El planeta Tierra es un lugar frágil, eso todos lo sabemos. Hollywood se ha encargado de recordárnoslo casi cada año cuando saca alguna película con algo que está a punto de aniquilarlo y con él a todo ser vivo que lo habita.
Esa es en parte la razón de que tantos estén ansiosos de que empecemos a colonizar otros planetas, ya que así no sólo tendremos acceso a más recursos, sino que estaremos asegurando la continuidad de nuestra especie en caso de que algo le pase a nuestro planeta natal. ¿Pero qué pasaría si fuera el universo el que esté a punto de extinguirse? En ese caso no habría a donde correr, y ni siquiera Bruce Willis podría hacer algo para detenerlo.
Esa es en parte la razón de que tantos estén ansiosos de que empecemos a colonizar otros planetas, ya que así no sólo tendremos acceso a más recursos, sino que estaremos asegurando la continuidad de nuestra especie en caso de que algo le pase a nuestro planeta natal. ¿Pero qué pasaría si fuera el universo el que esté a punto de extinguirse? En ese caso no habría a donde correr, y ni siquiera Bruce Willis podría hacer algo para detenerlo.
Lo siento hombre, no nos puedes salvar de todas
Pues bien, aquí les hablaré de los tres finales que se ven como más probables en la comunidad científica.
Energía oscura
Antes de empezar, se necesita entender lo que es la energía oscura para tener algo de contexto.
Hasta hace poco, era bien aceptado entre los astrónomos que el universo se estaba expandiendo cada vez más lento. No había observaciones que lo comprobaran pero era lo más lógico. Después de todo la gravedad debía estar actuando como freno y haciendo que las galaxias se separen entre sí de forma cada vez más lenta. Pero a finales del siglo pasado, gracias a observaciones hechas a través del telescopio espacial Hubble se llegó a la conclusión de que no sólo el universo no se está deteniendo, sino que se está expandiendo cada vez más rápido.
Esto desconcertó a los científicos, ya que no encajaba en el modelo que se tenía del universo. Así que para llenar el hueco supusieron que hay algo ahí afuera que hace que los objetos se alejen unos de otros. Esta energía tendría que ser algo invisible, tanto para nuestros ojos como para nuestros instrumentos de medición, de ahí que se le haya dado el apodo de “oscura”.
Es más lo que se desconoce de este fenómeno que lo que se sabe. Algunos creen que es un tipo de energía o un campo energético que aún no ha sido descubierto, mientras que otros creen que es una propiedad del espacio como tal. Lo único que parece seguro es que esta forma de energía es lo contrario de la gravedad, ya que provoca que las cosas se alejen unas de otras en lugar de atraerse.
¡Felicidades! Ya saben casi lo mismo que un astrónomo acerca de este tema.
Ya sabiendo esto, pasemos a la primera teoría.
Big Rip
La energía oscura no sólo está separando a las galaxias entre sí, también está intentando hacer lo mismo con los objetos dentro de ellas, aunque por el momento la gravedad mantiene todo unido. ¿Pero qué pasará si la expansión del universo sigue acelerándose? Pues que en algún punto la gravedad cederá y todo dentro de las galaxias terminará desintegrándose.
Primero serían las galaxias
Después las estrellas y los demás objetos no tendrán la suficiente fuerza de gravedad para mantener su materia junta
Y al final, cuando todo se esté expandiendo a una velocidad muy cercana a la de la luz, incluso los átomos terminarán dividiéndose en partículas elementales
Y lo peor es que ya llegados a este punto, nada más podrá ser creado, ya que las partículas estarán alejándose unas de otras a la velocidad de la luz, por lo que jamás entrarán en contacto entre sí. El universo habrá quedado totalmente disperso.
Big Crunch/Big Bounce
El escenario anterior muestra lo que pasará si la energía oscura se sobrepone a la gravedad, pero esta última es la fuerza fundamental más poderosa cuando se mira a escalas cósmicas. ¿Entonces qué pasaría si la gravedad termina ganando la batalla contra su oscura antagonista?
Básicamente la expansión del universo empezaría a desacelerar hasta detenerse y luego todo comenzaría a ir hacia atrás. Las galaxias se estarían acercando y debido a la concentración de materia y energía todo el universo alcanzaría una temperatura inconmensurablemente alta, igual a la que hubo en los primeros minutos después del Big Bang.
Llegados a este punto la presión haría colapsar todo, creando un agujero negro que contendría toda la materia del universo, y este agujero también colapsaría en sí mismo, concentrando el universo entero en un punto infinitamente pequeño. Hay quienes creen que esto podría dar paso a otro Big Bang, aunque en este caso sería un Big Bounce (gran rebote) que daría origen a otro universo.
Según esta teoría el universo ha estado involucrado en una especie de ciclo de nacimiento, crecimiento, colapso, muerte y renacimiento. Es un destino poético, si se ve de esa forma, además de que el fin del viejo universo representaría a su vez el nacimiento de uno nuevo. Desafortunadamente esta es la teoría menos soportada de las tres que se presentan en este artículo y ya se encuentra casi abandonada en este punto, pero aún es un escenario posible y queda como la alternativa menos lúgubre.
Muerte térmica
Ya hablamos de dos posibles resultados de la lucha entre la energía oscura y la gravedad. En ambas ocasiones una le ganaba a la otra, así que ahora veremos lo que sucedería en caso de que la pelea siga indefinidamente, sin un claro ganador.
Imaginemos que por dentro las galaxias siguen unidas y su estructura se mantiene estable, y por fuera se siguen alejando entre ellas por siempre. En el peor de los casos el único efecto negativo que esto tendrá es que la humanidad no podrá viajar a otras galaxias.
Pero hay que recordar algo, todo en este universo tiene fecha de caducidad. Todas las fuentes de energía se terminarán acabando por el simple hecho de funcionar, o como diría la gente de mi pueblo, “todo por servir se acaba”. El sol, por ejemplo, terminará de consumir el hidrógeno que lo mantiene ardiendo, por lo que tendrá que consumir el helio que él mismo ha producido creando a su vez materiales más pesados en su núcleo y deshaciéndose de sus capas externas, quedando así una enana blanca.
Las enanas blancas son objetos bastante estables y pequeños que siguen produciendo energía, por lo que podrían ser usadas como último refugio de la humanidad, y ya que la mayoría de las estrellas del universo terminarán así entonces habrá bastantes fuentes de energía.
Pero incluso las enanas blancas terminarán apagándose. Todas ellas estarán volviéndose más frías y oscuras hasta que en algún momento consumirán todo su combustible y se transformarán en enanas negras, objetos tan fríos que tienen casi la misma temperatura que el espacio exterior y tan oscuras que bien se podría decir son invisibles. Cuando la última enana blanca del universo se extinga, con ella desaparecerá el último hogar posible para la vida y todo quedará engullido por una eterna oscuridad.
Lo más terrible de esta teoría es que es la más aceptada por los astrofísicos. Pero la buena noticia es que todo eso ocurrirá en billones de años en el futuro. De hecho, las enanas blancas duran tanto tiempo ardiendo que todavía no hay una que haya alcanzado una edad madura, mucho menos que haya muerto, por lo que está lejos de ser algo que deba preocuparnos. Por ahora hay que sentirnos dichosos por ser capaces de ver un cielo nocturno que nos ofrece no sólo su belleza, sino una infinidad de lugares nuevos que algún día podremos disfrutar.
Bien, esto fue lo que tenía que decir sobre este tema. Espero les haya gustado y comenten su opinión sobre el tema, ya sea que los haya dejado fascinados o con un vacío existencial.