Superar los momentos difíciles puede resultar muy duro, pero hay personas que han conseguido hacer frente a situaciones que en un primer momento les habían afectado negativamente, se han animado a probar cosas nuevas y ahora son muy felices con su vida. Sian Ryan es una mujer de 25 años que, después de que su novio la dejara, decidió ponerse en forma y bajar de peso. ¡No te pierdas su historia a continuación!
Ryan salía con su novio desde hacía 18 meses cuando la dejó durante un viaje romántico a Brighton.
Ryan decidió apuntarse a un gimnasio 24 horas para poder entrenarse por la noche.
Ryan trabajaba en la cinta de correr y, 12 semanas después, se dio cuenta de que ya no echaba de menos a su ex.
Un año y medio después, ha perdido 38 kg. Ahora pesa 76 kg. “Estaba muy triste cuando rompimos, pero ha sido la mejor cosa que me podría haber pasado”.
“Cuando mi novio me dejó inesperadamente, lo cambió todo. No intentaba reconquistarlo, intentaba no pensar en él”.
“Comía porciones grandes. Salía de fiesta siempre y me gustaba la comida basura. Bebía litros y litros de coca cola azucarada y me encantaban las pizzas para llevar”.
Ryan va al gimnasio cada día durante una hora y cuarto y puede levantar hasta 100 kg.
“Ahora desayuno copos de avena para desayunar, pollo y muchísimas verduras y proteínas. Lo más importante: me encanta sentirme fuerte”.
“Estaba gruesa y triste, ahora estoy sana y feliz”.
Ryan tiene más de 18.000 seguidores en Instagram e incluso ha creado una página web.
Ryan salía con su novio desde hacía 18 meses cuando la dejó durante un viaje romántico a Brighton.
Ryan decidió apuntarse a un gimnasio 24 horas para poder entrenarse por la noche.
Ryan trabajaba en la cinta de correr y, 12 semanas después, se dio cuenta de que ya no echaba de menos a su ex.
Un año y medio después, ha perdido 38 kg. Ahora pesa 76 kg. “Estaba muy triste cuando rompimos, pero ha sido la mejor cosa que me podría haber pasado”.
“Cuando mi novio me dejó inesperadamente, lo cambió todo. No intentaba reconquistarlo, intentaba no pensar en él”.
“Comía porciones grandes. Salía de fiesta siempre y me gustaba la comida basura. Bebía litros y litros de coca cola azucarada y me encantaban las pizzas para llevar”.
Ryan va al gimnasio cada día durante una hora y cuarto y puede levantar hasta 100 kg.
“Ahora desayuno copos de avena para desayunar, pollo y muchísimas verduras y proteínas. Lo más importante: me encanta sentirme fuerte”.
“Estaba gruesa y triste, ahora estoy sana y feliz”.
Ryan tiene más de 18.000 seguidores en Instagram e incluso ha creado una página web.