¿QUE ES EL AURA?
El Aura del griego aire o brisa, es el campo electromagnético que envuelve a la materia, y que se ve influenciada directamente por el estado físico, mental y emocional del individuo. En ella, se refleja la personalidad y las situaciones que llegan a experimentar.

Nuestro yo no se agota en el borde de nuestro cuerpo físico, sino que lo trasciende. Nuestro yo abarca mucho más que nuestro cuerpo.
Si tu puedes responder afirmativamente alguna de estas preguntas y es absolutamente seguro que podras, entonces has experimentado alguna vez la energía del campo áurico:
1- Cuando estas rodeado de un determinado tipo de personas, ¿Sueles sentirte agotado?
2-¿Asocias ciertos colores con ciertas personas? Por ejemplo, ¿podría llegar a decir algo así como "Emir, para mí, es una persona amarilla"?
3-¿Has sentido, en alguna oportunidad, intensa simpatía o antipatía por alguien?
4-¿Alguna vez has podido percibir cómo se sentía una persona a partir del modo en que actuaba?
5-¿Alguna vez sentiste la presencia de una persona determinada antes de escucharla o de verla?
6-¿Existen sonidos, colores y fragancias con el poder de hacerte sentir bien o sentir mal?
7-¿Te ponen nervioso las tormentas eléctricas?
8-¿Sintiste alguna vez que ciertas personas te ponen energitico/a más que otras?
9-¿Algunos lugares te producen ganas de quedarte, y otros, de abandonarlos de inmediato?
10-¿Te ha ocurrido que, en ciertas oportunidades, un mismo lugar te resulta más confortable que en otros lugares?
11-¿Ha creído tener alguna vez en esta sensación de sentirte confortable con tu familia, amigos o conocidos?
Todos tenemos aura I todos tenemos también, la posibilidad de ver o de experimentar de alguna manera el campo áurico de los demás. Sin embargo, la mayor parte de la gente desconoce este tipo de experiencia, o la toma por lo que no es. Los místicos refieren haber visto luces alrededor de la cabeza de las personas, pero no es necesario ser un místico para acceder a esa posibilidad. Ver e interpretar el aura de manera efectiva es algo que se aprende, y este proceso de aprendizaje no se vincula con la magia; implica, únicamente, una cierta predisposición, un tiempo de práctica y mucha perseverancia. Si tu fuiste capaz de contestar afirmativamente una o más de las preguntas del formulario anterior, es porque ya has experimentado, seguramente sin saberlo la energía del aura. Los niños tienen una facilidad particular para ver y experimentar el aura. Y a menudo trasladan estas experiencias a sus dibujos. Es frecuente que lleguen a rodear las figuras humanas con muchos colores diferentes, colores que reflejan las energías que perciben alrededor de las personas que han dibujado.
Con cierta frecuencia, los adultos suelen dirigirles preguntas tales como
¿Por qué está el cielo púrpura alrededor de mamá?
¿Por qué el gato es verde y rosado? ¿Por qué pintaste a tu hermano de azul?
Por supuesto, no existen ni personas ni animales que tengan esos colores. Sucede, simplemente, que el niño ha experimentado los colores áuricos, y utiliza los crayones para expresar lo que de hecho vio. Lamentablemente, estos comentarios de los adultos sólo contribuyen a que los niños terminen por callar experiencias y conocimientos tan sutiles.
Aunque puede definírsela de muchas formas distintas, en general decimos que el aura es el campo de energía que rodea a toda materia. Por lo tanto, donde hay una estructura atómica hay un aura que le corresponde, es decir, un campo energético que lo rodea. Cada átomo de cada sustancia consta de electrones y protones en continuo movimiento. Estos electrones y protones son vibraciones de energía magnética y eléctrica. Los átomos de la materia viviente son más activos y vibrantes que los de la materia inanimada. De modo que los campos energéticos de los árboles y de las plantas, de los animales y de las personas, son más fácilmente detectados y percibidos.
El aura humana es el campo de energía que rodea al cuerpo físico, y se caracteriza por ser tridimensional. En una persona sana, el aura es elíptica, vale decir que se describe alrededor del cuerpo con la forma de un huevo. En el individuo promedio, puede tener entre 45 centímetros y varios metros. Se dice que el aura de los santos tiene una extensión muy superior, que puede alcanzar, incluso, varios kilómetros. Se cree que esa es una de las razones por las cuales siempre están acompañados por numerosos seguidores en todos los lugares adonde se trasladan. Y, generalmente, lo que se describe del aura de los santos es el halo sobre la cabeza, ya que es la zona áurica que con más facilidad percibe el individuo promedio.
Aunque el tamaño y la intensidad del aura de los santos no se pueden verificar, es sencillo deducir que, cuanto más fuerte se es desde el punto de vista físico y espiritual, tanto mayor es el campo energético que se abre alrededor del cuerpo físico, y cuanto más vital sea el campo áurico, menos expuesto a las fuerzas exteriores estará de quien lo emana.
