Me gustaría empezar esta nota diciendo que nadie, absolutamente nadie, nació sabiendo. De ser así, las personas no tuviéramos que recurrir en el último minuto a sacrificios extremos para poder resolver algún lío formado previamente, ya sea por falta de planificación o por una "pequeñita metida de pata".
"Como volver a una mujer loca en la cama"
--- HAZLO, CAMBIARA TU MATRIMONIO....
Me gustaría empezar esta nota diciendo que nadie, absolutamente nadie, nació sabiendo.
De ser así, las personas no tuviéramos que recurrir en el último minuto a sacrificios extremos para poder resolver algún lío formado previamente, ya sea por falta de planificación o por una "pequeñita metida de pata".
Muchos de nosotros cometemos errores a diario: en nuestra vida cotidiana, en la escuela, en la universidad, en la iglesia, en el matrimonio, en todas partes. Somos seres humanos, es natural que cometamos errores. Pero lo que no saben o no prestan atención la gran mayoría de las personas, es que muchos de los errores que cometemos en nuestras vidas, lo cometemos inocentemente, sin saber que estamos haciéndolos; es por ello que son errores.
Estamos completamente seguros de que usted no tiene la menor idea de que en sus relaciones de pareja está cometiendo los siguientes errores. Es más, lo más seguro es que su pareja no encuentra cómo decírselo, ya sea por temor a ofenderle o simplemente porque su cónyuge TAMPOCO se da cuenta de tus “errores”. Es decir, tu pareja sabe que existe un problema, pero no sabe como manejarlo o no se atreve.
La falta de higiene
Para que entiendan un poco más cómo puede la falta de higiene personal destruir una relación de pareja, les dejo con una carta que nos envió nuestra amiga Samira, vamos de que se trata:
“A ver, tengo un problemita, el cual es un poco complejo para mí. Quiero mucho a mi novio, estamos muy enamorados, somos súper compatibles, estamos muy comprometidos, etc. Pero todas esas cosas buenas que tenemos, no hacen que yo vea un problemita que me tiene desesperada. Le he dado tiempo para ver si cambia, pero todo sigue igual…
El problema es que él no es tan higiénico como a mi me gustaría que fuera. Es decir, no se lava mucho los dientes (pienso que el no sabe que debe cepillar sus dientes después de cada comida), sospecho que solo lo hace una vez al día y hasta el otro día su boca no vuelve a ver el cepillo. Tampoco se los lava muy bien (he sentido su aliento temprano en la mañana en la universidad); y obviamente se le acumula mucho el sarro.
Tampoco se corta las uñas de las manos con un corta uñas como el resto de los mortales, más bien se las come. Mi novio tampoco nunca se corta las uñas de los pies, y no suele limpiarse los oídos.
El otro día lo ayudé a lavar su ropa y note que mancha los calzoncillos y a veces hasta los pantalones.
Yo le digo las cosas indirectamente, pero como que no se da por enterado. Las indirectas con él no funcionan. Si ustedes pudieran verlo, no se le nota nada… se ve muy bien, todo limpiecito, pero yo que ya he compartido con él más de cerca, no sé qué hacer. No me gustaría dejarlo, pero si no cambia, no tendré otro remedio que dejarlo. ¿Qué más puedo hacer? ”. Samira
Error sexual del hombre en el matrimonio
EL SOBREPESO
Una encuesta realizada en Inglaterra, arrojó resultados asombrosos sobre las causas principales de los divorcios. El sobrepeso está entre las tres causas principales de divorcio.
Cuando se habla de SOBREPESO, suele pensarse que la persona solo se fijó en el físico de su pareja antes de casarse. Solemos escuchar comentarios como “tenía un cuerpo atlético y ahora está gordísimo o gordísima”.
Juzgamos al cónyuge como si solo le importara la apariencia de su pareja y nada más. Sin embargo, no se trata solo de que tu pareja tenía buen un cuerpo y ahora parece ballena. ¡NO! Existen otros factores que se cuelan en el problema, factores como la falta de actividad física llega a ser muy deprimente. En ocasiones nuestra pareja quiere salir a caminar para liberarse del estrés y el cónyuge no está en condiciones físicas para acompañarlo. Recordemos que la vida de una persona con sobrepeso tiende a ser muy sedentaria.
A parte del sedentarismo vienen las enfermedades y los achaques: que la diabetes, los problemas del corazón, que la presión arterial, que el colesterol, que me duele el cuerpo (por el sobrepeso), que me duele la cabeza, que no tengo ánimos, etc. Es decir, la salud tanto física como emocional se complica, y esto ocasiona múltiples problemas en el matrimonio, sobre todo en la actividad sexual, ya que es mucho más difícil lograr un mejor desempeño sexual en la relación de pareja cuando se tiene sobrepeso.
