Como político astuto que es, el presidente argentino Mauricio Macri sabe que su popularidad ha venido derrumbándose vertiginosamente a partir de diciembre, sobre todo a partir de dos decisiones consideradas impopulares: el anuncio de un ajuste fiscal para reducir el elevado déficit de las cuentas públicas y la reforma previsional que modificó la fórmula de cálculo para el aumento de las jubilaciones, que incluso derivó en serios incidentes con decenas de heridos y detenidos.
Dispuesto a no dilapidar el capital que supuso el espaldarazo político obtenido en octubre luego de ganar con autoridad las elecciones legislativas, el empresario y expresidente del club Boca Juniors era consciente de que debía enviar una señal fuerte.
Por eso, este lunes fue categórico al informar que su intención de recortar uno de cada cuatro cargos en el gobierno, y congelar sus salarios.
El nepotismo es algo habitual en cualquier gobierno argentino, sea de la ideología política que sea.
Pero lo que generó más impacto público fue la decisión de suprimir por decreto la contratación de familiares de ministros u otros altos cargos en su gobierno.
"Los familiares de los ministros no van a poder ser parte del gobierno"
El anuncio del presidente de Argentina dejó al descubierto una práctica que no es exactamente nueva, y que involucra a decenas de cargos, pero no solo en el gobierno central, sino también en las provincias.
De hecho, en distintas provincias, sobre todo en la de Buenos Aires, el nepotismo es algo común.
La decisión de Macri ya tuvo efecto a la interna del gobierno: el mismo día ya se produjeron las primeras tres renuncias.
Estas involucraron a dos hermanas y la esposa del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien recientemente fue respaldado, a pesar de haber sido centro de una controversia pública al trascender que contrató en negro a su empleada doméstica.
Además, a cambio de un aumento salarial que nunca le concedió, le había ofrecido un puesto en un sindicato.
Una de las hermanas de Triaca, Mariana, era directora del Banco de la Nación Argentina, en tanto Lorena Triaca tenía un cargo de dirección en la Agencia Argentina de Inversiones.
La esposa del ministro, María Cecilia Loccisano, subsecretaria de Coordinación Administrativa, también dejará su cargo.
Pero esos no fueron los únicos casos que tomaron estado público: el ministro de Turismo, Gustavo Santos, informó que prescindirá de su hijo, quien se desempeña como jefe de asesores de gabinete.
A su vez, Rodrigo de Loredo, presidente de la empresa satelital estatal Arsat y yerno del ministro de Defensa, Oscar Aguad, también anunció su dimisión.
La nómina es aún más extensa y comprende, además, a familiares del propio jefe de Gabinete, Marcos Peña; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y los ministros del Interior, Rodrigo Frigerio, y de Modernización, Andrés Ibarra, informó La Nación.
En 2016, un legislador del oficialista Cambiemos en la provincia de Buenos Aires había presentado un proyecto de ley en la legislatura provincial para combatir esa práctica.
Pero la iniciativa nunca fue tratada y terminó archivada, por lo cual tampoco llegó al Congreso, como pretendía su autor, el diputado provincial Guillermo Castello.
En tanto, en el ámbito sindical la medida anunciada por Macri fue tomada con escepticismo y además fuertemente criticada.
"Es una tomadura de pelo", aseguró la Asociación de Trabajadores del Estado.
La secretaria de organización de ese sindicato, Silvia León, consideró que esa medida no tendrá un "impacto real" en el Estado y que durante el gobierno de Macri los altos cargos políticos cobraron sueldos "exorbitantes"
Provincia de Buenos Aires adhiere a la medida
La provincia de Buenos Aires, que dirige la gobernadora María Eugenia Vidal -también de Cambiemos, el partido del presidente- anunció su compromiso de tomar medidas semejantes a las anunciadas por Mauricio Macri.
El diario La Nación informó, citando fuentes del ejecutivo provincial, que la provincia "adherirá" a la medida planteada por el mandatario.
Hasta este martes, no se había determinado si la reducción de cargos políticos en esa administración comprenderá solo a los ministros que acompañan a Vidal en su gabinete o también al resto de los funcionarios de esa influyente provincia.
Tampoco quedó establecido en primera instancia, si la disposición abarcará a los municipios, donde esa práctica es usual, informó el periódico.
En ese sentido, en los municipios de la provincia el nepotismo es una práctica relativamente corriente, ya que la designación de familiares para desempeñar distintas funciones suele ser algo común.
La relación de parentesco involucra, por ejemplo, a funcionarios en actividad, legisladores tanto nacionales como provinciales e incluso a cónyuges de algunos de ellos.
La información establece que esa práctica también ocurría durante los períodos de gobierno en que el kircherismo estuvo al frente.
