaristas Palotinos fueron asesinados el 4 de julio de 1976 en su parroquia del barrio porteño de Belgrano. El caso fue tratado en 1977 por el Papa Paulo VI y el almirante Emilio Massera. La Iglesia dio por cerrado el caso pese a que sabía que la dictadura era responsable, como lo demostraron documentos de las cancillerías argentina y estadounidense.
Y la sociedad lee lo que dice esta gente… Y lo más lindo es que, con gesto circunspecto, asiente, les otorga entidad moral, y está muy de acuerdo…

La gente y Mirtha Legrand.
La sociedad promedio es un ferviente admirador de Rosa María Juana Martínez Suárez, viuda de Tinayre, más conocida como Mirtha Legrand, que segun wikipedia el 23 de febrero de 1927 .
Es considerada una “diva” y se la denomina cariñosamente “Chiqui”.
Es considerada una “diva” y se la denomina cariñosamente “Chiqui”.
Este verdadero estereotipo de la decadencia cultural puede aparentar ignorancia, y hasta ingenuidad, pero si se recuerdan algunas frases que ha deslizado a lo largo de su extensa vida y se observan las alianzas que ha sabido cultivar, habrá que creer que se está en presencia de un verdadero mamarracho, sí, pero de notable perversidad.
Repasemos un poco su trayectoria.
En 1978, flanqueada por Susana Giménez se escandalizaba en un almuerzo porque se atacaba la imagen de nuestro país en Francia (por la desaparición de las monjas Alice Domon y Leonie Reneé Duquet ) y con infinita ternura recordaba que el genocida Jorge Rafael Videla había llorado durante el Mundial 78, “que tanto bien nos hizo”.
El 20 de marzo de 2000 le dijo a Cecilia Rossetto (talentosa actriz, mujer de extraordinaria dignidad): “Vos estás muy politizada, querida. Cada vez que te invito hablás de temas pasados de moda, como la izquierda y el comunismo. ¿No será por eso que te quedaste afuera de la televisión?”. Rossetto contestó que hablaba de política porque tenía un marido desaparecido, lamentó su ausencia de la TV y mencionó que muchas “que les praticaban la fellatio a los genocidas siguen saliendo en las tapas de las revistas”.
¡Glup! Y al corte…
Después… bueno…
Luego de ser expulsada de la TV tiempo después de las elecciones de 1973, recobró su lugar tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 gracias al almirante Emilio Eduardo Massera y José Alfredo Martínez de Hoz.
En todo ese período fue mansa y silenciosa respecto de la extensa lista de artistas y gente de los medios de comunicación prohibidos, exiliados o desaparecidos.
Con el advenimiento de la democracia las cosas no le fueron tan bien: entre 1984 y 1989 decayó su estrella y fue a parar a la televisión por cable, pero recuperó su espacio con la llegada del nefasto Carlos Menem al poder y lo agradeció con almuerzos a solas. Esa fue una de sus épocas de gloria.
Actualmente en América, se inclina ante los dólares del “filántropo colombiano” (Horacio Verbitsky, la nazion) Francisco De Narváez y dice pelotudeces (perdón, pero no hay otra palabra para definir ciertas frases) que tienen como único fin quedar bien con su patrón, como cuando dijo que “la gente tiene miedo” porque el gobierno manda “a la impositiva, a la Side” si se lo critica y puso como ejemplo el temor a hablar en un restaurante. “Yo he vivido esa época, es terrible”, agregó.
El 20 de marzo de 2000 le dijo a Cecilia Rossetto (talentosa actriz, mujer de extraordinaria dignidad): “Vos estás muy politizada, querida. Cada vez que te invito hablás de temas pasados de moda, como la izquierda y el comunismo. ¿No será por eso que te quedaste afuera de la televisión?”. Rossetto contestó que hablaba de política porque tenía un marido desaparecido, lamentó su ausencia de la TV y mencionó que muchas “que les praticaban la fellatio a los genocidas siguen saliendo en las tapas de las revistas”.
¡Glup! Y al corte…
Después… bueno…
Luego de ser expulsada de la TV tiempo después de las elecciones de 1973, recobró su lugar tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 gracias al almirante Emilio Eduardo Massera y José Alfredo Martínez de Hoz.
En todo ese período fue mansa y silenciosa respecto de la extensa lista de artistas y gente de los medios de comunicación prohibidos, exiliados o desaparecidos.
Con el advenimiento de la democracia las cosas no le fueron tan bien: entre 1984 y 1989 decayó su estrella y fue a parar a la televisión por cable, pero recuperó su espacio con la llegada del nefasto Carlos Menem al poder y lo agradeció con almuerzos a solas. Esa fue una de sus épocas de gloria.
Actualmente en América, se inclina ante los dólares del “filántropo colombiano” (Horacio Verbitsky, la nazion) Francisco De Narváez y dice pelotudeces (perdón, pero no hay otra palabra para definir ciertas frases) que tienen como único fin quedar bien con su patrón, como cuando dijo que “la gente tiene miedo” porque el gobierno manda “a la impositiva, a la Side” si se lo critica y puso como ejemplo el temor a hablar en un restaurante. “Yo he vivido esa época, es terrible”, agregó.
Más allá de que sabemos que ella ha vivido todas las épocas, les ofrezco una respuesta de una entrevista que concedió a Perfil, esta mujer que trabajó a lo largo de toda la dictadura en medios de comunicación.
“Fue bravo, pero la verdad es que mucho no me daba cuenta. Estaba en el 13, que lo manejaba la Marina. Lo que sí había era prohibición de ciertas figuras. Te ponían un sellito en las listas que yo mandaba de futuros invitados. Nos ponían ‘no recomendado”.

