Donald Trump reconocerá este miércoles a Jerusalén como capital de Israel, rompiendo con décadas de diplomacia estadounidense e internacional.
El mandatario ordenará al Departamento de Estado que inicie el proceso, que durará varios años, para trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a la ciudad santa, informaron funcionarios estadounidenses.
Primero será necesario concluir numerosos detalles logísticos y de seguridad, así como determinar su ubicación y construcción, agregaron los funcionarios, que hablaron con periodistas bajo condición de anonimato porque no estaban a autorizados a discutir el asunto en público antes del anuncio oficial.
Por estas cuestiones, es probable que la embajada no sea trasladada al menos durante tres o cuatro años, siempre y cuando no haya cambios futuros en las políticas estadounidenses.