Encontrar y ver contenido pornográfico, es realmente fácil en esta era de la tecnología digital, una investigación reveló que el 66% de los hombres y el 41% de las mujeres estadounidenses y de otros países, ven pornografía al menos una vez al mes.
De acuerdo con la investigación de la Universidad de Los Ángeles, los hombres que ven porno son menos propensos a sufrir disfunción eréctil y tienen más impulsos sexuales.
Aunque también está la otra cara de la moneda, y como todo en exceso, mirar demasiado porno puede convertirse en algo perjudicial.
Quizá te estés preguntando si realmente consumir diario películas con contenido sexual tendrá algún efecto en el cerebro. Eso es precisamente lo que querían descubrir investigadores del Centro de Psicología del Ciclo Vital de Berlín, en Alemania, por lo que hicieron un estudio.
Analizaron los patrones cerebrales de más de 50 voluntarios después de que vieran determinada cantidad de películas pornográficas semanalmente.
Los resultados que encontraron los expertos son sorprendentes, revelaron que este tipo de películas si tienen un efecto sobre el cerebro, repercutiendo directamente en las zonas asociadas al aprendizaje y la memoria.
Explicaron que esto se origina debido a que las escenas sexuales elevan exageradamente los niveles de dopamina, por lo que el cerebro sufre una especie de reconfiguración y requiere mayores dosis de este tipo de sobre estimulación.
Valerie Voon, investigadora de neurociencias de la prestigiosa Universidad de Cambridge, en Inglaterra, comentó que aquellos que son adictos al porno en internet tienen comportamientos sexuales compulsivos y más dificultades que los sujetos que no lo hacen, a la hora de tener orgasmos y erecciones.
Eso debido a que al “estar expuestos a material sexual explícito” el cerebro presenta niveles muy altos de dopamina, un neurotransmisor común en situaciones de emergencia o cuando estamos enamorados.
Mary Sharpe, psicóloga y directora de la Reward Foundation de Reino Unido, recalcó que “no todo el mundo se convierte en un adicto, lo que más suele ocurrir es que, el cerebro, entra en una trampa causada por la exagerada estimulación del porno”.
Ver pornografía puede convertirse en una práctica negativa cuando se vuelve un hábito incontrolable, los expertos advierten que puede causar: depresión, ira y ansiedad.
En cambio en base a otro estudio, la doctora Joanne Bagshaw, psicóloga y profesora de la Universidad de Montgomery, reveló que quienes consumían contenido sexual de forma moderada tenían efectos positivos en su vida, como por ejemplo mejor actitud hacia el sexo y mejor vida sexual. Ella aseguró que en una relación, hay beneficios en ver porno, ya sea solo o juntos, ella lo recomienda a las parejas que quieren mejorar su vida sexual.
En conclusión, ver porno no es malo, pero como todo, si se hace en exceso puede ser perjudicial.
De acuerdo con la investigación de la Universidad de Los Ángeles, los hombres que ven porno son menos propensos a sufrir disfunción eréctil y tienen más impulsos sexuales.
Aunque también está la otra cara de la moneda, y como todo en exceso, mirar demasiado porno puede convertirse en algo perjudicial.
Quizá te estés preguntando si realmente consumir diario películas con contenido sexual tendrá algún efecto en el cerebro. Eso es precisamente lo que querían descubrir investigadores del Centro de Psicología del Ciclo Vital de Berlín, en Alemania, por lo que hicieron un estudio.
Analizaron los patrones cerebrales de más de 50 voluntarios después de que vieran determinada cantidad de películas pornográficas semanalmente.
Los resultados que encontraron los expertos son sorprendentes, revelaron que este tipo de películas si tienen un efecto sobre el cerebro, repercutiendo directamente en las zonas asociadas al aprendizaje y la memoria.
Explicaron que esto se origina debido a que las escenas sexuales elevan exageradamente los niveles de dopamina, por lo que el cerebro sufre una especie de reconfiguración y requiere mayores dosis de este tipo de sobre estimulación.
Valerie Voon, investigadora de neurociencias de la prestigiosa Universidad de Cambridge, en Inglaterra, comentó que aquellos que son adictos al porno en internet tienen comportamientos sexuales compulsivos y más dificultades que los sujetos que no lo hacen, a la hora de tener orgasmos y erecciones.
Eso debido a que al “estar expuestos a material sexual explícito” el cerebro presenta niveles muy altos de dopamina, un neurotransmisor común en situaciones de emergencia o cuando estamos enamorados.
Mary Sharpe, psicóloga y directora de la Reward Foundation de Reino Unido, recalcó que “no todo el mundo se convierte en un adicto, lo que más suele ocurrir es que, el cerebro, entra en una trampa causada por la exagerada estimulación del porno”.
Ver pornografía puede convertirse en una práctica negativa cuando se vuelve un hábito incontrolable, los expertos advierten que puede causar: depresión, ira y ansiedad.
En cambio en base a otro estudio, la doctora Joanne Bagshaw, psicóloga y profesora de la Universidad de Montgomery, reveló que quienes consumían contenido sexual de forma moderada tenían efectos positivos en su vida, como por ejemplo mejor actitud hacia el sexo y mejor vida sexual. Ella aseguró que en una relación, hay beneficios en ver porno, ya sea solo o juntos, ella lo recomienda a las parejas que quieren mejorar su vida sexual.
En conclusión, ver porno no es malo, pero como todo, si se hace en exceso puede ser perjudicial.