En el matrimonio es bueno hacer esta aclaración para que las personas no malinterpreten y digan que no los aman de verdad porque su cónyuge tiene sobrepeso.
No conocer la anatomía de su cónyuge.
Muchos matrimonios, lamentablemente, desconocen por completo la anatomía de su cónyuge.
La ignorancia o desconocimiento de cómo funciona el aparato sexual de la mujer, es una falta grave, que puede propiciar incluso la separación.
En muchos de los casos, la mujer no le cuenta su inconformidad al marido y decide sentirse satisfecha con solo complacerlo a él.
Sin embargo, algunos hombres tienden a sentirse culpables y hasta egoístas por considerar que en la relación solo disfruta él de las relaciones y siente gran frustración al prácticamente ‘obligar’ a su cónyuge a tener relaciones con él. El no saber cómo satisfacer las necesidades sexuales de su pareja, provoca la incapacidad de llegar al orgasmo por parte de la mujer.
No obstante, el problema puede resolverse y el marido puede llegar a conocer y a entender cuáles son realmente las necesidades sexuales de la esposa para agradarle.
La orientación profesional adecuada es la clave para solucionar la ignorancia sexual. Una vez resuelto este detalle, comenzaran a experimentar una unidad sexual completamente desconocida para ambos.
Permitir que otra persona se meta en tu vida sexual
Esta nota es complemento del error sexual en el matrimonio número cuatro. El hecho de permitir que otra persona sin experiencia, envidiosa o egoísta opine sobre tu vida sexual o de tu matrimonio... es un atolladero seguro.
No obstante, no dudo que quizá la persona tenga la mejor de las intenciones… esta persona podría bien ser un pastor, una suegra, amigos íntimos, un vecino, etc. Pero sea cual sea el caso, ten presente que las personas a tu alrededor desconocen por completo lo que ocurre en tu casa después que cierras la puerta. Esta persona no es un profesional de la salud sexual y evidentemente elabora su criterio basado en lo que le cuentas. Muchas veces al hablar con otra persona de nuestras intimidades, no lo contamos todo. Sin embargo, un profesional tiene formas de saber lo que ocultas y reconocer de inmediato cuales son tus problemas sexuales específicos.
No permitas o mejor, ¡ten cuidado! de las personas que se entrometen en tu vida sexual o en tu matrimonio.
Jugar con la mente de una mujer
Esta es una clase de abuso casi indetectable por la mujer a principios de la relación. El hombre juega con sus sentimientos de tal forma, que ejerce completo dominio de los actos de su cónyuge.
Esta clase de maltrato psicológico, ejerce una presión inaguantable en la pareja. Llevándola a sumirse en las oscuras profundidades de la depresión. Tarde o temprano, la mujer – tan lista como es- se da cuenta y se espabila.
En muchos de los casos, la mujer es sometida durante años a los juegos mentales del hombre; terminando el matrimonio en muchas ocasiones en un triste y cruel desenlace para ambos.
EL MAL HÁBITO DE LA INFIDELIDAD
Hemos hablado en varias ocasiones sobre los terribles efectos secundarios de la infidelidad. Simplemente, la infidelidad es causa de descontento, frustraciones y divorcio en el matrimonio.
La mujer en la mayoría de los casos, no perdona una infidelidad – sobre todo si esa relación extramatrimonial da como fruto un hijo fuera del matrimonio-. Es una huella que queda indeleble en el corazón de una mujer.
No hables mentiras, sé sincero con tu esposa y si surge entre ustedes alguna diferencia o inconformidad, exprésela, pero no le sea infiel a su mujer.
Olvidarse de Dios
Hemos dejado este último error para el final porque es el más importante.
Cuando el hombre se olvida de Dios en el matrimonio, el hombre tiende a incrementar el número de metidas de pata. Esto implica la ruina matrimonial.
Cuando el hombre no ora, cuando no existe una relación profunda con Dios, cuando el hombre no tiene un amor auténtico a Dios, es cuando sucumbe ante el pecado.
He visto muchas parejas - porque no solo es error del hombre, también la mujer se deja llevar de las tensiones y quehaceres del día y olvidan hasta bendecir los alimentos-. Cuando Dios no está presente en el hogar, el matrimonio no anda bien.
¿Por qué? Porque somos seres humanos, cometemos errores y humanamente no podemos amar con amor eterno como nos ama nuestro Padre Dios. No podemos perdonar - o se nos hace difícil perdonar -: infidelidades, calumnias, ofensas, defectos de nuestra pareja, etc.
