“Ciclo de Elal” –en los que la deidad asume tanto un papel protagónico cuanto uno de testigo del acaecer mítico— el recitado adquiere una entidad de palabra sagrada y es a través de su reiteración que se metabolizaban aspectos cruciales de su visión del mundo. Como bien dijo Doña Ana Montenegro en nuestra última charla: “los Aónikenk desapareceremos junto a nuestro Dios, pero la Palabra quedará en el grabador como testimonio de la ley paisana” kooch el creador: Mito tehuelche de la creación del mundo Principales Deidades. Kooch Dios principal (creador del viento y el mar llamado Arrok) Xaleshen Dios sol (padre de las nubes, una de las nubes se llamaba Teo) Karut Dios trueno Kooch siempre existió, vivía rodeado de densas tinieblas que lo envolvían, sin permitirle ver nada. Fue tanto el tiempo de quietud y silencio, interminable abismo de soledad, que Kooch rompió a llorar largamente, con un llanto profundo y prolongado, y, tanto lloró que es imposible calcularlo.De sus lágrimas se formó el mar llamado Arrok, siendo este el primer elemento base para lo que sería el futuro mundo. Kooch dejó de llorar cuando advirtió el constante aumento del agua provocado por sus lágrimas, entonces dio un suspiro y creó al viento, que de inmediato comenzó a agitar las tinieblas logrando al fin disiparlas. Aparece entonces la claridad que provoca la alegría y le da aliento a Kooch para seguir creando los restantes elementos que coordinados formaron luego el mundo. Creación del sol Ya estaba Kooch rodeado de un inmenso mar creado por el riego de sus lágrimas, sin embargo continuaba envuelto en las tinieblas densas de siempre. Quiso entonces observar desde lejos su mundo, pero por más que se alejaba todo continuaba igual. De pronto alzó su mano y en un rápido movimiento rasgó ampliamente el velo circundante apartando la oscuridad de la que brotó una gran chispa que continuó el giro de su mano y disipó de inmediato las tinieblas. Miró en torno suyo el maravilloso mundo y bautizó al sol con el nombre de XALESHEM. XALESHEN fue el padre de la nubes ya que del mar comenzaron a brotar prestas antes el contacto de su tibieza. El viento sorprendido, comenzó a arrastrarlas y tanto las martirizó que éstas emitieron su quejido, que fue el trueno (KARUT) y amenazaron encendiendo relámpagos que iluminaron a los sorprendidos ojos de los espíritus asomados a los huecos del infinito. Kooch no se desalentó. Desde ese momento ordenó la actividad de los elementos y les dio nombre y función a cada uno. Creación de la isla Kooch, no quedó conforme con haber creado al Viento, Las Nubes y La Luz, comprendía que aún faltaba algo, y sobre el mar, hizo brotar una enorme isla en la elaboró la Vida de los seres irracionales, es decir; los peces, las aves, los animales y los insectos. Los elementos creados al principio (Sol, Nubes y Viento) admiraron la tierra y derramaron sobre ella sus atributos. Así la lluvia regó copiosamente, luego el sol calentó complacido y el viento acarició los valles para que nacieran los pastos que pronto cubrieron la buena tierra. Desde entonces el Viento dejó de molestar a las nubes , éstas a su vez no oscurecieron más al sol que continuó brindando sus rayos para cuidar y alimentar todo lo creado. Todos vivían en perfecta armonía y el tiempo transcurría dulcemente en la isla, sin embargo cierto día aparecieron los gigantes maléficos, que cambiaron el ritmo con su perversidad, fue entonces que ELAL decidió abandonar la isla acompañado de los animales que fueron sus fieles amigos y se ubicaron en la nueva tierra. Personajes primarios: Noshtex: padre de Elal Elal: Ñeto de Xaleshen e hijo de la nube teo Gosye Los gigantes Los dos gigantes de la Mitología Tehuelche se llamaban: NOSHTEX y GOSYE, el primero fue padre del héroe ELAL a quién pretendió matar en el vientre de su madre, la nube TEO a la que había raptado y tuvo cautiva en una caverna durante tres días y tres noches. Kooch al enterarse