Qué es el alfajor
El alfajor es una golosina y un alimento Argentino.
Un alfajor es una golosina tradicional de muchos países de Iberoamérica, principalmente en Argentina. Otros países con tradición de alfajores son Perú, Uruguay, Chile y España. Esta golosina está compuesta por dos galletas / galletitas unidas en el centro por un relleno dulce (dulce de leche, dulce de frutas, chocolate, mousse, entre otros) y generalmente está bañada en chocolate o glaseada.
La palabra “alfajor” se deriva del árabe “[al- hasú]”, cuyo significado es “relleno”. El alfajor ingresó a Iberia durante el período al-Andalus con la entrada de los árabes al continente europeo.
Según el Código Alimentario Argentino, artículo 132, “Alfajor: producto constituido por dos o más galletitas, galletas o masa horneada, separadas entre sí por rellenos como mermeladas, jaleas, u otros dulces, pudiendo tener un baño o cobertura exterior.”
Un alfajor es una golosina tradicional de muchos países de Iberoamérica, principalmente en Argentina. Otros países con tradición de alfajores son Perú, Uruguay, Chile y España. Esta golosina está compuesta por dos galletas / galletitas unidas en el centro por un relleno dulce (dulce de leche, dulce de frutas, chocolate, mousse, entre otros) y generalmente está bañada en chocolate o glaseada.
La palabra “alfajor” se deriva del árabe “[al- hasú]”, cuyo significado es “relleno”. El alfajor ingresó a Iberia durante el período al-Andalus con la entrada de los árabes al continente europeo.
Según el Código Alimentario Argentino, artículo 132, “Alfajor: producto constituido por dos o más galletitas, galletas o masa horneada, separadas entre sí por rellenos como mermeladas, jaleas, u otros dulces, pudiendo tener un baño o cobertura exterior.”
Dónde nace el alfajorEn Argentina lleva una tradición de más de 130 años.
Los argentinos no podemos titularnos como los inventores del alfajor. No, lamentablemente no es otro gran invento argentino. El alfajor, al igual que el turrón, el almíbar o la mazapán, es un invento culinario antiquísimo de origen árabe y tradicionalmente echo a base de una pasta de almendras, nueces y miel.
En Argentina lleva una tradición de más de 130 años.
El alfajor se introdujo en España hacia principios del siglo VIII, al ser derrotado por los árabes el último Rey de los visigodos. Esta invasión musulmana a la península ibérica se extendió por site siglos hasta fines del siglo XV, y al territorio ibérico bajo dominio musulmán durante este período se lo conoce como al-Ándalus. Indudablemente, la influencia árabe de aquel tiempo está presente al día de hoy en toda esta zona, y las costumbres culinarias no son la excepción. Existe hoy en Medina de Sidonia, en la provincia de Andalucía, una Agrupación de Productores de Alfajores que han logrado la Indicación de Origen Protegida (I.G.P.), al igual que los mejores vinos del mundo que poseen su “Indicación de Origen Controlada” I.O.C. o D.O.C. por sus siglas en francés.
Con la conquista española de gran parte del nuevo continente americano, estas recetas de origen árabe comenzaron a divulgarse por el mundo.
En Argentina tardó un tiempo prudencial para ser conocido como “alfajor” hasta mediados del siglo XIX. Muchos atribuyen el origen del alfajor a la Córdoba española, donde en ciertos reductos religiosos se preparaban aquellas recetas árabes, entre las que se encontraban bizcochos cuadrados unidos por un dulce a base de leche y azúcar, con una cobertura de azúcar denominada “tableta”, “cobertura” o simplemente “bañado”.
La industrialización del alfajor se atribuye a Augusto Chammás, un químico francés que llegó a Argentina hacia mediados del siglo XIX, inaugurando una pequeña industria familiar en Córdoba dedicada a la confección de dulces y confituras. El cambio no fue mayor, pero sí fundamental, en lugar de ser cuadrada, esta golosina adoptó forma redonda, como la conocemos al día de hoy con el nombre de alfajor.
En Argentina lleva una tradición de más de 130 años.
