LA LOCURA EN LA EDAD MEDIA
LA NAVE DE LOS LOCOS
En la Edad Media la locura y los locos adquieren real importancia. El loco es amenazador , ridículo e incómodo para la sociedad y muestra la verdadera dimensión del ser humano y la falta de razón del mundo. El loco, en esta época, está vinculado a un conocimiento oscuro, misterioso, siempre presente e inquietante, relacionado con la muerte que lo acecha.
En 1494 en la ciudad de Basilea , Suiza el jurista y humanista conservador alemán de origen alsaciano Sebastian Brandt publicó la obra Narrenschiff = Stultifera Navis= "La nave de los locos", una sátira que relata el viaje al país de la locura (Locagonia) de 111 personajes diferentes cada uno de los cuales personifica un vicio humano.
La nave de los locos fue traducida al latín por J. Locher en 1497 y fue la obra alemana más importante del siglo XVclave del Renacimiento y sirvió posteriormente de inspiración a Erasmo de Rotterdam para escribir el Elogio de la locura.
Sebastian Brandt - (Durero)
Sebastián Brandt nos habla de una nave cargada de necios, locos y pecadores , la cual está a punto de naufragar. Pero en realidad lo que pretende mostrar Brandt es a toda la sociedad que vaga a la deriva en la Edad Media, príncipes y siervos, irreverentes, pervertidos y miserables y hombres y mujeres comunes. La nave viaja hacia la tierra de los tontos (Narragania, en el texto original).
En esta nave de los locos es la locura la que se muestra e ironiza los hábitos de la época, y se la relaciona con Jasón y los argonautas y con la literatura moralizante medieval (como el Schildbürgerbuch) . Brandt también se refiere a las absurdas danzas de la muerte que no fueron otra cosa que una forma de mostrar la desesperación ante lo imposible o burlar a la fatalidad. Es de notar que en las distintas manifestaciones artísticas, el personaje de la muerte era representado por la imagen del vivo en forma de un esqueleto carnoso. De este modo la muerte quedaba individualizada, tenía rostro, en donde el vivo se sentía identificado en el rostro de la muerte y se enfrentaba a la visión de su propia muerte.
El viaje a Narragonia no es más que un viaje hacia uno mismo, entonces puede entenderse a Brandt como alguien que anticipa una temática de autoconocimiento del yo o un viaje introspectivo hacia el interior de la propia escencia.
Referido al mismo tema, pero en la época contemporánea, Michel Foucault (1984-1926 ) escribe La Historia de la Locura en la Epoca Clásica. En la primera parte de la misma hace mención de la ya conocida Stultifera Navis o nave de los locos de la Edad media.
Según el filósofo e historiador francés Foucault estas "naves" cuya tripulación estaba formada por héroes imaginarios, de modelos éticos o de tipos sociales, se embarcaban para un gran viaje simbólico, que les proporciona, si no la fortuna, al menos la forma de su destino o de su verdad. Es así como Symphorien Champier compone sucesivamente una Nef des princes et des batailles de Noblesse en 1502, y después una Nef des Dames vertueuses en 1503; hay también una Nef de Santé, junto a la Blauwe Schute de Jacob van Oestvoren de 1413, del Narrenschiff de Brandt (1497) y de la obra de Josse Bade, Stultiferae naviculae scaphae fatuarum mulierum (1498). El cuadro de Bosco,La Nave de los Locos, con seguridad, podría incluirse en esta lista de naves simbólicas.
Foucault considera que no todo es imaginación, estos barcos que transportaban sus insensatos cargamentos a destinos inciertos llegaron a existir. .El Narrenschiff fue uno de ellos, y los locos de entonces eran errantes. Las ciudades los expulsaban simplemente por ser locos, y desde ese momento su vida era una constante peregrinación sin rumbo fijo y es la misma sociedad la que les concede esa condición itinerante, pues pareciera que reconoce en ellos la necesidad del hombre de encaminarse hacia la búsqueda de sentido.
El loco, según Foucault , muestra su ambigüedad, revela una verdad cruda, una interpretación valiosa del mundo porque está situado en un lugar límite, libre de ataduras e inhibiciones, es esa libertad justamente lo que le da significación y lo que invierte el sentido de las cosas. El loco está en el límite, pero posee una mayor capacidad de ver más allá de lo que ve el común de los hombres.
