Uruguay
celebró el 3 de Julio los 90 años de la primera votación femenina en Suramérica, un hito histórico de relevancia internacional que tuvo lugar en la localidad uruguaya de Cerro Chato (centro-este) el 3 de julio de 1927.
Fue algo que surgió en una pequeña localidad rural de Uruguay y es sumamente significativo porque es una expresión de lo que era el movimiento social feminista por el sufragio en aquellos momentos de principios del siglo XX en la región.
Uruguay ya en esa época estaba "consolidando una concepción democrática muy amplia", dado que además de las mujeres también se reconoció en esa oportunidad el voto de personas afrodescendientes y extranjeros, por lo que el país marcaba su concepto "muy amplio" de ciudadanía.
La Junta de Cerro Chato, prevé la creación de un museo que homenajee a las primeras votantes, dado que la Intendencia de Durazno , uno de los departamentos aledaños a la localidad, adquirió la casa donde tuvo lugar la votación.
Cerro Chato ganó en 2016 un premio del Ministerio de Turismo del país, por lo que se proyecta como un destino de turismo histórico. La votación fue un plebiscito en el que, dada la ambigua ubicación geográfica del pueblo, los ciudadanos de Cerro Chato debían elegir a qué departamento pertenecer entre los tres más cercanos, Durazno , Treinta y Tres y Florida.
Por ser una situación poco habitual el Gobierno decidió consultar a todos sus pobladores, incluyendo a las mujeres, lo que remarca el carácter "progresista" del sector político que gobernaba entonces, el "Batllismo".
La propuesta fue apoyada desde la capital del país por el primer movimiento feminista de Uruguay , liderado por la activista Paulina Luisi, que envió una carta de aliento a las mujeres de Cerro Chato para abocarse a las urnas. La votación contó con una participación de alrededor de 354 personas entre las cuales se cuenta a la gran mayoría (un 95 %) de las mujeres del pueblo.
Fue algo que surgió en una pequeña localidad rural de Uruguay y es sumamente significativo porque es una expresión de lo que era el movimiento social feminista por el sufragio en aquellos momentos de principios del siglo XX en la región.
Uruguay ya en esa época estaba "consolidando una concepción democrática muy amplia", dado que además de las mujeres también se reconoció en esa oportunidad el voto de personas afrodescendientes y extranjeros, por lo que el país marcaba su concepto "muy amplio" de ciudadanía.
La Junta de Cerro Chato, prevé la creación de un museo que homenajee a las primeras votantes, dado que la Intendencia de Durazno , uno de los departamentos aledaños a la localidad, adquirió la casa donde tuvo lugar la votación.
Cerro Chato ganó en 2016 un premio del Ministerio de Turismo del país, por lo que se proyecta como un destino de turismo histórico. La votación fue un plebiscito en el que, dada la ambigua ubicación geográfica del pueblo, los ciudadanos de Cerro Chato debían elegir a qué departamento pertenecer entre los tres más cercanos, Durazno , Treinta y Tres y Florida.
Por ser una situación poco habitual el Gobierno decidió consultar a todos sus pobladores, incluyendo a las mujeres, lo que remarca el carácter "progresista" del sector político que gobernaba entonces, el "Batllismo".
La propuesta fue apoyada desde la capital del país por el primer movimiento feminista de Uruguay , liderado por la activista Paulina Luisi, que envió una carta de aliento a las mujeres de Cerro Chato para abocarse a las urnas. La votación contó con una participación de alrededor de 354 personas entre las cuales se cuenta a la gran mayoría (un 95 %) de las mujeres del pueblo.