Un campo áurico débil se define, precisamente, por la capacidad que tienen las influencias externas de hacer impacto sobre el individuo del que fluye. Una persona cuyo campo áurico es débil, seguramente será una persona manipulable y que se cansa con bastante frecuencia, más que aquel con un campo áurico fuerte. Un aura frágil refleja sentimientos de fracaso, problemas de salud y falta de control sobre uno o varios aspectos de la propia vida. Como se puede deducir de esta observación, el control de nuestro entorno comienza con el control de nuestra energía, de modo que el fortalecimiento del aura permite mejorar varios aspectos de nuestra existencia. Ahora analizaremos las auras fuertes y auras débiles; pero, en líneas generales, el aura puede debilitarse por :
El aura humana abarca dos aspectos. Por un lado, la energía de los cuerpos sutiles, como se describe en la metafísica tradicional. Los cuerpos sutiles son bandas de energía de variada intensidad que rodean e interpenetran el cuerpo físico. Su función predominante es ayudarnos a coordinar y regular las actividades del alma en la vida física. Los aspectos particulares no serán abordados en este trabajo; para nuestro propósito de enseñar y guiar la experiencia, basta con citarlos como partes del campo energético. Nuestro cuerpo interactúa con la naturaleza
El aspecto del campo áurico en el que más se ha enfatizado hasta aquí es el de la energía como emanación del cuerpo físico. Vivimos en una época en que la ciencia y la tecnología tienen la capacidad de verificar los campos de energía de todo ser vivo, especialmente los que emanan del hombre. Estas emanaciones energéticas del cuerpo implican, a su vez, campos magnéticos, eléctricos, electromagnéticos, sonoros y luminosos. Algunos de ellos son generados en el interior del cuerpo, otros son recibidos desde afuera y transformados por el cuerpo. Esta interacción natural entre un campo de energía y otro puede ser vista como una suerte de osmosis entre nuestras energías y las del medio que nos circunda.
Nosotros absorbemos energía de las plantas, de los árboles, de las flores, de los animales y hasta del aire mismo.El aura es más fuerte y más grande cuando se está en contacto con un elemento natural. Si una persona está calzada, en una meditacion, el resultado de la medición será diferente del que se obtiene si está descalza, porque el contacto directo con la tierra tiene una influencia decisiva. Vale decir que las auras son distintas bajo distintas circunstancias.
Las energías de la naturaleza son, entonces, fácilmente absorbidas y transformadas por el cuerpo. Un modo habitual de curación consiste en hacer que el individuo que padece una enfermedad cruce el océano durante la convalecencia. El medio oceánico tiene los cuatro elementos básicos de la vida: el fuego del sol, el aire marino, el agua y la tierra. El cuerpo humano puede absorber esa energía y transformarla en salud, ya que de ese modo el sistema energético en su totalidad se restablece. La asociación y el contacto con los cuatro elementos primordiales son con los que se restituye el equilibrio individual. Sin embargo, el aura no está constituida por energía absorbida y transformada a partir de elementos de la naturaleza. Es más bien una sutil interacción entre el cuerpo y los campos de energía celestes. La influencia de los astros -tal como se describe en la astrología- Es captada y transformada en expresiones de energía dentro del individuo. Algunas influencias planetarias pueden impactar de manera más intensa y evidente que otras. Cada persona tiene su propio sistema de energía y su forma individual de intercalar y trabajar con las sutiles influencias que nos rodean. Con un poco de estudio, perseverancia y autoexamen, es posible incrementar la percepción de esas influencias y aprender a trabajar con ellas creativa y productivamente.
Es preciso que conozcamos cómo nuestro campo áurico interactúa con las fuerzas y energías exteriores, como nuestra aura afecta la energía de los otros y es afectada por ella. Por eso, es fundamental que aprendamos a reconocer los límites y la fuerza de nuestro campo de energía, y a detectar los momentos en que resulta necesario desarrollarlo, equilibrarlo, o limpiarlo.
Las características del aura
Ahora estudiaremos las propiedades que todas las auras comparten, para luego incrementar la percepción y el conocimiento de nuestra propia aura.
1- Cada aura tiene su frecuencia particular.
Cada campo de energía es único en sí mismo, pero no es absolutamente diferente de los demás, ya que entre todos los campos hay ciertas similitudes. En efecto, toda aura tiene campos sonoros, luminosos y electromagnéticos, lo que varía de individuo a individuo es la intensidad de esos campos. Es decir que cada persona tiene su propia y única frecuencia.
Cuando la frecuencia de nuestra aura se acerca a la frecuencia del aura de otra persona, sentimos hacia ella una natural inclinación o empatia, nos resulta fácil la comunicación. Para algunos, la empatia que se da naturalmente entre determinadas personas obedece a una posible conexión entre ellas en vidas pasadas. Sin embargo, estudios muy serios al respecto demuestran que, aunque esta idea no puede descartarse de plano, las personas que experimentan empatia tienen un patrón áurico similar, lo que determina una frecuencia similar en los niveles físico, emocional, mental y espiritual.
En el caso contrario, cuando la frecuencia del aura de una persona es muy diferente de la nuestra, solemos experimentar hacia ella sentimientos de displacer, de incomodidad, de agitación. Eso no significa que con ella el entendimiento sea absolutamente imposible, sino que nuestros campos de energía no están en consonancia. Sin embargo, lo que inicialmente se plantea como una disonancia puede convertirse en lo contrario si nosotros mantenemos con la otra persona un contacto estrecho durante un período prolongado. Los casos que suelen ocurrir de atracciones muy intensas entre individuos totalmente diferentes, con los quese suelen explicarse como "atracción de los opuestos", reflejan esa circunstancia.
Las sutiles "primeras impresiones" que todos, sin excepción recibimos de alguien son simplemente el producto de una armonía o un choque entre nuestras auras. Y todos, también, tenemos la posibilidad de aprender, de cambiar y ajustar la frecuencia de nuestra aura a través de la práctica. Ciertos ejercicios específicos permiten, en efecto, "sintonizar" la frecuencia áurica del entorno y de la gente que nos rodea. En algunos casos, incluso, este ajuste se da de manera natural, como un mecanismo de autoprotección. Cuando esto nos sucede, es necesario ejercer un control consciente sobre la frecuencia del aura, que nos permita interactuar con otros campos de energía, de manera enfática o suave, según sea necesario. Esta forma de control también se aprende.
2- Nuestra aura puede interactuar con el campo áurico de los demás.