Volviendo a la nave de Brandt, y relacionado con esto, dice Josefina Araos Bralic, licenciada en Historia de la Pontificia Universidad de Chile, en un trabajo publicado en la Revista Electrónica del Orbis Terrarum, que fue la relación entre una locura aparentemente humana y su ubicación en un lugar de tránsito lo que realza la condición de posibilidad de caer en esa locura ; la metáfora del hombre y la movilidad del barco que tripula, pues pareciera que es esa conjugación la que le da todo su sentido.
La "Stultífera Navis", la Nave de los Locos, es un objeto nuevo que aparece en el mundo del Renacimiento: un barco que navega por los ríos de Renania y los canales flamencos. Los locos vagan a la deriva, expulsados de las ciudades, sin rumbo, abandonados a su propia suerte . Son distribuídos en el espacio expuesto del agua , la cual toma un sentido de purificación.
Foucault lo describe muy bien: “El agua y la navegación tienen ese papel. Encerrado en el navío de donde no se puede escapar, el loco es entregado al río de mil brazos, al mar de mil caminos, a esa gran incertidumbre exterior a todo. Está prisionero en medio de la más libre y abierta de las rutas: está sólidamente encadenado a la encrucijada infinita. Es el pasajero por excelencia, o sea, el prisionero del viaje. No se sabe en qué tierra desembarcará, de qué tierra viene. Sólo tiene verdad y patria en esa extensión infecunda, entre dos tierras que no pueden pertenecerle.”
Pero si bien la locura está emparentada con el castigo divino o se la demoniza o se la asocia con las brujas, también la inocencia del loco, su falta de culpa, su ingenuidad están indisolublemente unidos al destino, al designio de Dios, a la cruz que nos toca vivir, y así el loco se trasforma en un espejo donde nos vemos reflejados. Cuerdo-loco se transforman en un binomio donde cada uno se ve reflejado en el otro unidos por el destino, uno mismo en dos formas distintas, o dos caras de la misma verdad.
En la literatura , la locura sirve de sátira moral: la presunción (el loco se da atributos que no posee), el castigo (el contrasentido proviene de los excesos cometidos), la verdad por la doble mentira... Entonces, se la empieza a considerar sarcásticamente , como un mundo de fantasía, como una figura conocida y menos temible.
El Bosco - La nave de los LocosLa locura fascina por ser desconocida y esa fascinación produce temor. La literatura lo sabe muy bien. Sin embargo no es la única que se interesa en el tema. El arte en su totalidad no está ausente, la locura es fuente de inspiración de artistas de todo tipo.
Así, Walter S. Gibson en El Bosco. Destino, Barcelona 1993, p. 37, dice que Jerónimo Bosco, quien seguramente conoció el poema de Brandt, compone luego un cuadro del mismo nombre, basándose en la metáfora de la nave usada comúnmente en la Edad Media. Una imagen popular era la nave conducida por eclesiásticos quienes transportaban a salvo su carga de almas hasta el puerto de la Gloria.
En un poema alegórico del siglo XIV, "el Peregrinaje de la vida del hombre", de Guillermo de Deguilleville, la nave de la religión lleva un mástil que simboliza el crucifijo, con castillos que representan las órdenes religiosas…
El éxito de la obra del Bosco fue sin duda posible en aquella época renacentista cuando hace su aparición la perspectiva y el conocimiento de la anatomía, mientras que en los Países Bajos aún reinaban en el arte los pintores medievales.
La obra muestra una nave que va a la deriva, donde se come, se bebe y se canta…
Los personajes son extraídos de todos los estratos sociales, desde el bufón, los borrachos, el novicio goliardo cantando, hasta la monja tocando el laúd…
La monja y el fraile franciscano se encuentran tan distraídos, intentando saborear un trozo de comida que pende de un hilo, que no perciben que un ladrón les va a robar lo que les queda de comida sobre la mesa. Como los religiosos deben vivir separados por sexos y en la obra aparecen juntos, se insinúa en la misma una vida censurable. El laúd, un instrumento con un hueco redondo, remite a la sexualidad femenina. Tocar el laúd era entonces sinónimo de lujuria.
