Hola a todos taringueros. Hoy abordaré un tema que ha sido motivo de muchas discusiones a lo largo de los últimos tres siglos. Tiene sentido el conflicto entre ateos y creyentes?.
Pues la respuesta puede ser mas graciosa de lo que piensan; contrario a lo que muchos creen, existe una verdad innegable sobre este tema y es que ambos bandos tienen mas en común de lo que creen. Así que intentaré exponer todas las cuestiones que los unen y dejar claro que todos pueden convivir en paz sin faltarse el respeto los unos a los otros. Sin mas preámbulos, daré comienzo al tema.
Primera cuestión: ¿Tienen los creyentes y los ateos una misma visión acerca del universo físico?
La respuesta es sí o al menos teóricamente es así. Tanto los creyentes como los no creyentes que son versados en física, química y biología, ven el universo como un sitio ordenado que se encuentra regido por leyes que son plenamente inteligibles y por ende pueden ser comprendidas por medio de la razón y la experimentación. Esto quiere decir que todos los fenómenos que tienen su origen en la naturaleza pueden ser completamente explicados; así que la existencia de las cosas sobrenaturales no puede ser comprendida, pues es de carácter ininteligible o al menos por ahora lo es.
La única diferencia que existe entre ambos bandos es que mientras los no creyentes tienen un enfoque naturalista y mecanicista en el que el universo se creó solo; los creyentes piensan que Dios al ser infinitamente poderoso, ordenado e inteligente dotó el mundo físico de leyes perfectamente coherentes que pueden ser estudiadas. Sin embargo al ser la existencia de Dios una cuestión sobrenatural. No importa cuantos debates hagan sobre su existencia, el resultado siempre será el mismo. Ninguno de los dos podrá probar de forma empírica que tiene razón, pues es algo que escapa a los límites de nuestro conocimiento.
Entonces tiene sentido que entren en conflicto?. La respuesta es no. Al ser una existencia de carácter sobrenatural muchas de las cosas relacionadas con Él son de carácter ininteligible por lo que la ciencia nunca podrá desmentir su existencia.
En definitiva, ambos bandos tienen la misma visión sobre el universo físico y de cierta forma ambos están en lo correcto.
Segunda cuestión: ¿Tienen los ateos y los creyentes una visión similar del bien y el mal?
La respuesta es sí. Esto es algo que muy pocas personas saben, pero la mayor parte de los valores que profesamos en la cultura Occidental tienen su origen en el cristianismo. Antes de la llegada de Cristo la caridad, el amor hacia los pobres y los afligidos, la misericordia, la dignidad humana, el amor a los enemigos y la fraternidad incondicional (el amarse los unos a los otros como Él nos amó). Eran cosas que no se practicaban; pues tanto los romanos como los bárbaros tenían códigos morales bastante cuestionables. Pero luego de la evangelización de Europa y América todos fueron unificados en un mismo ideal de lo que era bueno y correcto. A pesar del cisma protestante, el renacimiento y la doctrina anticlerical de los filósofos ilustrados esos valores aún están arraigados en nuestra cultura.
Lo que significa que tanto los ateos, como lo creyentes que se rigen de acuerdo a la ética y la moral occidental tienen una visión similar acerca de lo que es bueno y correcto. Aunque pueda resultar gracioso, hay ateos que sin darse cuenta se comportan como auténticos cristianos y cristianos que se comportan como auténticos hipócritas. Por lo que ninguno puede decir que es mejor que el otro.
Tercera cuestión: ¿El creacionismo y la evolución son de verdad incompatibles?.
La respuesta es no. Si bien la biblia dice que Dios creó el mundo no especifica de forma precisa, concisa y detallada la manera en la que lo hizo. La explicación que se nos da es muy simple y superficial por lo que algunas partes podrían representar fenómenos mas complejos. Otra cosa importante de resaltar en este enunciado es que aunque la biblia dice que Dios tardó una semana en crear todo, muchos tratados de teología especifican que el tiempo en el mundo espiritual es muy diferente al del mundo terrenal; por lo que esos siete días pudieron haber sido millones de años para nosotros. Está comprobado que el tiempo es relativo por lo que esta hipótesis no es tan descabellada.
La evolución debe ser motivo de conflicto?. La respuesta es no. Ya se dejó bastante claro que el mundo terrenal se encuentra regido por leyes plenamente inteligibles y por ende ningún descubrimiento puede desmentir la existencia de Dios. Entonces podría argumentarse que la evolución es una de esas múltiples leyes que el Creador diseñó para regular la fisiología de sus criaturas. De esta forma ambas teorías podrían ser conciliadas y las tediosas discusiones estériles podrían llegar a su fin.
Cuarta cuestión: ¿Tiene sentido que la filosofía entre en conflicto con la teología?
La respuesta es no. Para los que no lo sepan, la teología es el estudio de todo lo relacionado con Dios y es normal que a menudo ocurran duelos dialécticos entre filósofos y teólogos, pero estos combates argumentales también carecen de sentido. La filosofía intenta comprender al mundo por medio del razonamiento; pero si muchas de las cuestiones de la fe son ininteligibles para la razón humana intentar explicarlas en su totalidad sólo causará confusión y un posible malentendido. La filosofía puede ser útil para entender las cosas naturales; pero intentar entender las cosas sobrenaturales es algo que ni el mejor filósofo puede hacer sin equivocarse en el intento.