Dadas las fuertes propiedades electromagnéticas del aura, constantemente expulsa y absorbe energía. Cada vez que estamos en contacto con otra persona, hay un intercambio energético que provoca que le demos algo (por ejemplo, relacionado con los aspectos eléctricos del aura) y a la vez tomemos algo de ella (algo relacionado, por ejemplo, con el aspecto magnético del aura). Si interactuamos con muchas personas, mayor será el intercambio de energía.
A menos que seamos conscientes de ese intercambio, al final del día habremos acumulado un montón de "escombros" de energía que se manifiestan en ideas, sentimientos y pensamientos extraños. Habrá días, incluso, en los que pensaremos si no nos estamos volviendo locos. Sensaciones de esa cualidad no tienen nada que ver con nuestro estado psíquico en sí mismo, sino con la cantidad de energía que acumulamos a través del contacto con otras personas al cabo del día.
Todos conocemos personas que absorben mucha más energía de la que entregan. Cuando conversamos con ellas, ya sea personalmente o por teléfono, quedamos exhaustos. Cuando se van, o finaliza la charla, experimentamos la sensación de haber recibido un golpe en el estómago. Esto se debe al intercambio unilateral de energía, a que "arrancan" energía de nuestra propia aura. Hay varios ejercicios que permiten balancear cada día la energía de nuestra aura, y prevenir el desventajoso intercambio unilateral de energía.
3- El campo de energía humano puede interactuar con el campo animal, el mineral y otros campos de energía.
Toda materia, animada o inanimada, tiene campos de energía que obedecen al carácter atómico de su estructura. Los campos anima¬dos son más fuertes y más fácilmente detectados, pero unos y otros pueden ser utilizados para ampliar nuestro campo energético individual.
- La interacción con la energía de la naturaleza nos permite balancear y limpiar nuestra aura. La difundida costumbre de abrazar a los árboles, por ejemplo, tiene su razón, ya que éstos constituyen campos dinámicos de energía, que interactúan con los campos energéticos humanos también de manera dinámica. Cada árbol tiene su propia y única frecuencia, así como la tiene cada ser humano. Por este motivo, se puede abrazar a diferentes árboles con diferentes propósitos. Abrazar a un sauce, o sentarse debajo de él durante cinco minutos, por ejemplo, alivia el dolor de cabeza. El pino actúa sobre la energía humana, limpiándola, es decir, absorbiendo del campo áurico las emociones negativas, especialmente los sentimientos de culpa. Pero, lejos de dañarse por la influencia de energía negativa, el pino la reabsorbe como un verdadero fertilizante que redunda en favor de su desarrollo.
Alteraciones en el campo electromagnetico del aura
Los cristales y las piedras llevan una gran popularidad en la década de 1980 debido, precisamente, a sus propiedades electromagnéticas. La energía liberada por ciertos cristales y piedras es absorbida fácilmente por el campo áurico humano. Una manera adecuada de comprobar el efecto de la energía de árboles, piedras y cristales en el ensanchamiento de nuestra aura es realizar ejercicios que permitan medirla.
También el aura de los animales interactúa con el aura humana. Existen serias investigaciones referidas a la influencia benéfica de las mascotas sobre personas enfermas o ancianas. Ayudan a balancear el aura, estabilizando las energías físicas, emocionales, mentales y espirituales.
4- Cuanto mayor es el contacto, mayor es el intercambio de energía.
Nuestra aura deja su impronta en los entes con los que interactuamos, ya se trate de otra persona, del contexto en general o de un objeto en particular. Cuanto más prolongado y cercano sea el contacto, más enérgica será la impronta. Es el carácter electromagnético del aura es el que hace que magneticemos a personas, objetos y lugares. Si acostumbramos a sentarnos siempre en la misma silla, por ejemplo, dejaremos nuestra impronta en ella, las huellas de nuestra energía. La silla se transformará así en nuestra silla. Por la misma razón, quien ha tenido, en la infancia, un cuarto propio, recordará que la sensación de estar allí es muy diferente de la que se tiene en el dormitorio de los padres o de los hermanos.
Nuestra aura carga el entorno con un patrón de energía similar al propio. Es por esta simple razón que muchas personas no logran conciliar el sueño si no están en su propia cama; las camas ajenas no tienen el patrón de energía que les resulta confortable. Cuando nos mudamos de domicilio, el tiempo que nos lleva adaptarnos a los cambios de casa, a los cambios de cama, etc., es el tiempo que se toma nuestra aura para magnetizar y armonizar el ambiente y los objetos con su propia frecuencia de energía.
Lo mismo ocurre cuando compramos una prenda nueva, o con cualquier otro objeto. Nuestra manta preferida, o el juguete favorito de los niños, están magnetizados con la energía de su propia aura, porque la frazada y el juguete absorben esa energía. De ahí que, cuando tienen un problema o sienten miedo, buscan protección en esos objetos. Tenerlos en la mano, entrar en contacto con ellos, les sirve para recargar, balancear, restablecer el contacto con su propio patrón de energía. Después de un día de mucha actividad, o de emociones muy fuertes, el juguete o la frazada se convierten en una fuente de la cual extraer la energía que han perdido. Esto explica por qué los chicos se sienten tan disgustados cuando se dan cuenta de que su mamá le lavó la manta, o el juguete; en el proceso de la limpieza, estos objetos pierden la energía con la que han sido cargados.
Lo mismo sucede con los objetos ligados a la meditación y la oración, por ejemplo, una mantilla. Cuanto más se usan, más magnetizados están, y ejercen influencia sobre el individuo que medita o que reza, en el sentido de que le resulta más fácil predisponer su mente y espíritu si tiene esos objetos que si no los tiene.
