“Una explosión ensordecedora casi me tiró al suelo. Empezó a salir humo por las rejillas de ventilación y el edificio donde estaba nuestra oficina comenzó a arder en llamas” (Joshua).
Terremoto... huracán... ataque terrorista... tiroteo en una escuela... Con demasiada frecuencia, estas palabras aparecen en los titulares de las noticias. Claro, una cosa es leer sobre un desastre y otra muy distinta, vivirlo en carne propia. ¿Qué hacer antes, durante y después de un desastre para aumentar las posibilidades de sobrevivir?
ANTES: PREPÁRESE
TODOS estamos expuestos a sufrir un desastre. Por eso, la preparación es la clave para sobrevivir. ¿Qué hay que tener en cuenta?
Mentalícese. Acepte el hecho de que los desastres ocurren y de que usted y su familia pueden sufrir uno algún día. Si se prepara después de que el desastre haya sucedido, será demasiado tarde.
Infórmese sobre los desastres que pueden ocurrir en su zona. Localice los refugios. Analice si la estructura y la ubicación de su casa son lo más seguras posible. Elimine los riesgos de incendio. Instale detectores de humo y cámbieles las pilas al menos una vez al año.
Prepare suministros de emergencia. Los servicios de electricidad, agua, teléfono y transporte pueden fallar. Si tiene un vehículo, procure que el tanque de gasolina esté por lo menos a la mitad. En su hogar tenga siempre alimentos, agua y una mochila de emergencia (vea el recuadro “ ¿Tiene todo lo necesario?”).
Terremoto... huracán... ataque terrorista... tiroteo en una escuela... Con demasiada frecuencia, estas palabras aparecen en los titulares de las noticias. Claro, una cosa es leer sobre un desastre y otra muy distinta, vivirlo en carne propia. ¿Qué hacer antes, durante y después de un desastre para aumentar las posibilidades de sobrevivir?
ANTES: PREPÁRESE
TODOS estamos expuestos a sufrir un desastre. Por eso, la preparación es la clave para sobrevivir. ¿Qué hay que tener en cuenta?
Mentalícese. Acepte el hecho de que los desastres ocurren y de que usted y su familia pueden sufrir uno algún día. Si se prepara después de que el desastre haya sucedido, será demasiado tarde.
Infórmese sobre los desastres que pueden ocurrir en su zona. Localice los refugios. Analice si la estructura y la ubicación de su casa son lo más seguras posible. Elimine los riesgos de incendio. Instale detectores de humo y cámbieles las pilas al menos una vez al año.
Prepare suministros de emergencia. Los servicios de electricidad, agua, teléfono y transporte pueden fallar. Si tiene un vehículo, procure que el tanque de gasolina esté por lo menos a la mitad. En su hogar tenga siempre alimentos, agua y una mochila de emergencia (vea el recuadro “ ¿Tiene todo lo necesario?”).