de que el perverso gigante había raptado a la hermosa nube, le impuso como castigo que el hijo que naciera de ella sería más poderoso que él. NOSHTEX enterado del castigo, sintió profundo temor por su futuro y decidió asesinar a la infeliz nube para acabar con la vida que latía en su vientre. Sentado en la entrada de su cueva, meditaba en tanto que Teo dormía, ajena a los terribles proyectos que bullían en la cabeza de Nóshtex. Hacia el anochecer llegó Máip, uno de los tres Malos Espíritus, arrastrándose entre los matorrales y sopló su aliento helado sobre un pajarillo posado en una rama. El ave cayó muerta, y el gigante al ver eso, resolvió que se desharía de Teo. Antes de morir, el ave puso un huevo, y el gigante se dio cuenta de que aun cuando la Nube muriese, bien podría quedar vivo su hijo. Ya a la luz de la Luna, pasó un zorro y al ver al pajarillo muerto se lo comió de un bocado; husmeando entre los pastizales encontró el huevo y se lo engulló también. El gigante ya sabía qué hacer: mataría a la Nube Teo y devoraría a su propio hijo para terminar con la promesa de Kóoch. Así fue como cumplió su feroz propósito, Cuando finalmente el gigante Nóshtex terminó con la vida de Teo, calculó que ya estaba próxima la hora del amanecer, y temiendo que pudiera ser encontrada la madre del niño, decidió arrojo los despojos sangrientos al espacio e inundando el cielo de sangre, pero entonces interviene el pequeño roedor llamado Terr-Werr (Tucu-tucu) que en acto heroico tomó al niño y lo pone a salvo, ocultó en el pequeño agujero donde vivía. Leyenda mitológica “El Amanecer” El cielo del amanecer no tenía color, era simplemente blanco lechoso, pero una noche, ya cercano al amanecer el gigante Noshtex asesinó a la nube que tenía prisionera y arrojó su cuerpo ensangrentado al espacio para no ser descubierto. Sin embargo la sangre que manaba abundante salpicó al firmamento y chorreó largamente. Cuando comenzó a salir el sol, iluminó la trágica escena y asombrados los indios vieron enrojecerse más y más el cielo, por la tarde se repitió la escena y así día tras día hasta el infinito del tiempo. Los patagónicos suelen mirar extasiados los amaneceres y las puestas del sol recordando en el silencio de las inmensidades, el origen de los cielos más lindos de la tierra. Mientras esto sucedía allá afuera, en lo profundo de la cueva un roedor llamado Terr-Werr tomó al niño y lo ocultó en el pequeño agujero donde vivía. Nóshtex regresó dispuesto a devorarse a su hijo pero por más que lo buscó, la criatura había desaparecido misteriosamente. Tratando de encontrarlo, el furioso gigante removió la tierra y apisonó con una roca el suelo de la cueva. Escarbaba el piso con las manos, lo abría y sacaba un tierral, por el poder que tenía. Ahuecaba y no encontraba nada; cambiaba de lugar, pero lo único que hallaba eran galerías vacías. En vano siguió el monstruo gritando y sacudiendo la tierra, sólo logró que se le gastaran las manos y los brazos. Ya Elal estaba a salvo, bajo la protección de Terr-Werr. Según los relatos de los ancianos venerables de las tolderías tehuelches, en la Isla Legendaria la magia prosperaba sin límites. De ahí que un roedor llamado Terr-Werr pudo salvarle la vida a Elal y hoy ese ratón es más conocido por su apodo de Tucotuco. A partir de aquel entonces, Terr-Werr se convirtió en algo así como la "abuela" del niño. En él volcaba todo su cariño y atención, ya que desde hacia tiempo nadie vivía con ella. Terr-Werr no tardó en darse cuenta de que aquel no era un niño común. A los dos meses de vida ya sabía comer solo y al año, conversaba fluidamente con la "abuela". Elal crecía con rapidez y a Terr-Werr se le hacía más difícil mantener al niño en la cueva. Tenía que sacarlo de ahí sin que el gigante supiera de su existencia. El cóndor (Hoiye) que había visto desde la altura la nueva residencia de ELAL, se lo contó al gigante para ganarse su amistad. Una vez más fracasó en