La psicometría (medición y lectura de las vibraciones de los objetos) se basa, justamente, en la interacción del aura individual con los diferentes objetos. Cuanto más prolongado sea el contacto de una persona con un objeto determinado, más fuertemente cargado resultará con un patrón de energía similar a la del individuo. Una persona perceptiva, por lo tanto, puede tomar en sus manos un objeto y sentir la impronta de aquel a quien pertenece.
Cuanto más nos exponemos a ciertos patrones de energía, más somos influenciados por ellos y, a su vez, más son influenciados ellos por nosotros. Si el campo energético con el que entramos en relación es más fuerte que el nuestro, fácilmente ese campo logrará que el nuestro entre en resonancia con él, y viceversa. Y aquí reside el porqué de la gran influencia que ejerce un grupo. En efecto, la energía de un grupo es mayor que la de un individuo ordinario. Cuanto mayor sea el contacto del grupo con el individuo, más entrará el aura individual en armonía con el aura grupal, y más reflejará sus características.
Los contactos íntimos, como los de carácter sexual, provocan un complejo intercambio energético. El sexo crea un poderoso intercambio de energía áurica entre las personas involucradas, y como la conexión energética es más prolongada y estrecha que la de cualquier contacto ordinario, no resulta fácil balancear la energía, ni una tarea rápida. Sin embargo, esas dificultades únicamente aparecen en el caso de un encuentro sexual casual; una persona acostumbrada a relacionarse íntimamente con varias parejas a la vez entrará en relación con niveles muy sutiles de energía, de personas muy diversas, si no tiene tiempo de "limpiarse" de la energía anterior.
Cuanto más prolongado e íntimo es el contacto con otra persona, más sutil y poderosa es la interacción de los campos áuricos. Los padres (especialmente la madre) comparten algunas de sus energías con los hijos en el curso de sus vidas. En las relaciones muy fuertes e intensas, las energías se comparten y combinan de manera dinámica. Un aspecto importante del proceso de duelo por la muerte de un ser querido es la liberación, por parte de sus parientes, de las energías muertas que esa persona compartió con ellos. La duración de ese proceso es directamente proporcional al tipo de relación que se ha mantenido con la persona fallecida. Incluso en las familias en que las relaciones no parecen ser demasiado estrechas, existe, después de un deceso, una fuerte sensación de debilidad, que obedece a la pérdida de las energías del muerto que aún se encuentran en el cuerpo de los parientes.
5- El aura y los cambios que se producen en ella refleja los aspectos físicos, emocionales, mentales y espirituales del individuo.
Los colores, la claridad y luminosidad que manifiestan, el tamaño y la forma del aura, y todas sus características particulares, proveen información acerca del ser, del individuo que la emana. Por esta razón, no basta con aprender a ver el aura; hay que aprender también a interpretarla, lo que es un poco más difícil. En general, un campo áurico débil nos hace más susceptibles a las influencias externas. Un buen ejemplo puede encontrarse en nuestro lugar de trabajo. Cuando estamos descansados y serenos, el ruido dentro de la oficina, el murmullo, las máquinas de escribir o el tecleo más sutil de las computadoras- no nos afecta demasiado y podemos ignorarlo fácilmente para concentrarnos en nuestro trabajo. En cambio, cuando por alguna razón -por ejemplo, si estamos cansados- nuestra energía disminuye, también disminuyen nuestras vibraciones áuricas. Los ruidos del entorno ingresan en nuestro campo áurico y crean en nosotros una sensación de disgusto e incomodidad. Cuanto más prevenidos estemos de este fenómeno, tanto más fácil nos resultará tomar las medidas para preservarnos de él, manteniendo protegida y balanceada nuestra aura.
Cada vez que tenemos una reacción emocional fuerte, se produce un cambio en nuestra aura. Esa reacción puede afectar el color, o la forma, o cualquiera de los variados aspectos del aura. Lo mismo sucede con las respuestas mentales o espirituales. Todas las actividades en que estamos involucrados se reflejan, de una manera u otra, en nuestra aura.
Tanto los colores en sí mismos, como su intensidad, varían de manera contrastante a lo largo del día. Todo depende de lo que esté sucediendo en nuestra vida.
Por lo general, hay una o dos vibraciones de color que son más constantes que el resto. Esta constancia refleja patrones de energía que mantenemos por ciertos períodos más o menos prolongados, que abarcan desde un mes hasta un año. La cuantificación del color durante ese período puede constituir una suerte de "barómetro". Por ejemplo, la abundancia de verde en el aura con una extensión de entre 1,20 y 1,80 metros alrededor del cuerpo puede reflejar un período de crecimiento y cambio que se extenderá durante cuatro o seis meses. Sin embargo, no se puede ser demasiado rígido en este tipo de interpretación. En todo el periodo del día, puede ocurrir una amplia variedad de cambios de colores, que se sobreimprimen al patrón básico de la energía correspondiente a ese período de nuestra vida. Dentro del verde, por ejemplo, puede haber muchos otros colores e intensidades, y todos ellos son el reflejo de diferentes aspectos de crecimiento y cambio. Por eso, la interpretación del aura presenta cierta dificultad, y requiere que se efectúe un proceso de prueba por acierto y error, a lo largo del cual se pongan en juego tanto nuestros conocimientos como nuestra intuición.
Ejercicios para "Empujar" El Aura y Probar La Existencia del Campo Aurico
Hay un ejercicio que puede ser llevado a cabo fácilmente con un amigo o conocido. Constituye una buena forma de testear que la energía que nos rodea está relacionada con nuestro cuerpo físico, y lo afecta de manera muy intensa.
1-Haga que su amigo se pare en una misma línea con usted, ofreciéndole la espalda.