1.000
puestos políticos en el Poder Ejecutivo son los que pretende reducir el gobierno del presidente Mauricio Macri, de acuerdo con el anuncio realizado este lunes.
77
millones de dólares es lo que pretende ahorrar por este concepto al año el gobierno argentino.
Dispuesto a no dilapidar el capital que supuso el espaldarazo político obtenido en octubre luego de ganar con autoridad las elecciones legislativas, el empresario y expresidente del club Boca Juniors era consciente de que debía enviar una señal fuerte.
Por eso, este lunes fue categórico al informar que su intención de recortar uno de cada cuatro cargos en el gobierno, y congelar sus salarios.
El nepotismo es algo habitual en cualquier gobierno argentino, sea de la ideología política que sea.
Pero lo que generó más impacto público fue la decisión de suprimir por decreto la contratación de familiares de ministros u otros altos cargos en su gobierno.
"Los familiares de los ministros no van a poder ser parte del gobierno"
El anuncio del presidente de Argentina dejó al descubierto una práctica que no es exactamente nueva, y que involucra a decenas de cargos, pero no solo en el gobierno central, sino también en las provincias.
De hecho, en distintas provincias, sobre todo en la de Buenos Aires, el nepotismo es algo común.
La decisión de Macri ya tuvo efecto a la interna del gobierno: el mismo día ya se produjeron las primeras tres renuncias.
Estas involucraron a dos hermanas y la esposa del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien recientemente fue respaldado, a pesar de haber sido centro de una controversia pública al trascender que contrató en negro a su empleada doméstica.

Además, a cambio de un aumento salarial que nunca le concedió, le había ofrecido un puesto en un sindicato.
Una de las hermanas de Triaca, Mariana, era directora del Banco de la Nación Argentina, en tanto Lorena Triaca tenía un cargo de dirección en la Agencia Argentina de Inversiones.

La esposa del ministro, María Cecilia Loccisano, subsecretaria de Coordinación Administrativa, también dejará su cargo.
Pero esos no fueron los únicos casos que tomaron estado público: el ministro de Turismo, Gustavo Santos, informó que prescindirá de su hijo, quien se desempeña como jefe de asesores de gabinete.
A su vez, Rodrigo de Loredo, presidente de la empresa satelital estatal Arsat y yerno del ministro de Defensa, Oscar Aguad, también anunció su dimisión.
La nómina es aún más extensa y comprende, además, a familiares del propio jefe de Gabinete, Marcos Peña; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y los ministros del Interior, Rodrigo Frigerio, y de Modernización, Andrés Ibarra, informó La Nación.
En 2016, un legislador del oficialista Cambiemos en la provincia de Buenos Aires había presentado un proyecto de ley en la legislatura provincial para combatir esa práctica.
Pero la iniciativa nunca fue tratada y terminó archivada, por lo cual tampoco llegó al Congreso, como pretendía su autor, el diputado provincial Guillermo Castello.
En tanto, en el ámbito sindical la medida anunciada por Macri fue tomada con escepticismo y además fuertemente criticada.
"Es una tomadura de pelo", aseguró la Asociación de Trabajadores del Estado.
La secretaria de organización de ese sindicato, Silvia León, consideró que esa medida no tendrá un "impacto real" en el Estado y que durante el gobierno de Macri los altos cargos políticos cobraron sueldos "exorbitantes"
Provincia de Buenos Aires adhiere a la medida
La provincia de Buenos Aires, que dirige la gobernadora María Eugenia Vidal -también de Cambiemos, el partido del presidente- anunció su compromiso de tomar medidas semejantes a las anunciadas por Mauricio Macri.
El diario La Nación informó, citando fuentes del ejecutivo provincial, que la provincia "adherirá" a la medida planteada por el mandatario.
Hasta este martes, no se había determinado si la reducción de cargos políticos en esa administración comprenderá solo a los ministros que acompañan a Vidal en su gabinete o también al resto de los funcionarios de esa influyente provincia.
Tampoco quedó establecido en primera instancia, si la disposición abarcará a los municipios, donde esa práctica es usual, informó el periódico.
En ese sentido, en los municipios de la provincia el nepotismo es una práctica relativamente corriente, ya que la designación de familiares para desempeñar distintas funciones suele ser algo común.
La relación de parentesco involucra, por ejemplo, a funcionarios en actividad, legisladores tanto nacionales como provinciales e incluso a cónyuges de algunos de ellos.
La información establece que esa práctica también ocurría durante los períodos de gobierno en que el kircherismo estuvo al frente.
1.000
puestos políticos en el Poder Ejecutivo son los que pretende reducir el gobierno del presidente Mauricio Macri, de acuerdo con el anuncio realizado este lunes.
77
millones de dólares es lo que pretende ahorrar por este concepto al año el gobierno argentino.