Disfruta Del Sol En Este Verano. Consejos Para Vos Y Tu Familia

Todos sabemos que aunque en esta época los consejos para cuidarse cuando se va a la playa, a la pileta y se toma sol abundan, conviene recordarlos una vez más y evitar así consecuencias desagradables.
Tomar el sol tiene sus beneficios y sus riesgos. Una buena información ayuda a evitar riesgos y a disfrutar de esta actividad de ocio.
Con la llegada del verano, tomar el sol se convierte en una práctica habitual para muchas personas. En apenas tres meses de verano, se pasa de tener el cuerpo cubierto a exponerlo a los rayos del sol de una forma continuada. Como cualquier otra actividad, esta práctica puede ser beneficiosa para la salud y el ocio o puede convertirse en un foco importante de problemas para el cuerpo. Según todos los expertos, tomar el sol debe hacerse con sumo cuidado debido a la gran fuerza que tienen los rayos solares sobre nuestra piel. Durante el proceso de bronceado, la radiación ultravioleta destruye células cutáneas, alterándose la función de las proteínas que confieren a la piel su elasticidad (colágeno y elastina).
Beneficios de tomar el sol
Algunos de los beneficios de tomar el sol son bien conocidos. Veamos cuales son:
• Es una actividad inmejorable para evitar el estrés, para relajarse, para verse mejor, para revitalizarse y subir el nivel de autoestima
• Tomar el sol aporta vitaminas al cuerpo. Aumenta los niveles de vitamina D en la sangre, por lo que previene las fracturas en las personas mayores. En los niños previene el raquitismo, se trata de una sustancia que facilita la absorción intestinal del calcio que aportan los productos lácteos y otros alimentos, según indican los expertos.
• Tiene beneficios para el corazón.
• Reduce la incidencia de ciertas enfermedades mentales. La luz solar posee una acción estimulante capaz de equilibrar el sistema nervioso, produciendo una sensación de bienestar que contribuye a evitar las depresiones.
• Es bueno para ciertas enfermedades de la piel, como la psoriasis, vitíligo, eccemas o incluso previene la osteoporosis
Según investigaciones recientes, no exentas de cierta polémica, muchas veces "los beneficios de la exposición al sol son superiores a sus riesgos" como el cáncer de piel. Sin embargo, es evidente que el disfrute del sol ha de estar sujeto al sentido común y sin arriesgar la salud.

Riesgos y efectos negativos de tomar el sol
Los riesgos de tomar el sol son bien conocidos y se ha escrito mucho sobre ellos, con el objetivo de sensibilizar a la población y evitar sus efectos negativos, aunque nunca está de más repasarlos:
• Produce manchas y arrugas en la piel, siendo un factor importante en el envejecimiento de la piel.
• Los rayos ultravioletas del sol son un factor de riesgo para el cáncer dermatológico, como el melanoma, eritema solar, dermatosis actínica crónica o la formación de lunares malignos
• Problemas de la vista, como cataratas.
• Debido a que tomar el sol produce sustancias en el organismo que "levantan el ánimo", puede producir adicción
• Quemaduras, irritación y maltrato de la capa epidérmica
En general, estos problemas aparecen con el abuso considerable de la exposición a los rayos solares, aunque las quemaduras y la acumulación de la exposición se producen por una exposición repentina.
Para evitar deshidratarse, es recomendable beber antes de que se tenga sed, puesto que el cuerpo está compuesto de un 60% de agua y con la pérdida de entre un 2 y un 3% de ésta ya existe deshidratación, según los expertos en medicina. Es necesario beber unos dos litros diarios de líquido para no perder el agua que necesita el cuerpo, aunque esta cifra puede variar en función de las condiciones corporales, la actividad física y el ambiente.
A pesar de que la sudoración es un mecanismo natural del cuerpo humano para su termorregulación, se puede controlar cuando se debe a un cambio emocional (nervios, disgustos, situaciones de peligro), a determinados alimentos (ácidos, picantes) y desequilibrios hormonales o enfermedades.
Lo que más importa a las personas es el mal olor que se desprende de la transpiración, debido principalmente a las bacterias del cuerpo y a las externas, la composición especial de las grasas corporales y a algunos alimentos como la cebolla, el ajo, el pescado azul, el brócoli y la coliflor.
Hay que prestar especial atención a los niños, puesto que su sistema de sudoración todavía no está maduro y son más proclives a sufrir golpes de calor, y en los ancianos, por la facilidad con la que pueden deshidratarse y perder exceso de sales como sodio, cloro, potasio y magnesio.
Aunque sudan el doble los hombres que las mujeres, por los niveles de estrógenos de éstas, que frenan este fenómeno fisiológico, con la menopausia se producen los llamados sofocos ante pequeños cambios emocionales que provocan calores.
Otros problemas de salud que pueden producirse con la llegada del verano son la insolación y las quemaduras provocadas por el sol, las infecciones en la piel, sobre todo en los pies, para lo que se recomienda secarlos bien después de los baños; los calambres por la pérdida de sales y los sarpullidos por el exceso de sudoración y la obstrucción de las salidas de las glándulas sudoríparas.