2- Ubicado a unos 90 centímetros de la espalda de su amigo, levante los brazos y las manos como si estuviera empujando una pared invisible.
3- Repita los movimientos. Empuje la pared invisible, deje de empujarla y vuelva a empujar. Haga los movimientos de manera lenta y pausada.
4- Cuando usted realiza estos movimientos, está empujando el aura de su amigo. Como resultado, su cuerpo físico se balanceará hacia adelante y hacia atrás.
5- Como su amigo le ofrece la espalda, no podrá ver sus movimientos y, por lo tanto, el movimiento de su cuerpo no podrá atribuirse al hecho de saber que usted está empujando su aura.
6- Algunas veces, el movimiento que resulta del ejercicio no es fácilmente detectado por los participantes. Si esto ocurriera, incorpore a una tercera persona como observador. Debe sentarse o pararse a 1,50 metros, y de ese modo el movimiento será detectado manifiestamente.
7- Al cabo del ejercicio, alterne con su compañero para que él empuje su aura. Por último, sitúese usted mismo en la posición de observador. Recuerde que está iniciando un proceso que confirmará la realidad del campo áurico que rodea al cuerpo físico.
8- Cuando el movimiento que se produce es muy intenso, conviene situar a otra persona adelante de aquella cuya aura está siendo empujada. Es el modo de prevenir posibles caídas.
SIGNOS DE ENFERMEDADES ETÉRICAS
Para los que ven y leen el aura humana, si no es un detalle técnico para evaluar e interpretar, nada digno de su regalo. Además de los colores, y su complejidad es enorme y todavía tiene las formas y signos de pensamiento. Por lo tanto los colores yuxtapuestos y superpuestos no es suficiente para una lectura, es necesario el reconocimiento.
BULTOS
Hay zonas del cuerpo donde no se insertan a grisáceo, que es el estancamiento de la energía, es decir, residuos de la energía vital en el que el cuerpo no ha logrado expulsar a descartar de forma natural. Las personas obesas que no tienen los ejercicios en el área de las masas ombligo chakra que salen de un color gris verdad. La presencia de esta anomalía no permite la libre circulación de prana. Los sentimientos de las contracciones, dolores de cabeza, el cuerpo se nota conjunta de estas excrecencias, codos, muñecas, hombros, rodillas en la espalda, en verilha, en la cintura. Una consecuencia positiva se ve en un color azul plateado, entre los ojos, la garganta del corazón, el oído o la indicación clartividência tales como la clarividencia, la clariaudiencia, la mediumnidad.
CARIES ETÉREAS
La visualización de las cavidades o "agujeros" en el brillo etéreo es una preocupación, es una señal de que no hay energía en absoluto, en absoluto, en los casos graves puede conducir a la insuficiencia de órganos como el color que rodea, como por ejemplo un ataque al corazón. Pero la existencia de una fractura, puede reconocer un agujero en forma de fallo. Pero en la mayoría de los casos, la mala circulación en el masaje del sitio, acumpuntura (re-energización de los nadis), el reiki en el sitio afectado.
ENERGIA PERDIDA
Junto a los "agujeros" en el aura etérea, usted aprenderá las fugas de las energías vitales, como el humo de una chimenea, como un géiser, es una pérdida de energía, pérdida de la fuerza cuando este sendero es de color grisáceo o blanco sucio. Si los chakras y los colores de un color brillante, especialmente en el bazo y chakras de la garganta es Magnos los grandes pies y las palmas, es un acto normal expelidor. Sin embargo, no estar en estos lugares, podemos decir que es una pérdida y debe tener cuidado de no producir complicaciones, siempre y cuando son las grietas, agujeros, pueden ser atendidos y tratados (más sensible con el cuerpo visto de perfil).
MANCHAS
Los puntos son siempre los signos de los desequilibrios, una mancha oscura en general, fuera de foco, en una nube. En estos casos etéricos difusasacizentadas nubes puede indicar una mala digestión, cuando la región del estómago, donde un color gris oscuro es ya un problema crónico proporciones arraigadas como las úlceras gástricas, la vesícula biliar, cálculos renales bloqueado. Las manchas son más popularmente conocido como bloqueos energéticos.
SIGNOS DE DESORDEN
Estos son signos de desorden y varían de gris a la oscuridad vermolho marrón. A partir de un problema más grande es el escenario ideal para luchar contra un mal mayor o un hueco de escape.
DESTELLOS Y CHISPAS
Los destellos son manifestaciones astral y mental, rara vez visto en el plano etérico. Para ello está ligado a los sentimientos como la alegría la ira momentánea rápidamente, la risa, el descubrimiento de una respuesta deseada. Ha chispas o chispas de color rosa etérea puede denotar infección (inflamación) de acuerdo al color, ya que el rojo puede denotar aura emocional problemas financieros.
Las Formas de Pensamiento
Las distintas formas de los pensamientos generan las diversas formas en el aire, donde astral y mental en la naturaleza podemos ver sobre las cabezas de trii"ngulos humanos, plazas, cajas, lanzas, rayos, bolas, seres, formas de ectoplasma, puede durar segundos y las ideas fijas de formas de alimentar a generar un círculo vicioso. Impulsados por la preocupación y la ira puede golpear la misma clave que resulta en una forma fija, que puede durar horas, días, meses e incluso años en algunos casos más graves.
EL SIGNIFICADO DE LOS COLORES
El color es una parte íntima de nuestras vidas. No sólo nos afecta de manera directa, sino también nos refleja.
Tiene una función expresiva, vale decir que sirve para describir nuestro estado psíquico, nuestro humor, nuestras actitudes y hasta nuestras experiencias individuales.
Con frecuencia, escuchamos que la gente habla de colores cuando tiene que hacer descripciones:
Hoy veo la vida rosa. Estaba tan enojado que se puso rojo. Se puso verde de envidia. Estaba azul de la impresión. Es una persona de oro.