su intento de cumplir su asesino propósito ya que ELAL, alterado, creó la selva impenetrable y los hombres. Dos años habían pasado desde que Elal salvó su vida. Cada día la "abuela" notaba cómo se convertía en un fuerte hombrecito que poseía cualidades fuera de lo común: era un ser mágico. A los tres años, Elal salió de la cueva y se encontró con el gigante Nóshtex quien hizo el intento de atraparlo, pero Elal era más rápido y escurridizo que su padre. Temiendo por la vida de su nieto, Terr-Werr actuó rápidamente, clavando sus dientes en uno de los pies del monstruo. Al estremecerse de dolor, este se detuvo para frotarse el pie lastimado. Cuando reaccionó, ya Elal había desaparecido 'de su vista. Nóshtex bramaba su desgracia en lo más profundo de su caverna.Tanto gritó el gigante que toda la isla tembló. Tons, la Oscuridad, escuchó los gritos de su hijo y esa misma noche se acercó a la cueva del monstruo. Ella estaba dispuesta a todo con tal de impedir que se cumpliera la promesa del todopoderoso Kóoch. Tons jamás permitiría la victoria de Elal sobre el gigante Nóshtex. El gigante en tanto regresa a la isla en busca de su hermano GOSYE, monstruo que devoraba a hombres, cazadores y criaturas para que persiguiera a ELAL, está a su vez lo somete a un terrible castigo comprobando que al gigante no le entraban las flechas. Envueltos en un manto de frío se reunieron los seres malvados de la isla. Estaban Tons, Kélenken y Máip, los Malos Espíritus gemelos y su hermano Axshem; tampoco faltaban Nóshtex y Gosye, los gigantes terribles. Tons, la madre de todos, distribuyó tareas específicas a cada uno de sus hijos. Kélenken y Máip, como hijos preferidos de la Oscuridad, deberían actuar siempre juntos, uno prepararía el camino para la acción dañina del otro; en tanto que Axshem actuaría solitario, desligado por completo de la acción de sus hermanos gemelos. Por su parte, Gosye, perseguiría sin descanso a Elal, hasta que a Nóshtex le volvieran a crecer sus manos y brazos gastados. Como la reunión se efectuó en la guarida del gigante, Terr-Werr se enteró de la conspiración, oyendo desde sus galerías las frías palabras de la Oscuridad. Alarmada por lo que allí se decía, decidió llevarse al chico lejos de ahí. Al amanecer, Tons se alejó presurosa de la isla, dejando a sus hijos para que se deshicieran del niño-dios. Calmando la ansiedad, y a escondidas del gigante, se acercó a la entrada de la cueva y desde ahí clamó al Viento por ayuda. Tuc-tuc... tuc-tuc... tuc, tuc... Presuroso y de un soplido, Xóshem acudió a la presencia del Tucotuco. Enterado por este de los planes de la Oscuridad, el Viento le sugirió que reuniera a los habitantes de la isla a fin de que entre todos hallaran una solución para salvar al niño. El Viento se alejó prometiendo avisar al Chingolo, de modo que juntos pudieran organizar la partida de Elal. Kíken, el Chingolo, fue el primer colaborador que tuvo el Tucotuco, Mientras se dirigía a la laguna del lugar, Terr-Werr le pidió al Chingolo que volara hasta donde estaba nadando el Cisne, y que lo llamara sigilosamente. El sencillo Kíken cumplió eficazmente su misión. Ya en la laguna, Terr-Werr debatió con sus amigos los pasos a seguir para salvar a Elal. . El Chorlo era la única ave que conocía la existencia de aquella tierra. Todos los presentes se alteraron sobremanera ante la ocurrencia de dejar abandonado a su suerte a ese pequeño niño milagroso, en una tierra desconocida y lejana. En aquella memorable reunión, GoIn, el Puma, fue una de las fieras que rehusó colaborar en la preparación de la fuga de Elal, por esa razón estos animales fueron considerados como enemigos de todos los seres. Aunque no colaboraron, tampoco entorpecieron la huida. El Cerro El Chaltén “simboliza lo más preciado de las tradiciones aónikenk del pueblo Chónek.” Así, antes de que Noshtex pudiera alcanzarlo, el pequeño Elal fue depositado en el lomo de un elegante cisne que emprendió el