el clarin rural trabaja para las sojeras
“lo que quiere esconder la nota es que cuando cae la lluvia, el terreno no tiene absorción porque no tiene las raíces de esos árboles extraídos, entonces el agua drena y recorre libremente sin ser absorbida”, además, que la cantidad de agua que cayó en Salta “no es suficiente” para que se produzca una tragedia de estas características: “Si el agua no se consume por la vegetación, se inunda”
por lo cual si no se desmontara no habria aludes
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te dejo el mail del seudo periodista autor de la nota mandale un comentario por corrupto e impresentable que quiere tapar el sol con las manos(el mail lo sacas del diario y es de publico conocimiento)
la nota
El drama de Tartagal cambió la historia. Las implicancias del evento son enormes, no sólo por su afectación a los miles de pobladores que perdieron sus casas y pertenencias, sino por las posibles consecuencias en la opinión pública.
Todo el mundo está convencido de que la causa del evento es el desmonte. Y por supuesto, la liga una vez más la soja. Sería más fácil sumarse al coro "políticamente correcto", traicionando la verdad. Amigos: el deslizamiento del cerro que anegó a Tartagal no tiene nada que ver con el desmonte agrícola. Es crucial, porque el futuro de Tartagal, y de tantos otros pueblos del interior, está ligado al manejo racional y productivo de los recursos naturales.
Que hay tala furtiva (y no tanto) para explotación maderera de las especies de valor, no hay duda alguna. Es probable que el desprendimiento de una porción del cerro tenga que ver con esto, y también con alguna picada realizada por empresas petroleras o de telecomunicaciones. Pero hay que descartar de plano que esto tenga que ver con la apertura de campos para hacer agricultura.
Ojo, esto no significa que todo lo que se desmonta está bien hecho. Hay gente que hace las cosas bien, y otros que no. Un gran productor de Las Lajitas (la nueva Meca agrícola de Salta) maneja sus campos con curvas de nivel, respetando corredores biológicos y construyendo represas que frenan el avance de las aguas cuando se producen lluvias torrenciales. Pero se encuentra con la desidia de algún vecino que le manda agua que podría contener, obligándolo a agrandar sus protecciones. No es la soja, o el maíz o el sorgo o el algodón. Es el hombre y su manera de manejarlos.
En las últimas semanas, el brote "sojófobo" venía arreciando. A todo lo que ya se había dicho sobre el yuyo maldito, se le endilgó el cáncer en barrios periféricos de Córdoba. Y hasta se hizo prensa con un pobre ganadero al que se le murieron 150 vacas por comer soja "tóxica por stress hídrico". Señores, la alfalfa, la reina de las forrajeras, también es letal cuando empasta. Y el maíz, el jerarca de los granos forrajeros, mata por acidosis si se desbalancea la dieta. Nadie se atrevería a hablar mal de la harina, pero si la comemos cruda, también nos podemos morir. Un litro de gin también mata.
Y ahora encuentran nuevos títulos para seguir alimentando una imagen distorsionada y casi suicida. Fundadora de ciudades en el Brasil profundo, que abandonan la oscuridad de los Cerrados para darle luz a la nueva fotosíntesis, epopeya que los enorgullece.
Desde los albores de la historia, la agricultura gozó de mala prensa. Rómulo fundó Roma y la circundó con un arado: ergo, era agricultor. Remo, su hermano mellizo amamantado por la misma loba, lo desafió cruzando con sus ovejas. Era pastor nómade. Rómulo lo mató. La agricultura funda ciudades. Es el progreso. La soja, pobrecita, es simplemente la que lo representa.
http://www.clarin.com/suplementos/rural/2009/02/14/r-01858531.htm
“lo que quiere esconder la nota es que cuando cae la lluvia, el terreno no tiene absorción porque no tiene las raíces de esos árboles extraídos, entonces el agua drena y recorre libremente sin ser absorbida”, además, que la cantidad de agua que cayó en Salta “no es suficiente” para que se produzca una tragedia de estas características: “Si el agua no se consume por la vegetación, se inunda”
por lo cual si no se desmontara no habria aludes
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te dejo el mail del seudo periodista autor de la nota mandale un comentario por corrupto e impresentable que quiere tapar el sol con las manos(el mail lo sacas del diario y es de publico conocimiento)
la nota
El drama de Tartagal cambió la historia. Las implicancias del evento son enormes, no sólo por su afectación a los miles de pobladores que perdieron sus casas y pertenencias, sino por las posibles consecuencias en la opinión pública.
Todo el mundo está convencido de que la causa del evento es el desmonte. Y por supuesto, la liga una vez más la soja. Sería más fácil sumarse al coro "políticamente correcto", traicionando la verdad. Amigos: el deslizamiento del cerro que anegó a Tartagal no tiene nada que ver con el desmonte agrícola. Es crucial, porque el futuro de Tartagal, y de tantos otros pueblos del interior, está ligado al manejo racional y productivo de los recursos naturales.
Que hay tala furtiva (y no tanto) para explotación maderera de las especies de valor, no hay duda alguna. Es probable que el desprendimiento de una porción del cerro tenga que ver con esto, y también con alguna picada realizada por empresas petroleras o de telecomunicaciones. Pero hay que descartar de plano que esto tenga que ver con la apertura de campos para hacer agricultura.
Ojo, esto no significa que todo lo que se desmonta está bien hecho. Hay gente que hace las cosas bien, y otros que no. Un gran productor de Las Lajitas (la nueva Meca agrícola de Salta) maneja sus campos con curvas de nivel, respetando corredores biológicos y construyendo represas que frenan el avance de las aguas cuando se producen lluvias torrenciales. Pero se encuentra con la desidia de algún vecino que le manda agua que podría contener, obligándolo a agrandar sus protecciones. No es la soja, o el maíz o el sorgo o el algodón. Es el hombre y su manera de manejarlos.
En las últimas semanas, el brote "sojófobo" venía arreciando. A todo lo que ya se había dicho sobre el yuyo maldito, se le endilgó el cáncer en barrios periféricos de Córdoba. Y hasta se hizo prensa con un pobre ganadero al que se le murieron 150 vacas por comer soja "tóxica por stress hídrico". Señores, la alfalfa, la reina de las forrajeras, también es letal cuando empasta. Y el maíz, el jerarca de los granos forrajeros, mata por acidosis si se desbalancea la dieta. Nadie se atrevería a hablar mal de la harina, pero si la comemos cruda, también nos podemos morir. Un litro de gin también mata.
Y ahora encuentran nuevos títulos para seguir alimentando una imagen distorsionada y casi suicida. Fundadora de ciudades en el Brasil profundo, que abandonan la oscuridad de los Cerrados para darle luz a la nueva fotosíntesis, epopeya que los enorgullece.
Desde los albores de la historia, la agricultura gozó de mala prensa. Rómulo fundó Roma y la circundó con un arado: ergo, era agricultor. Remo, su hermano mellizo amamantado por la misma loba, lo desafió cruzando con sus ovejas. Era pastor nómade. Rómulo lo mató. La agricultura funda ciudades. Es el progreso. La soja, pobrecita, es simplemente la que lo representa.
http://www.clarin.com/suplementos/rural/2009/02/14/r-01858531.htm