El juego con la comida sostenida por un hilo hace referencia a la gula; mientras que los barriles, recuerdan la embriaguez.
El diablo espía entre las hojas del mástil, que es un árbol de Mayo y se observa que pende de un palo una calavera que puede dar a entender que la muerte está cerca.
La obra pretende mostrar la locura de la humanidad pecadora que conduce a la muerte, criticando a los hombres que viven al revés perdiendo sus referentes religiosos. No es la razón lo que predomina sino la lujuria, la gula, el pecado y la falta de valores.
Pasemos a otra obra, El Elogio de la locura es un ensayo escrito por Erasmo de Rotterdam e impreso por primera vez en 1511; está inspirado en De triumpho stultitiae del italiano Faustino Perisauli.
Comienza con una loa satírica a la manera del autor griego Luciano de Samósata, cuya obra había sido traducida hacía poco al latín por el propio Erasmo y por Tomás Moro. Tras esto, el tono se ensombrece con una serie de discursos solemnes, en los que la locura hace un elogio de la ceguera y la demencia y en los que se realiza un examen satírico de las supersticiones y de las prácticas piadosas y corruptas de la Iglesia Católica, así como de la locura de los pedantes (entre los que se incluye el propio Erasmo).
Erasmo de Rotterdam considera en su obra que la locura es el elemento esencial que necesitamos para vivir felizmente. La locura es verdad absoluta, es la realidad tal y como es, es el motor que pone al mundo en movimiento, es vitalidad, valor, energía de la cual nadie puede prescindir. La locura conduce a la más elevada sabiduría, es la madre de todas las pasiones humanas, es la que da origen al amor, a la amistad y a los sentimientos más hermosos .
Pero lo interesante está en que es la locura la que muestra la razón, es la locura la que cuestiona al hombre, la que pone en tela de juicio los valores. El insensato, el loco es expulsado porque como un espejo muestra la verdadera sinrazón del hombre y la vida. Aproxima al hombre a la muerte, como ya lo había hecho la peste o la lepra, lo aleja de Dios, lo confunde, lo sumerge en un mundo que no comprende, pero que sin embargo forma parte de la vida.
Para Erasmo la locura es sincera, transparente; no existe en ella daño alguno. No se puede ocultar, por más que se intente siempre se muestra de alguna manera u otra. Proviene del amor propio, de la adulación, del olvido, de la pereza, de la voluptuosidad, de la blandura, y la demencia.
Así mismo, la locura es la fuente y el principio de la vida. Erasmo pregunta en la obra, como una forma de conducirnos a la reflexión:
¿Qué sería de la vida sin una mínima gota de locura?
Seria algo triste, aburrido, fastidioso, insípido y desagradable.
y; ¿Que es la vida sino locura? (entendiendo vida en su máxima expresión, en su mayor realización). Al igual que locura es vida.
La vida es una especie de juego, en el cual cada actor aparece en el escenario con su máscara propia y representa su papel hasta que el director escénico (la muerte) lo llama. Se equivoca quien no se adapta a las condiciones y pretende que el juego deje de ser un juego.
La sabiduría es a la locura como la razón es a la pasión. Y en el mundo hay mucha más pasión que razón. Lo que mantiene al mundo en movimiento, la fuente de la vida, es la locura, agrega Erasmo.
La locura es la alegría indispensable para la felicidad.
Quien tiene solo razón, sin pasión, es una imagen de piedra, burda, carente de sentimientos humanos; un monstruo, un espectro de quien todos huyen, insensible ante toda emoción natural, no susceptible de amor ni de compasión. y nada se le escapa y en nada se equivoca; ve a través de todo, todo lo sopesa adecuadamente, de nada se olvida, solo se satisface consigo mismo. Solo él cree ser el sano, sólo él cree ser libre, solo él se siente el rey…
De acuerdo a Erasmo, la locura es el elemento esencial que necesitamos para vivir felices. Es la base de todas las pasiones humanas, inclusive el amor, es la energía que moviliza al mundo de la cual no se puede prescindir…