La pornografía sigue siendo un tema tabú. Experimentos anteriores han confirmado el impacto en el cerebro de la estimulación continua del centro del placer mediante el exceso de contenidos sexuales explícitos. Asi que leete esto Taringuero y enterate de lo que la pornografía le hace a tu cerebro.
Consumir mucha pornografía provoca una adicción, ya que en nuestro cerebro se libera una sustancia denominada dopamina. La diferencia con respecto a practicar sexo, es que el porno produce una especie de “inundación” de dopamina. Al producirse esta descarga, el organismo necesita volver a producirlas nuevamente, por lo que promueven la repetición de esta conducta. ¡Increíble!
La descarga excesiva de esta hormona puede producir desórdenes cardiovasculares, renales, estomacales o endocrinos, entre otros.
Joe Schrank, especialista en adicciones, explicó que “Los cerebros responden al cambio químico. Cuando se libera la dopamina y hay una sensación de placer, el cerebro primitivo envía el mensaje a repetir el comportamiento de la sensación deseada”.
Además, ver demasiada pornografía también modifica el tamaño de nuestro cerebro. En otro estudio llevado a cabo por el Instituto Max Planck (Alemania), los investigadores descubrieron que el volumen del cuerpo estriado del cerebro disminuía cuanto más porno veían.
“Hemos encontrado un importante vínculo negativo entre el acto de ver pornografía varias horas a la semana y el volumen de materia gris en el lóbulo derecho del cerebro, así como la actividad de la corteza prefrontal”, explicaban los autores del estudio.
La descarga excesiva de esta hormona puede producir desórdenes cardiovasculares, renales, estomacales o endocrinos, entre otros.
Joe Schrank, especialista en adicciones, explicó que “Los cerebros responden al cambio químico. Cuando se libera la dopamina y hay una sensación de placer, el cerebro primitivo envía el mensaje a repetir el comportamiento de la sensación deseada”.
Además, ver demasiada pornografía también modifica el tamaño de nuestro cerebro. En otro estudio llevado a cabo por el Instituto Max Planck (Alemania), los investigadores descubrieron que el volumen del cuerpo estriado del cerebro disminuía cuanto más porno veían.
“Hemos encontrado un importante vínculo negativo entre el acto de ver pornografía varias horas a la semana y el volumen de materia gris en el lóbulo derecho del cerebro, así como la actividad de la corteza prefrontal”, explicaban los autores del estudio.