Macri “escucha” a Javier Milei y decide privatizar obra pública
Uno de los temas con que el popular economista insistía en los medios comienza a plasmarse en la realidad.
Una de las cosas que se le suele echar en cara al economista del momento en Argentina, Javier Milei, es que “no se entiende” lo que dice. Más allá de los altos niveles de audiencia que genera su presencia, más de un crítico suele argumentar que sus presentaciones no dejan conceptos muy claros para la mayoría de los mortales.
Si bien es cierto que Milei ha despertado interés en los autores liberales por su gran audiencia, hay veces que es claro que sus interlocutores en los programas de televisión tienen serias dificultades de seguirlo. Este fue el caso de la periodista Mónica Gutiérrez, que no comprendía una palabra cuando el economista le insistía con su propuesta para salir del agobiante déficit fiscal sin “costo social”.
Entre las propuestas del mediático economista, la idea de modificar el sistema de obra pública estatal para mutar a un modelo similar al de Chile, de iniciativa privada, siempre se hace presente. Incluso la ha dejado plasmada en un libro de propuestas de políticas públicas para Argentina.
Mientras que Gutiérrez no comprendía la propuesta que le estaban explicando, y se limitaba a enviarle besos al economista, alguien del otro lado del televisor venía tomando nota hace rato de la propuesta con la que Milei insistió cuanta vez pudo.
En la participación televisiva, el economista resaltó que terminando con las transferencias arbitrarias con las provincias, eliminando los subsidios económicos a las empresas, renegociando contratos y enfocado en un sistema de inversión privada en la obra pública, el país saldría de su problema fiscal con un ahorro de 9 puntos porcentuales del PBI, sin tocar subsidios a las personas en vulnerabilidad económica.
Entre las noticias del día, hoy Argentina amaneció con la novedad de que un decreto presidencial reglamentó el mecanismo que promueve la inversión de las empresas privadas en obras de infraestructura. Algo con lo que se insistió sistemáticamente desde los medios de comunicación apareció plasmado en una propuesta de políticas públicas y es claro que existe alguna relación.
Uno de los temas con que el popular economista insistía en los medios comienza a plasmarse en la realidad.
Una de las cosas que se le suele echar en cara al economista del momento en Argentina, Javier Milei, es que “no se entiende” lo que dice. Más allá de los altos niveles de audiencia que genera su presencia, más de un crítico suele argumentar que sus presentaciones no dejan conceptos muy claros para la mayoría de los mortales.
Si bien es cierto que Milei ha despertado interés en los autores liberales por su gran audiencia, hay veces que es claro que sus interlocutores en los programas de televisión tienen serias dificultades de seguirlo. Este fue el caso de la periodista Mónica Gutiérrez, que no comprendía una palabra cuando el economista le insistía con su propuesta para salir del agobiante déficit fiscal sin “costo social”.
Entre las propuestas del mediático economista, la idea de modificar el sistema de obra pública estatal para mutar a un modelo similar al de Chile, de iniciativa privada, siempre se hace presente. Incluso la ha dejado plasmada en un libro de propuestas de políticas públicas para Argentina.
Mientras que Gutiérrez no comprendía la propuesta que le estaban explicando, y se limitaba a enviarle besos al economista, alguien del otro lado del televisor venía tomando nota hace rato de la propuesta con la que Milei insistió cuanta vez pudo.
En la participación televisiva, el economista resaltó que terminando con las transferencias arbitrarias con las provincias, eliminando los subsidios económicos a las empresas, renegociando contratos y enfocado en un sistema de inversión privada en la obra pública, el país saldría de su problema fiscal con un ahorro de 9 puntos porcentuales del PBI, sin tocar subsidios a las personas en vulnerabilidad económica.
Entre las noticias del día, hoy Argentina amaneció con la novedad de que un decreto presidencial reglamentó el mecanismo que promueve la inversión de las empresas privadas en obras de infraestructura. Algo con lo que se insistió sistemáticamente desde los medios de comunicación apareció plasmado en una propuesta de políticas públicas y es claro que existe alguna relación.