Consejos para tomar el sol
Es importante saber lo que se hace y disponer una buena información para prevenir y no cometer abusos contra nuestra piel. Lo primero de todo es conocer qué tipo de piel tenemos. De esta forma la protección se ajustará al nivel de tolerancia de nuestra piel frente al efecto negativo del sol. Los consejos fundamentales son los siguientes:
• Los primeros 3 ó 4 días no se debe tomar el sol directamente durante más de 15 minutos. Se aumentará progresivamente el tiempo de exposición al sol, pero sin sobrepasar las 2 horas seguidas. Aproximadamente a los diez días de exposición progresiva nuestra piel estará preparada para recibir los baños de sol. Se debe evitar tomar el sol entre las 12 y las 16 horas y debe utilizarse siempre una crema protectora con el factor adecuado para nuestra piel. USO DE LOS PROTECTORES SOLARES
• Aplicarse el protector solar media hora antes de empezar a tomar el sol.
• Aplicar la protección solar cada vez que salgas del agua
• Después de una jornada de sol, tomar un baño, secarse bien y aplicarse crema hidratante.
• Protegerse los labios y los ojos
• El pelo protege del sol. Los hombres calvos deben protegerse la cabeza con una gorra
• En los días nublados las radiaciones solares inciden igual que en el contacto directo con el sol, por lo que es necesario aplicarse las protecciones en estos días.
• Los niños y el sol. Los menores de 5 meses no deben exponerse a los rayos solares y hasta los tres años con muchas precauciones.
• Durante el embarazo se producen manchas solares o "cloasma", que no suelen desaparecer después.
• Cuidado con los medicamentos fototóxicos, como la píldora anticonceptiva, que produce manchas antiestéticas en la piel.
• Si se va de vacaciones: a una zona de mayor altura, proteja más su piel, ya que a 300 metros por encima del nivel del mar la radiación aumenta en un 4 o 5 por ciento. La cara y la piel del cuerpo no son las únicas zonas para cuidar, no hay que olvidarse de los labios, ya que suelen pagar consecuencias muy desagradables.
• Coloque productos protectores: como por ejemplo lápices labiales fotoprotectores que impidan la acción dañina del sol. Tenga cuidado los días nublados, ya que el 80% de la radiación alcanza la superficie terrestre y, entonces, se vuelve cierto eso de que la resolana quema más.
• Evite tomar sol: si está tomando algunos medicamentos, o consulte con su médico si puede hacerlo, ya que algunos pueden producir foto-sensibilización al tomar contacto con el sol, y producir una erupción cutánea muy molesta. Examine la piel con regularidad para observar si se produce algún cambio como mancas, lunares o pecas, Si es así, consulte con un dermatólogo.
• Con respecto a la posición: para tomar sol, lo mejor es caminar o hacer deportes y evitar quedarse acostados. De esta manera, el sol le pegará en forma pareja por todo el cuerpo y conseguirá un bronceado más parejo. Proteja los ojos con anteojos negros y no mire directamente al sol. En cuanto al cabello también requiere protección después del lavado de rutina, coloque enjuague capilar con protección solar.
• Después de tomar sol: aplique cremas con colágeno, elastina o vitamina A, según su tipo de piel para humectarla y evitar el resecamiento y posterior despellejado. Como última recomendación no se aplique perfume antes de exponerse al sol, ya que el alcohol produce foto-sensibilización, lo mismo sucede con algunos medicamentos, por lo cual es recomendable consulta al médico previamente.
• También es muy recomendable: llevar una dieta equilibrada, evitar ciertos alimentos, ingerir suficiente líquido, cuidar la higiene diaria, usar desodorante y ropas de tejidos naturales y transpirables, controlar el estrés, protegerse del sol y utilizar abanicos y ventiladores.
Cómo distinguir un lunar de un tumor
Ante cualquier duda, lo primero es acudir a tu médico. Este tipo de lunares cancerosos son más comunes de lo que parece y su incidencia va en aumento. Un lunar puede ser un tumor cuando:
• Es asimétrico;
• Tiene bordes irregulares;
• Tiene colores diversos (negro-rojo);
• Son más grandes de 6 mm.
Información técnica
Los rayos solares, a pesar de todo, son una agresión contra la piel. Ésta se defiende de la siguiente forma:
• La formación de melanina.
• La secreción de sudor.
• El aumento de la capa córnea.
La radiación solar está formada por el 50% son rayos infrarrojos, responsables del calor y el envejecimiento. El 47% son los rayos portadores de la luz, y el 2% son rayos ultravioleta (UV-A, UV-B y UV-C), responsables del oscurecimiento de la piel (el moreno) y los daños mas importantes de la piel.
Conocer los consejos es un buen mecanismo para tomar conciencia, pero ponerlos en práctica es la única manera de prevenir los daños y disfrutar de la naturaleza y del sol sin mayores inconvenientes.
FUENTE: Recopilacion de muchas paginas.
Espero que les Haya Gustado