La gente y la traicion.
La sociedad argentina detesta a los traidores.
A la sociedad le resulta incómoda la traición. Se escandaliza hasta cuando se entera de que el vecino monta yegua ajena, y cosas por el estilo.
A la sociedad le resulta incómoda la traición. Se escandaliza hasta cuando se entera de que el vecino monta yegua ajena, y cosas por el estilo.
Pero… hay excepciones.
Aunque parezca un chiste, el voto no positivo del vicepresidente Julio César Cleto Cobos en el debate parlamentario por la Resolución 125, que instrumentaba un esquema de retenciones móviles a las exportaciones de granos, no fue considerado una traicion al menos para la mayoria de la gente.
Historia de Cleto.
Nació en Godoy Cruz, Mendoza, en el año 1955 (vaya casualidad).
Fue expulsado por traidor de la Unión Cívica Radical cuando integró la fórmula que llevó a la presidencia a Cristina Fernández.
Llegó a la vicepresidencia sin aparecer por los actos de campaña. Estaba claro que no sumaba ni restaba. No hacía falta.
En la discusión por la Resolución 125, cuando llegó el momento de su voto tras un empate en la Cámara de Senadores, hizo todo lo posible por no votar. Sentía pánico. Su voz se
quebraba. Daba la impresión de estar forzando sus esfínteres.
Su famoso voto no positivo fue en contra el gobierno que integraba.
Admitamos que el ciudadano Julio Cobos podía votar como se le diera la gana. Lo inadmisible es que se mantuvo en el cargo, en el único caso en la historia que un vicepresidente es abiertamente opositor a su gobierno. Pero para la sociedad lo ve con esa cara de “yo no fui” y ni se molesta en tomar consciencia de lo que simboliza semejante traicion. No creo que a ningun presidente le gustaria que su propio vicepresidente lo traicione.