El color es una propiedad de la luz. Cuando la luz se descompone en diversas longitudes de onda, percibimos diferentes colores. Cuando exponemos un prisma a la luz del sol, despliega un arco iris de siete colores, que constituyen sólo una pequeña fracción de todo el espectro de color. Cada color tiene una multitud de variantes de tono.
La energía del aura se refleja en luz y color. La claridad y la ubicación del color indican diferentes cosas con respecto al ser físico, emocional, mental y espiritual. Si usted ha practicado paso a paso los ejercicios de este libro, ya habrá comenzado a detectar los colores del aura, pero si eso aún no ha sucedido, puede valerse del péndulo, o de una varilla radiestésica, para ayudarse a identificarlos. Ahora bien, identificar los colores es sólo una parte, y quizá la menos compleja. Más difícil, en cambio, resulta interpretarlos.
Todos somos sensitivos al color, y somos sensitivos incluso a lo que éste refleja, aunque no tengamos demasiada conciencia de ello. Todos hemos recibido comentarios acerca de lo bien que nos queda o un color, o de lo "apagados" que nos hace lucir, y también nosotros hemos hecho ese tipo de comentarios a otras personas. Con frecuencia, estos comentarios, aparentemente intrascendentes, reflejan impresiones inconscientes acerca del aura que no podemos registrar como tales.
Diferentes colores reflejan distintos patrones de actitud, de humor y de energía, pero también las variaciones de un mismo color son capaces de reflejarlos. La interpretación del significado de estas variaciones lleva tiempo y mucha práctica.
En la determinación de los colores del aura, hay ciertos conceptos guías que debe tener en cuenta:
• Los colores que están más cerca del cuerpo físico suelen [/color]reflejar las condiciones y energías físicas. Los que están más alejados reflejan, en cambio, las energías emocionales, mentales y espirituales que pueden estar incidiendo en el área física.
• Los colores más claros, de tonos pastel, son los positivos. Los tonos tierra y los tonos densos reflejan desequilibrios, hiperactividad u otros posibles problemas en el área a la que están conectados.
• Los colores oscuros indican altos niveles de energía, lo cual no necesariamente es negativo, por lo que usted no debe apresurarse a sacar conclusiones.
• Frecuentemente hay más de un color en el aura. Cada color refleja diferentes aspectos. Usted puede aprender cómo estos diferentes colores interactúan, y el efecto que cada combinación tiene. Pero, por supuesto, el desarrollo de esta habilidad requiere, como ya dijimos, tiempo y práctica.
• Cuando comience a ver el aura de otras personas, tenga en cuenta que usted la está viendo a través de su propia aura y que, por lo tanto, para interpretar lo que ve, tendrá que tener conciencia de ella en todo momento. Si su aura es predominantemente amarilla, y la de la otra persona, predominantemente azul, usted puede ver el color verde. En ciertas ocasiones, sin embargo, nuestro inconsciente percibe esto y hace los ajustes necesarios; pero usted debe tener en cuenta este mecanismo antes de sacar conclusiones.
• Es importante que se acostumbre a no juzgar a las personas por lo que ve en sus auras. Lo que usted ve y lo que interpreta dependerá en gran medida del estado emocional y mental por el que atraviese en el momento en que lo haga. Considere los pros y los contras de lo que se asocia a un color en las diferentes áreas con las que está conectado. Usted no tiene derecho a decirle a alguien más de lo que realmente ve; por lo tanto, haga únicamente observaciones objetivas, explique los significados posibles, y deje que el otro realice sus propias elecciones y tome sus propias decisiones.
• Aprenda a utilizar su intuición en la interpretación. Formule todo tipo de preguntas al individuo cuya aura está tratando de interpretar, porque pueden servirle para aclarar lo que ve. Sólo a través del feedback con la otra persona podrá desarrollar un criterio adecuado para realizar sus interpretaciones. Recuerde que el color, la ubicación y la claridad pueden indicar diferentes cosas, y su habilidad deberá manifestarse en sintetizar con coherencia los diferentes significados.
• El aura cambia con frecuencia. Los colores más cercanos al cuerpo pueden sufrir muchos cambios en un solo día. Toda emoción fuerte, o una actividad física y mental intensas, pueden traducirse en fluctuaciones de luz en el aura. Nuestra aura cambia, incluso, a través de las etapas de la vida. Cuando usted desarrolle la habilidad de ver el aura, encontrará, sin embargo, que cada individuo tiene uno o varios colores predominantes, que se mantienen insistentemente en su campo áurico, también cuando haya fuertes variaciones de forma. ¿Cuál es la relación, entonces, entre los colores básicos y los tonos secundarios? Esta es la pregunta que usted deberá dilucidar.
• Usualmente, el primer color en aparecer es algún tono del verde o del azul luminoso, pero usted no debe desanimarse si esto no sucede. Debe estar advertido contra los desencantos. La mayoría de la gente espera resultados en un lapso determinado, y cuando no aparecen, se decepcionan. Por esta razón, lo mejor es no fijarse límites de tiempo. Practique los ejercicios diariamente, y abra así sus posibilidades de percepción si quiere lograr resultados efectivos. Si usted es consecuente con la práctica, es casi seguro que logrará buenos resultados en cuatro o seis semanas. En ese lapso, si aún no comenzó a diferenciarlos, seguramente habrá comenzado a percibir los colores del aura. Los resultados óptimos se obtienen en unos seis meses, pero iniciar este proceso no lleva menos de un mes.