vuelo hacia otras tierras lejanas: La Patagonia. El gran cisne (Kóokn) sobrevoló las frías y heladas tierras de la Patagonia hasta llegar al pico del cerro de la más hermosa e imponente cumbre patagónica: Chaltén, Pasa allí tres días, alimentado y protegido solícitamente por las aves que lo habían acompañado.donde depositó al niño. Detrás del cisne llegaron otros animales dispuestos proteger al niño y poblaron estas nuevas tierras. Durante tres días y tres noches, Elal permaneció en la cima de aquel cerro, alimentado y cobijado por los animales. Dicen también que detrás del cisne volaron el resto de los pájaros, que los peces los siguieron por el agua y que los animales terrestres cruzaron el océano a bordo de unos y de otros. Así la nueva tierra se pobló de guanacos, de liebres y de zorros; los patos y los flamencos ocuparon las lagunas y surcaron por primera vez el desnudo cielo patagónico los chingolos, los chorlos y los cóndores. Por eso Elal no estuvo solo en el Chaltén; los pájaros le trajeron alimento y lo cobijaron entre sus plumas suaves. Durante tres días y tres noches permaneció en la cumbre, contemplando el desierto helado que su estirpe de héroe transformaría para siempre. Librado luego a sus propios medios, tiene que luchar con tres enemigos que le acechaban para quitarle la vida Cuando Elal comenzó a bajar por la ladera de la montaña le salieron al encuentro Kókeshke (el frío) y Shie (la nieve). Los dos hermanos que hasta entonces dominaban la Patagonia lo atacaron furiosos, ayudados por el hielo y por Máip (el viento asesino). Pero Elal ahuyentó y defiende del primero golpeando unos pedernales a todos golpeando entre sí dos piedras que se agachó a recoger, y produciendo su primer invento: el fuego. Cuentan que Elal siempre fue sabio, que desde muy chiquito supo cazar animales con el arco y la flecha que el mismo había inventado para defenderse de las fieras. fabricando el toldo (kau) con pieles de guanaco, y del tercero, utilizando la capa (kai). Inventos que transmiten a sus amigos los aónikenk. Consideró que el espacio no era suficiente,entonces, tomó su arco y comenzó a disparar. En el lugar donde las flechas caían elagua retrocedía dejando que la tierra emerja. Después de ampliar la superficieconfeccionó dos muñequitos de barro. De este modo creó a los tehuelches a quienesles enseñó absolutamente todo, desde reglas de comportamiento hasta cómo hacerutensilios y herramientas. Les mostró cuáles eran los animales que podían comer,cómo cazarlos y descuerarlos. Trabajó muchos días arreando animales para dejárselostodos juntos en un corral.Pero siempre hay algo que falla. He aquí como los tehuelches perdieron a los caballosy vacas: Cuando ya había oscurecido, todos se acostaron a dormir a excepción delzorro que se le ocurrió cantar. Su canto –un poco como a los gritos- hizo que todos losanimales se asustaran, rompieran el corral y salieran disparados. Las vacas y loscaballos se dirigieron hacia el norte y los demás hacia el sur donde vivían los hombresque Elal había creado. “Duración del Invierno” Elal invitó a los animales a una reunión para que determinen la duración del invierno. Tras diversas opiniones, quedaron discutiendo el Oóin (Ñandú) y la Mara. El primero sostenía que el invierno debía durar doce lunas y marchar de vez en cuando al Norte en busca de calor. Por otra parte la Mara proponía una duración de tres lunas solamente, con lo que no sería necesario emigrar, permaneciendo siempre en el Sur. - Nos vamos a morir de hambre y de frío, repetía la Mara, moviendo graciosamente su pomposa colita. - Insisto en doce lunas, respondió sin inmutarse, su contrincante. Contrariada la Mara, al ver la tozudez del ave, aplicando un golpe con su pata en la tierra, gritó enojada “kaash” y corrió a esconderse en la cueva, considerando terminada la controversia. El Ñandú indignado corrió tras ella, pero solo alcanzó a pisarle la cola que se le cortó al ras. La