La gente y la ley de medios.
Gran parte de la sociedad argentina le agrega la K a la ley de medios, muchos repiten lo que dicen los medios otros se informan e invierten 1 horita de su vida leyendo el proyecto.
Hay muchas claves que los q implusan esta ley deberian realizar para que la sociedad realmente crea en el proyecto:
1) Que los discursos de Cristina no intenten innovar en cuanto a conceptualizaciones de la realidad. Nada de "secuestro de goles" "expresión/extorsión", ni giros argumentativos demasiado rebuscados. Simpleza es la clave para arribar a buen puerto.
2) Negociar, negociar y negociar. Con el SI, con Pino, con Lozano, con Sabbatella, con Fabiana Rios.
3) Si no querés el repudio de la clase media, ya de por si patente, evítese la aparición pública de D'elia.
4) Tratar de que los asistentes a los debates públicos, en calidad de defensores de la Ley de Medios o del Gobierno, ya sea en TN o cualquier otro canal de TV o radio, sean los más calificados a los efectos de argumentar en su favor. Que no vaya D'elia, porque no suma, siempre tiende a pelearse con los contrincantes. Lo que no suma.
5) Justamente: no pelearse con nadie. Bajar el tono, aunque el contrincante sea un soberano hdp. Aunque sea Fernando Iglesias, el Rabino Bergman, o Vargas Llosa. Paz y amor. Utilizar la fórmula Scioli: vamos para adelante, vamos a corregir, vamos a escuchar, etc.
6) Estar atentos a algunas personas claves de la oposición, como Margarita Stolbizer, y el Socialismo Santafesino. Stolbizer, supo mostrarse "in dubio pro proyecto", mientras que, debemos recordarlo, el socialismo de Binner apoyó la estatización de las jubilaciones, haciendo oídos sordos a las presiones de los medios.
7) En cuanto al reclamo de que "lo trate el Congreso que llega el 10 de Diciembre", se me ocurre un argumento para la calle: "Al final, los legisladores siempre tienen una excusa para no trabajar. Ahora dicen que hay que esperar hasta el 1 de Marzo para ponerse a laburar porque este Congreso no es legítimo". Algo simple. Completado con un "que barbaridad" o un "hasta cuando", es poesía en tímpanos del viejerío o tacherío amigo.
2) Negociar, negociar y negociar. Con el SI, con Pino, con Lozano, con Sabbatella, con Fabiana Rios.
3) Si no querés el repudio de la clase media, ya de por si patente, evítese la aparición pública de D'elia.
4) Tratar de que los asistentes a los debates públicos, en calidad de defensores de la Ley de Medios o del Gobierno, ya sea en TN o cualquier otro canal de TV o radio, sean los más calificados a los efectos de argumentar en su favor. Que no vaya D'elia, porque no suma, siempre tiende a pelearse con los contrincantes. Lo que no suma.
5) Justamente: no pelearse con nadie. Bajar el tono, aunque el contrincante sea un soberano hdp. Aunque sea Fernando Iglesias, el Rabino Bergman, o Vargas Llosa. Paz y amor. Utilizar la fórmula Scioli: vamos para adelante, vamos a corregir, vamos a escuchar, etc.
6) Estar atentos a algunas personas claves de la oposición, como Margarita Stolbizer, y el Socialismo Santafesino. Stolbizer, supo mostrarse "in dubio pro proyecto", mientras que, debemos recordarlo, el socialismo de Binner apoyó la estatización de las jubilaciones, haciendo oídos sordos a las presiones de los medios.
7) En cuanto al reclamo de que "lo trate el Congreso que llega el 10 de Diciembre", se me ocurre un argumento para la calle: "Al final, los legisladores siempre tienen una excusa para no trabajar. Ahora dicen que hay que esperar hasta el 1 de Marzo para ponerse a laburar porque este Congreso no es legítimo". Algo simple. Completado con un "que barbaridad" o un "hasta cuando", es poesía en tímpanos del viejerío o tacherío amigo.

La gente y la desnutricion infantil.

La sociedad no habla de los chicos esqueléticos de vientre hinchado, a menos que la TV le muestre un informe desgarrador.
Justamene ese informe que hará insistente hincapié en el nombre de un político que casualmente no pertenece al sector monopólico y/o político que integra o al que adhiere el canal de TV.
La sociedad se horrorizará de lo que está viendo, quizás efectuará una donación telefónica y, por supuesto, puteará al gobernante responsable. Después se le pasará viendo Tinelli.
Quizás en una noche invernal, mientras nuestra sociedad mira Intrusos, golpeará a la puerta de su casa un nene petiso semivestido y evidentemente hambreado, que le preguntará si tiene una moneda o algo para comer.
Nuestra sociedad lo sacará carpiendo y le cerrará la puerta en la cara antes de que se escape el calor de la calefacción.
Dsp de cerrarse la puerta argumentara: Seguro que la madre anda de put@ y el padre es borracho. Para eso debe querer las monedas el parásito.
Justamene ese informe que hará insistente hincapié en el nombre de un político que casualmente no pertenece al sector monopólico y/o político que integra o al que adhiere el canal de TV.
La sociedad se horrorizará de lo que está viendo, quizás efectuará una donación telefónica y, por supuesto, puteará al gobernante responsable. Después se le pasará viendo Tinelli.
Quizás en una noche invernal, mientras nuestra sociedad mira Intrusos, golpeará a la puerta de su casa un nene petiso semivestido y evidentemente hambreado, que le preguntará si tiene una moneda o algo para comer.
Nuestra sociedad lo sacará carpiendo y le cerrará la puerta en la cara antes de que se escape el calor de la calefacción.
Dsp de cerrarse la puerta argumentara: Seguro que la madre anda de put@ y el padre es borracho. Para eso debe querer las monedas el parásito.

Este post no esta hecho para ofender a nadie, ni para armar forobardo, asi que por favor abstenerse a a armar forobardo, voy a eliminar comentarios zarpados, es decir fuera de tono
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