Solo aquel que está sujeto al amor de Dios, puede llevar un matrimonio feliz hacia delante, ya que el hombre por sí solo no puede.
"Como volver a una mujer loca en la cama"
--- HAZLO, CAMBIARA TU MATRIMONIO....
Me gustaría empezar esta nota diciendo que nadie, absolutamente nadie, nació sabiendo.
De ser así, las personas no tuviéramos que recurrir en el último minuto a sacrificios extremos para poder resolver algún lío formado previamente, ya sea por falta de planificación o por una "pequeñita metida de pata".
Muchos de nosotros cometemos errores a diario: en nuestra vida cotidiana, en la escuela, en la universidad, en la iglesia, en el matrimonio, en todas partes. Somos seres humanos, es natural que cometamos errores. Pero lo que no saben o no prestan atención la gran mayoría de las personas, es que muchos de los errores que cometemos en nuestras vidas, lo cometemos inocentemente, sin saber que estamos haciéndolos; es por ello que son errores.
Estamos completamente seguros de que usted no tiene la menor idea de que en sus relaciones de pareja está cometiendo los siguientes errores. Es más, lo más seguro es que su pareja no encuentra cómo decírselo, ya sea por temor a ofenderle o simplemente porque su cónyuge TAMPOCO se da cuenta de tus “errores”. Es decir, tu pareja sabe que existe un problema, pero no sabe como manejarlo o no se atreve.
La falta de higiene
Para que entiendan un poco más cómo puede la falta de higiene personal destruir una relación de pareja, les dejo con una carta que nos envió nuestra amiga Samira, vamos de que se trata:
“A ver, tengo un problemita, el cual es un poco complejo para mí. Quiero mucho a mi novio, estamos muy enamorados, somos súper compatibles, estamos muy comprometidos, etc. Pero todas esas cosas buenas que tenemos, no hacen que yo vea un problemita que me tiene desesperada. Le he dado tiempo para ver si cambia, pero todo sigue igual…
El problema es que él no es tan higiénico como a mi me gustaría que fuera. Es decir, no se lava mucho los dientes (pienso que el no sabe que debe cepillar sus dientes después de cada comida), sospecho que solo lo hace una vez al día y hasta el otro día su boca no vuelve a ver el cepillo. Tampoco se los lava muy bien (he sentido su aliento temprano en la mañana en la universidad); y obviamente se le acumula mucho el sarro.
Tampoco se corta las uñas de las manos con un corta uñas como el resto de los mortales, más bien se las come. Mi novio tampoco nunca se corta las uñas de los pies, y no suele limpiarse los oídos.
El otro día lo ayudé a lavar su ropa y note que mancha los calzoncillos y a veces hasta los pantalones.
Yo le digo las cosas indirectamente, pero como que no se da por enterado. Las indirectas con él no funcionan. Si ustedes pudieran verlo, no se le nota nada… se ve muy bien, todo limpiecito, pero yo que ya he compartido con él más de cerca, no sé qué hacer. No me gustaría dejarlo, pero si no cambia, no tendré otro remedio que dejarlo. ¿Qué más puedo hacer? ”. Samira
Error sexual del hombre en el matrimonio
EL SOBREPESO
Una encuesta realizada en Inglaterra, arrojó resultados asombrosos sobre las causas principales de los divorcios. El sobrepeso está entre las tres causas principales de divorcio.
Cuando se habla de SOBREPESO, suele pensarse que la persona solo se fijó en el físico de su pareja antes de casarse. Solemos escuchar comentarios como “tenía un cuerpo atlético y ahora está gordísimo o gordísima”.
Juzgamos al cónyuge como si solo le importara la apariencia de su pareja y nada más. Sin embargo, no se trata solo de que tu pareja tenía buen un cuerpo y ahora parece ballena. ¡NO! Existen otros factores que se cuelan en el problema, factores como la falta de actividad física llega a ser muy deprimente. En ocasiones nuestra pareja quiere salir a caminar para liberarse del estrés y el cónyuge no está en condiciones físicas para acompañarlo. Recordemos que la vida de una persona con sobrepeso tiende a ser muy sedentaria.
A parte del sedentarismo vienen las enfermedades y los achaques: que la diabetes, los problemas del corazón, que la presión arterial, que el colesterol, que me duele el cuerpo (por el sobrepeso), que me duele la cabeza, que no tengo ánimos, etc. Es decir, la salud tanto física como emocional se complica, y esto ocasiona múltiples problemas en el matrimonio, sobre todo en la actividad sexual, ya que es mucho más difícil lograr un mejor desempeño sexual en la relación de pareja cuando se tiene sobrepeso.