• Cuando comience a desarrollar su visión áurica, empezará a ver auras en torno de todo y de todos. Esto puede resultar agotador, y también puede distraerlo. Es por eso que los ejercicios están pensados para que tu "enciendas" y "apagues" a voluntad tu visión áurica, como si se tratara de una radio o un televisor. Tenga en cuenta, además, que no debe practicar la visión áurica de otras personas sin su permiso, porque sería tan grave y falto de consideración como violar su correspondencia íntima. Incluso si usted tiene alguna percepción involuntaria, no lo revele si no lo invitan a hacerlo. La visión áurica debe ser una visión responsable.
El significado de los colores
El color puede ser constructivo o destructivo. Puede estimular o deprimir, repeler o atraer. Incluso puede ser masculino o femenino. Es capaz de reflejar lo positivo y lo negativo, y proveer la clave para conocer la personalidad, el humor, la madurez y la salud de un individuo. Tenga en cuenta que el color refleja tanto aspectos físicos como espirituales.
Cada color tiene su característica general, pero cada variación de ese color cambia un poco esa característica. La ubicación del color, su intensidad e incluso su forma en el campo áurico, también deben ser consideradas. Este texto, por supuesto, no provee absolutamente todos los sutiles matices de la interpretación del color en el campo áurico. Usted debe examinar el color básico y las energías a que dicho color remite, ya sean en el nivel físico como en los otros niveles.
Los colores más próximos al cuerpo reflejan aspectos de la condición física del individuo, e indican también cuáles son las energías que se manifiestan y presionan normalmente en su vida. Los colores y energías más alejados del cuerpo indican hacia dónde se dirige la persona en el curso de su vida. Con el tiempo, le será posible determinar los patrones de energía en base al color y la ubicación de éste respecto del cuerpo físico.
ROJO
Es el color de la energía fuerte, ya que remite al fuego y a la fuerza creadora primaria. Denota la energía promotora de la vida. Es calor y ardor. Puede indicar fuertes pasiones, es decir, amor, enojo, odio, y también cambios inesperados, como un nacimiento.
Influye sobre el sistema circulatorio, el sistema reproductivo y el despertar de las habilidades y talentos latentes.
Demasiado rojo puede indicar sobre-estimulación, inflamación y falta de equilibrio. Puede también reflejar nerviosismo, agresión, impulsividad o excitación.
ANARANJADO
Es el color de la calidez, la creatividad y las emociones. Indica coraje, alegría y sociabilidad. Puede reflejar la apertura hacia una nueva conciencia sobre otros planos de la vida, como por ejemplo, el plano astral. También puede indicar desequilibrio emocional y agitación. Los tonos más terrosos del naranja señalan orgullo y extravagancia, preocupación y vanidad.
AMARILLO
Es uno de los colores que primero se perciben. Es el color de la actividad mental y el sol brillante. Refleja nuevas oportunidades de aprendizaje, luz, esperanza y condiciones intelectuales. También es el color de las habilidades físicas y la sensibilidad.
El amarillo pálido cerca de la cabeza puede indicar optimismo. Los tonos pastel reflejan el entusiasmo por algo definido, el poder de las ideas y el desarrollo intelectual. Los tonos más bajos del amarillo pueden indicar exceso de pensamiento y análisis, espíritu crítico inflexible, falta de reconocimiento hacia los demás y pensamientos rígidos y dogmáticos.
VERDE
Es el color de lo sensitivo y de la compasión. Refleja crecimiento, simpatía y calma, y pone en evidencia a una persona realista y con la mente abierta.
Los verdes brillantes que se mueven hacia el azul indican facilidad para cicatrizar las heridas del espíritu. Es el color de la abundancia y la amistad. Los verdes más terrosos u oscuros reflejan incertidumbre y avaricia, como también celos y excesivo deseo de posesión. Indican, además, dudas y autoengaños.
AZUL
Cercano al amarillo en el espectro, es uno de los colores que más fácilmente se perciben en el aura. Es el color de la calma y la quietud, y refleja devoción, amor por la verdad y seriedad. Puede indicar habilidad para la clariaudiencia y para el desarrollo de la telepatía.
Los tonos más claros reflejan una imaginación activa y una intuición aguda. Los más bajos, soledad y aislamiento. El azul profundo remite a la devoción, mientras que el azul "eléctrico" indica honestidad y buen juicio, y también que la persona de la que emana ha encontrado o está en vías de encontrar el trabajo que busca.
Cuando el azul es muy oscuro, remite a un bloqueo de las percepciones, así como melancolía, preocupación, enojo, irritabilidad e hipersensibilidad.
VIOLETA Y PÚRPURA
El violeta es el color de la transmutación, de la unión del corazón con la mente, del cuerpo con el espíritu. Refleja independencia e intuición, así como una gran actividad onírica y espíritu penetrante.
Los tonos que se acercan al púrpura reflejan habilidad para manejar las relaciones. Los tonos más pálidos y luminosos, tanto del violeta como del púrpura, indican humildad y espiritualidad e, incluso, gran esfuerzo individual de superación.
Los tonos más bajos y oscuros remiten al deseo de vencer a alguien, o de obtener el triunfo sobre algo, y también intensa imaginación erótica y sentimiento de no ser comprendido.
ROSADO
Es el color de la compasión, el amor y la pureza. Refleja alegría, confortidad y un intenso sentido del compañerismo. Cuando se lo ve en el aura, pone en evidencia a un individuo comprometido con el amor y la belleza.
Según el tono, puede reflejar inmadurez, sobre todo si se trata de un rosado oscuro. En este caso, también puede reflejar sinceridad total o falta absoluta de sinceridad. Puede ser el indicador de que se acerca un nuevo amor, o una nueva manera de ver el mundo.