El alfajor se introdujo en España hacia principios del siglo VIII, al ser derrotado por los árabes el último Rey de los visigodos. Esta invasión musulmana a la península ibérica se extendió por site siglos hasta fines del siglo XV, y al territorio ibérico bajo dominio musulmán durante este período se lo conoce como al-Ándalus. Indudablemente, la influencia árabe de aquel tiempo está presente al día de hoy en toda esta zona, y las costumbres culinarias no son la excepción. Existe hoy en Medina de Sidonia, en la provincia de Andalucía, una Agrupación de Productores de Alfajores que han logrado la Indicación de Origen Protegida (I.G.P.), al igual que los mejores vinos del mundo que poseen su “Indicación de Origen Controlada” I.O.C. o D.O.C. por sus siglas en francés.
Con la conquista española de gran parte del nuevo continente americano, estas recetas de origen árabe comenzaron a divulgarse por el mundo.
En Argentina tardó un tiempo prudencial para ser conocido como “alfajor” hasta mediados del siglo XIX. Muchos atribuyen el origen del alfajor a la Córdoba española, donde en ciertos reductos religiosos se preparaban aquellas recetas árabes, entre las que se encontraban bizcochos cuadrados unidos por un dulce a base de leche y azúcar, con una cobertura de azúcar denominada “tableta”, “cobertura” o simplemente “bañado”.
La industrialización del alfajor se atribuye a Augusto Chammás, un químico francés que llegó a Argentina hacia mediados del siglo XIX, inaugurando una pequeña industria familiar en Córdoba dedicada a la confección de dulces y confituras. El cambio no fue mayor, pero sí fundamental, en lugar de ser cuadrada, esta golosina adoptó forma redonda, como la conocemos al día de hoy con el nombre de alfajor.
Alfajores regionales, industriales y premium. Chocolate, dulce de leche, cordobés, santafecino, relleno.
Argentina es sin lugar a dudas donde el alfajor adoptó más formas que en cualquier otro lugar del mundo. Hay de chocolate negro, de chocolate blanco, de hojaldre y de galletas. Según la contextura de la galleta se los divide entre duros y blandos. Los duros son aquellos cuyas galletas se quiebran al morderlos. Según la cantidad de galletas que posean se los divide en simples (dos galletas con un relleno y un bañado) y triples (tres galletas, 2 rellenos que pueden ser diferentes y un bañado) Los rellenos son de los más variados: de dulce de leche, de chocolate, de dulce de frutas, de dulce de membrillo, de mousse. Y como se podrán imaginar, la segmentación de los alfajores se puede efectuar por el relleno, por su origen, por el target de mercado al que apuntan.
Una segmentación típica es la siguiente:
Regionales
Presentes en diferentes puntos del país, con el origen y alcance de comercialización como clave.
Industriales
Presentes generalmente en todo el país vía múltiples vías de comercialización, apuntando al mercado masivo, donde existe la mayor cantidad de marcas y gustos.
Premium
Tienen un packaging sofisticado, alta calidad de sus componentes, target alto de mercado y adquiribles por canales específicos.
Una segmentación típica es la siguiente:
Regionales
Presentes en diferentes puntos del país, con el origen y alcance de comercialización como clave.
Industriales
Presentes generalmente en todo el país vía múltiples vías de comercialización, apuntando al mercado masivo, donde existe la mayor cantidad de marcas y gustos.
Premium
Tienen un packaging sofisticado, alta calidad de sus componentes, target alto de mercado y adquiribles por canales específicos.
Conoce todas las marcar de alfajores

Receta alfajor de chocolate y dulce de leche. Las almendras le darán un gusto especial a tu alfajor
Ingredientes:
350 grs. de harina
1 cucharadita de polvo de hornear
3 barras de chocolate rallado
150 grs. de mantequilla
3 yemas
1 cucharadita decencia de vainilla
100 grs. de azúcar
Dulce de Leche
Paso 1:
Tamizar la harina con el polvo de hornear. Hacer un hueco en el medio y agregar el chocolate, la mantequilla, las yemas, la esencia de vainilla y el azúcar. Incorporar la esencia de vainilla o la ralladura de limón y mezclar bien. Formar una masa no muy blanda y estirar fina.
Paso 2:
Hacer medallones y colocar en una chapa untada con mantequilla y enharinada. Dejar enfriar y unir con dulce de leche.
Para bañar los alfajores:
Paso 1:
Rallar 3 barras de chocolate cobertura o chocolate de taza. Colocar a fuego suave junto a 3 cucharadas de dulce de leche y 3 cucharadas de maicena. Revolver hasta obtener una baño liso y cremoso.
Paso 2 :
Bañar los alfajores de ambos lados.