El emblemático edificio se encuentra en un proceso de rehabilitación como patrimonio cultural.
El Palacio Salvo inauguró la instalación de sus antiguos portones originales, los cuales estaban en proceso de recuperación desde hace más de un año. De esta forma, el emblemático edificio montevideano suma un nuevo logro en el marco de su plan de recuperación patrimonial.
Según el alcalde, Carlos Varela, este jueves lo que se festejó es el aporte de “un granito más de arena a un proceso de articulación público-privado”, donde diferentes actores han llevado adelante “la revolución de este ícono de Montevideo”.
“Durante mucho tiempo, el Palacio Salvo estuvo de espaldas al país, pero gracias al esfuerzo de las comisiones directivas, vuelve a ser el edificio de referencia de la ciudad. No solo por ser la imagen indiscutible de cualquier postal del Uruguay, sino porque el Salvo está abierto a todos”, explicó.
Actualmente, además de ser una casa habitación para decenas de personas, el edificio se convirtió en un centro cultural en el que se realizan visitas guiadas y se organizan reconocimientos a diferentes artistas y propuestas. De esta forma, lo que se busca es trabajar paso a paso en la recuperación de su estructura física, como uno de los patrimonios importantes de la capital.
El Palacio Salvo inauguró la instalación de sus antiguos portones originales, los cuales estaban en proceso de recuperación desde hace más de un año. De esta forma, el emblemático edificio montevideano suma un nuevo logro en el marco de su plan de recuperación patrimonial.
Según el alcalde, Carlos Varela, este jueves lo que se festejó es el aporte de “un granito más de arena a un proceso de articulación público-privado”, donde diferentes actores han llevado adelante “la revolución de este ícono de Montevideo”.
“Durante mucho tiempo, el Palacio Salvo estuvo de espaldas al país, pero gracias al esfuerzo de las comisiones directivas, vuelve a ser el edificio de referencia de la ciudad. No solo por ser la imagen indiscutible de cualquier postal del Uruguay, sino porque el Salvo está abierto a todos”, explicó.
Actualmente, además de ser una casa habitación para decenas de personas, el edificio se convirtió en un centro cultural en el que se realizan visitas guiadas y se organizan reconocimientos a diferentes artistas y propuestas. De esta forma, lo que se busca es trabajar paso a paso en la recuperación de su estructura física, como uno de los patrimonios importantes de la capital.