DORADO
Refleja la dinámica energía del espíritu, la energía de la devoción y la restitución de la armonía. Indica un fuerte entusiasmo y una gran inspiración, así como que ha llegado el tiempo de iniciar un proceso revitalizador.
Los tonos más bajos revelan que la persona de la que emanan está todavía en camino de tomar conciencia de muchas cosas, y que hay muchas cosas dentro de su vida que aún no tiene claras. Esto remite a la alquimia, disciplina que buscaba transformar todos los materiales en oro: la persona tiene aún mucho de sí para transformar en ese metal precioso.
BLANCO
Es el primer color que se percibe en el aura. Si el blanco que aparece en el aura es muy brillante, significa, aunque no podamos percibirlo, que está formado por la conjunción de muchos otros colores. De modo que percibir prioritaria¬mente el blanco puede ser el índice de una visión deficitaria y pobre del aura.
Cuando el blanco tiene, en cambio, el estatus de un color independiente no formado por una conjunción de tonos diversos, refleja la verdad, la pureza y la creatividad.
GRIS
Es el color de la iniciación, y por lo tanto puede remitir al inicio o al desarrollo de nuevas habilidades.
Los tonos más plateados reflejan la conciencia de la energía femenina, es decir, intuición, claridad e imaginación creativa.
Los tonos más oscuros revelan desequilibrio físico, especialmente cuando se los encuentra próximos a determinadas áreas del cuerpo físico.
También pueden delatar el deseo de abandonar alguna empresa. El exceso de gris en el aura puede poner en evidencia a una persona muy selectiva, a un verdadero "lobo solitario".
MARRÓN
Aparece con frecuencia en el campo áurico. Mucha gente piensa que refleja falta de energía o desequilibrio, pero no siempre es así. El marrón es el color de la tierra. Cuando aparece, en especial debajo de la cabeza y alrededor de los pies, puede reflejar un nuevo crecimiento, el nacimiento de nuevas raíces. También refleja laboriosidad y organización. Debajo de los pies, da cuenta del egoísmo de la persona, por eso, suele aparecer casi sin excepción en el aura de los niños, seres que algunas veces llegan a ser egoístas en virtud de que aún no se han socializado.
Si aparece a lo largo de la cara, o rozando la cabeza, indica falta de discriminación. Si se lo ve en el área de los chakras, significa que esos centros de energía requieren ser limpiados y purificados.
El marrón es un color difícil de interpretar, ya que puede indicar problemas en el área física, aunque no siempre es así. Antes de sacar conclusiones apresuradas, hay que lograr un buen "contacto" con la persona que lo emana. Esta es la única forma de comprender su significado.
NEGRO
Es uno de los colores más confusos y di¬fíciles de interpretar en el espectro áurico. Para algunos, la aparición del negro en el aura es el anuncio de la muerte o de terribles desgracias, pero no se ha podido corroborar que sea así en todos los casos.
El negro es el color de la protección que tiene el individuo contra las energías extrañas. Dentro del aura, puede indicar que la persona de la que emana intenta protegerse de sí misma, o que tiene secretos que no quiere revelar.
También puede indicar desequilibrios físicos, sobre todo cuando aparecen zonas muy oscuras rodeando el cuerpo físico. La localización del color provee la clave para su interpretación.
En una localización más lejana al cuerpo físico, puede indicar agujeros en el campo áurico. Hay quienes sostienen que esos agujeros son el producto de abusos sufridos en la niñez, o de la ingestión de drogas, alcohol, tabaco y otras sustancias tóxicas.
LUCES PLATEADAS
Con frecuencia, se observan dentro del aura suaves luces que parpadean. Se trata de luces plateadas centelleantes, que constituyen un indicador de cosas diferentes. Son un símbolo de gran creatividad y fertilidad. Cuando aparecen dentro del campo áurico de una persona, indican que en su vida se está activando intensamente su potencial creativo.
Estas luces se observan con mayor frecuencia en el aura de las mujeres, pero no son patrimonio exclusivo de ellas. De las mujeres, la mayoría en las que se observa este centelleo son embarazadas, o han tenido un niño en los últimos seis meses, aunque también se observan, en menor porcentaje, en mujeres que jamás han concebido.
Es fácil ver que este fenómeno es coherente con el hecho de que las luces centelleantes indican activación de la creatividad y de la fertilidad. La creatividad y la fertilidad pueden adquirir formas muy diversas, y una de ellas es, sin duda, la concepción de un hijo.
Por eso, cuando en una mujer en edad fértil se detectan estas luces, y no son atribuibles u otro hecho creativo en sus vidas, si no han dado a luz recientemente es dable esperar un embarazo inminente, dentro de los seis meses de haberse observado las luces. Aunque el nuevo ser aún no constituye un hecho físico concreto, la energía de su alma ya está presente en la mujer que lo va a concebir, y eso puede explicar los destellos en su aura. Si la fertilidad anunciada por el aura no culmina en un embarazo, puede estar referida a otra área de la vida.
Generalmente, el hecho creativo que se anuncia es "parido" dentro de un lapso que ronda los nueve o diez meses posteriores a la observación.
En la vida del individuo se abre una nueva puerta, e ingresan nuevas posibilidades de realización.
Cuando se avanza en la lectura del campo áurico, se va adquiriendo mayor conciencia de las sutiles diferencias de color. El estudio de la cromoterapia y de las cualidades intrínsecas del color nos vuelve más sensitivos hacia él, y nos permite comprender mejor sus significados.
Lo que esta muy claro es que todavia es un campo en el que hay mucho por descubrir, por determinar y por asegurar. la mayoria de las veces son conjeturas mas o menos demostradas, pero sin una absoluta fiabilidad. poco a poco se va tomando conciencia de que es un campo importante y se empiezan a hacer estudios mas serios.
FIN DE LA PRIMERA PARTE!