Mara quedó rabona y Elal, sabiamente le dio la razón. Desde entonces el invierno dura tres lunas. El mismo protagonista, después de haber vivido mucho tiempo entre sus amigos, dándoles sabias normas de vida y de moral, fue a buscar a la hija del Sol, el lucero matinal (Kawó), conducido en forma de pajarillo por su propia madre, que se había transformado en un espléndido cisne de poderosas alas. Después de vencer tres sutiles ardides tendidos astutamente por el Sol, logró la mano de la doncella al colocarle el anillo misterioso que estaba oculto en lo más recóndito de una profunda caverna. Leyenda mitológica “Elal y Teluj” Elal se enamoró de Teluj, el lucero del amanecer, hija del sol y de la luna. Su madrina convertida en cisne lo alza sobre el lomo y emprende el vuelo el Este, sobre el mar. Al llegar la noche, ya cansados, Elal arroja una flecha sobre el agua formando un grupo de Islas. (¿Malvinas?) donde descansan para proseguir viaje rumbo al sol. Cuando llegaron, su madrina, que como ya sabemos, era bruja, convertida en mosca se ubica en la oreja de Elal para indicarle paso a paso lo que debía hacer. Nuestro héroe le pide al Astro Rey el permiso para casarse con su hija y este no contento con el pretendiente, le impone una serie de pruebas en las que tendría que poner de manifiesto: ingenio, inteligencia y valentía. En caso de salir airoso en todas, le otorgaría el permiso. La primera consistía en rescatar un anillo que estaba dentro de un huevo envenenado al fondo de una caverna custodiada por un guanaco que mataba con la mirada. Mientras la mosca distraía al animal posándose en sus ojos y orejas, Elal lo mata con un certero golpe de shome (boleadora de dos bolas), luego le quita la piel y cubierto con ella penetra en la caverna. Allí utiliza el arco y la flecha para romper el huevo que estalla desparramando veneno, pero Elal se despoja de la piel salpicada y recupera el anillo. Teluj, hecha mujer, lo aguardaba en un palacio al fondo de un frondoso jardín. Cuando Elal pretendió avanzar, a cada paso el suelo se convertía en pantano. Camina hacia atrás, le dijo la mosca, y no arranques flores, pués se convertirán en víboras. Así lo hizo hasta llegar a la puerta del palacio de donde asomaron dos mujeres; una joven hermosa luciendo “kai eorrenk” y la otra vieja, deforme y harapienta. En realidad la vieja no era otra que Teluj disfrazada por orden de su progenitor para despistar a Elal. Advertido por su madrina eligió la verdadera. -Has acertado nuevamente, dijo contrariado el sol, pero tendrás que superar todas las pruebas que te dé. Y le fue dando tantas para dilatar el tiempo, a la espera que el pretendiente desistiera de sus intenciones, que no le alcanzaría la vida para cumplirlas. -Escapa con ella, el padre no te dará jamás el consentimiento, le aconsejó la madrina. Y huyeron juntos para siempre. Pero Teluj, temerosa de la furia de su padre, cuando éste sale, se esconde. NOSHTEX vencido, al igual que su hermano, regresa a la Patagonia convertido en venerable anciano dedicado a curar a los enfermos y heridos, sin embargo ELAL desconfía de él y lo descubre, pero ya el perverso gigante había adiestrado a un cazador infiel y lo enfrenta el héroe. Una vez más la fuerza y el poder de ELAL, destruyen a ese ocasional rival que lo había enfrentado con la ayuda de GOSYE. La historia de Elal termina cuando –fatigado por el desengaño amoroso con la hija delsol y la luna- reúne a los fieles camaradas, les prohibe que le rindan ningún tipo dehomenaje y se aleja hacia una isla muy lejana llevado por un majestuoso cisne. Cuandolos tehuelches mueren Wendéunk –el espíritu protector que los acompañacontinuamente- los traslada hacia donde Elal se encuentra esperándolos. Algunosobtienen su permiso para convertirse en estrellas y poder, desde allí, contemplar a susparientes.
Mitología Tehuelches (Deidades principales) Argentina
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