En el matrimonio es bueno hacer esta aclaración para que las personas no malinterpreten y digan que no los aman de verdad porque su cónyuge tiene sobrepeso.
No conocer la anatomía de su cónyuge.
Muchos matrimonios, lamentablemente, desconocen por completo la anatomía de su cónyuge.
La ignorancia o desconocimiento de cómo funciona el aparato sexual de la mujer, es una falta grave, que puede propiciar incluso la separación.
En muchos de los casos, la mujer no le cuenta su inconformidad al marido y decide sentirse satisfecha con solo complacerlo a él.
Sin embargo, algunos hombres tienden a sentirse culpables y hasta egoístas por considerar que en la relación solo disfruta él de las relaciones y siente gran frustración al prácticamente ‘obligar’ a su cónyuge a tener relaciones con él. El no saber cómo satisfacer las necesidades sexuales de su pareja, provoca la incapacidad de llegar al orgasmo por parte de la mujer.
No obstante, el problema puede resolverse y el marido puede llegar a conocer y a entender cuáles son realmente las necesidades sexuales de la esposa para agradarle.
La orientación profesional adecuada es la clave para solucionar la ignorancia sexual. Una vez resuelto este detalle, comenzaran a experimentar una unidad sexual completamente desconocida para ambos.
Permitir que otra persona se meta en tu vida sexual
Esta nota es complemento del error sexual en el matrimonio número cuatro. El hecho de permitir que otra persona sin experiencia, envidiosa o egoísta opine sobre tu vida sexual o de tu matrimonio... es un atolladero seguro.
No obstante, no dudo que quizá la persona tenga la mejor de las intenciones… esta persona podría bien ser un pastor, una suegra, amigos íntimos, un vecino, etc. Pero sea cual sea el caso, ten presente que las personas a tu alrededor desconocen por completo lo que ocurre en tu casa después que cierras la puerta. Esta persona no es un profesional de la salud sexual y evidentemente elabora su criterio basado en lo que le cuentas. Muchas veces al hablar con otra persona de nuestras intimidades, no lo contamos todo. Sin embargo, un profesional tiene formas de saber lo que ocultas y reconocer de inmediato cuales son tus problemas sexuales específicos.
No permitas o mejor, ¡ten cuidado! de las personas que se entrometen en tu vida sexual o en tu matrimonio.
Jugar con la mente de una mujer
Esta es una clase de abuso casi indetectable por la mujer a principios de la relación. El hombre juega con sus sentimientos de tal forma, que ejerce completo dominio de los actos de su cónyuge.
Esta clase de maltrato psicológico, ejerce una presión inaguantable en la pareja. Llevándola a sumirse en las oscuras profundidades de la depresión. Tarde o temprano, la mujer – tan lista como es- se da cuenta y se espabila.
En muchos de los casos, la mujer es sometida durante años a los juegos mentales del hombre; terminando el matrimonio en muchas ocasiones en un triste y cruel desenlace para ambos.
EL MAL HÁBITO DE LA INFIDELIDAD
Hemos hablado en varias ocasiones sobre los terribles efectos secundarios de la infidelidad. Simplemente, la infidelidad es causa de descontento, frustraciones y divorcio en el matrimonio.
La mujer en la mayoría de los casos, no perdona una infidelidad – sobre todo si esa relación extramatrimonial da como fruto un hijo fuera del matrimonio-. Es una huella que queda indeleble en el corazón de una mujer.
No hables mentiras, sé sincero con tu esposa y si surge entre ustedes alguna diferencia o inconformidad, exprésela, pero no le sea infiel a su mujer.
Olvidarse de Dios
Hemos dejado este último error para el final porque es el más importante.
Cuando el hombre se olvida de Dios en el matrimonio, el hombre tiende a incrementar el número de metidas de pata. Esto implica la ruina matrimonial.
Cuando el hombre no ora, cuando no existe una relación profunda con Dios, cuando el hombre no tiene un amor auténtico a Dios, es cuando sucumbe ante el pecado.
He visto muchas parejas - porque no solo es error del hombre, también la mujer se deja llevar de las tensiones y quehaceres del día y olvidan hasta bendecir los alimentos-. Cuando Dios no está presente en el hogar, el matrimonio no anda bien.
¿Por qué? Porque somos seres humanos, cometemos errores y humanamente no podemos amar con amor eterno como nos ama nuestro Padre Dios. No podemos perdonar - o se nos hace difícil perdonar -: infidelidades, calumnias, ofensas, defectos de nuestra pareja, etc.
Solo aquel que está sujeto al amor de Dios, puede llevar un matrimonio feliz hacia delante, ya que el hombre por sí solo no puede.