Es posible conciliar la filosofía y la teología?. La respuesta es si. San Agustín y Santo Tomás de Aquino lo lograron. Por medio de sus escritos pudieron explicar de forma inteligible muchas de las cuestiones sobre Dios; pero no todas.
Es imposible saberlo todo sobre Él haciendo uso de nuestra limitada mente humana. Es necesario "Comprender para creer y creer para comprender". Alguien que no cree no puede comprender muchas cosas sobre Dios. Es por eso que el conflicto entre la teología y la filosofía es poco mas que absurdo.
Quinta cuestión: Es necesario ver la religión como sinónimo de ignorancia y superstición?
Otra vez la respuesta es no. De hecho el enfoque teológico católico jugó un rol importante en la concepción inteligible que actualmente se tiene del mundo. En la época antigua se creía que la naturaleza era un simple capricho de los dioses y por ende era imposible entenderla. El panteísmo absurdo de esas creencias paganas fue la principal causa de que ilustres civilizaciones como la Grecia antigua, pese a tener las siete artes liberales y grandes pensadores como Aristóteles y Platón, no pudieran llegar a comprender todos los fenómenos naturales de forma certera.
Luego de que los teólogos cristianos llegasen a la conclusión de que el mundo al ser una simple creación ordenada no tenía nada de divinidad, se comenzó a formular la teoría de que podía ser comprendido por métodos experimentales. Pues Dios al ser un creador lógico tenía que haber hecho al mundo de manera coherente. Fue entonces cuando clérigos como San Alberto Magno y Roger Bacon en el siglo XIII comenzaron a sentar las bases de los que mas tarde sería conocido como el método científico. Aunque hay que reconocer que René Descartes fue quien perfeccionó la metodología; no hay que quitarle méritos a los cristianos.
Pensar que la religión es un sinónimo de ignorancia es un prejuicio absurdo, así como hay ateos ignorantes; también hay creyentes brillantes. No existe un común denominador que demuestre lo contrario. Así que los conflictos originados por este paradigma también son carentes de sentido.
Sexta cuestión: Es correcto que se traten con desprecio?
La respuesta es no. Es importante que todos los ateos respeten las leyes de diversidad, pluralidad y tolerancia que se encuentran en el marco de las distintas constituciones de América y Europa. El actuar de forma hostil contra determinadas personas simplemente por creer en una deidad es algo incorrecto y burlarse de sus dogmas es algo terriblemente inmoral tomando en cuenta que para ellos es algo sagrado. Como lo sobrenatural no puede ser plenamente comprendido de manera empírica ninguno de ustedes puede decir que Dios o las demás deidades no existen. Por lo que ninguno de ustedes tiene la verdad absoluta.
En cuanto a los cristianos, es necesario que recuerden que Cristo nos dijo que debíamos amar al prójimo y rezar por quienes nos persiguen. Todos los seres humanos somos iguales delante de los ojos de Dios y ninguno de nosotros está libre de pecado, así que no podemos juzgar a los demás como si nosotros fuésemos perfectos. Si van a predicar el Evangelio deben hacerlo con amor; no con odio y si las personas que los escuchan no desean convertirse a la fe de Nuestro Señor, deben dejarlos en paz. Si Dios respeta el libre albedrío nosotros también debemos hacerlo.
Que seamos de creencias distintas no quiere decir que no podamos llevarnos bien.
Séptima Cuestión: Ambos deben dejar de lado las posturas extremistas?
Claro, es algo bastante obvio . Así como hay fanáticos religiosos, también hay fanáticos ateos y ambos son igual de peligrosos, es necesario que todos los individuos tengan un sano equilibrio entre fe y razón. Pues el escepticismo en exceso es terriblemente perjudicial.
Decir que todo lo sobrenatural es producto de la imaginación es algo irracional tomando en cuenta que se tiene evidencia verídica de muchos sucesos carentes de explicación. Es importante recordar que hay muchas cosas que no sabemos. Siempre es bueno tener la mente abierta a las posibilidades.
Conclusión:
Si queremos que el mundo sea un lugar mejor debemos comenzar a querernos sin importar nuestras diferencias.
A los cristianos quiero decirles que toda verdad, sin importar quien la diga es fruto del Espíritu Santo. Dios no tiene porque inspirar únicamente a los que creen en ÉL. Debemos examinar las culturas de las distintas naciones del mundo y quedarnos con las cosas positivas. Si tienen la oportunidad de hablar con una persona con creencias diferentes a las de ustedes háganlo y si ven que tiene algo correcto quédenselo.
A los ateos quiero decirles exactamente lo mismo pero a la inversa. Examinen todo lo relacionado con las distintas creencias del mundo y quédense con las cosas positivas. Aún si no creen en Dios, es necesario que admitan que todos los santos de la Iglesia son buenos ejemplos para la humanidad. Recomiendo leer las biografías de San Juan Bosco, San Francisco de Asis, Santa Teresa de Calcúta y San Pio de Pietrelcina. Los santos no son mas que personas que han imitado las virtudes de Cristo y todos han sido muy heroicos.
En fin, eso es todo taringueros. Fin del post espero que les haya gustado. No olviden comentar.