A principios de los 40's Edgar Rice Burroughs deja de escribir las novelas de Tarzán, serie que había comenzado casi 30 años antes en 1912 con "Tarzan de los monos"
La colección original constaría así finalmente de 24 volúmenes.
Sin embargo, en 1964, a 14 años de la muerte de Burroughs sale una nueva novela de Tarzan, Tarzan and the Silver Globe (El globo plateado) revolucionando el mercado editorial después de más de 20 años de ausencia del hombre mono.
El escritor era un tal Barton Werper, que en realidad era un seudónimo usado por el matrimonio de escritores de Peter T Scott y Peg O'Neill Scott, quienes además escribían libros de ciencia ficción de escaso éxito (bajo el nombre Scott O'Neill) por lo que un día decidieron escribir acerca de su personaje favorito: Tarzan.
Lo grave del asunto fue que lo hicieron sin autorización oficial alguna e incluso consiguieron la editorial que les publicase sus ilícitos escritos, con lo que llegaron a escribir 5 novelas además de la mencionada más arriba: Tarzan y la ciudad de la cueva (1964) Tarzan y los hombres serpiente (1964) Tarzan y el abominable hombre de las nieves (1965) y Tarzan y los invasores alados (1965)
Éstos libros mas allá de la violación a los derechos de autor que significaban se caracterizaron por ser muy pobres en contenido, siendo comprados por ilusos fanáticos de las novelas originales. Ya para empezar las páginas rondaban las 100 mientras que Burroughs siempre andaba por las 300.
Pero lo peor sin dudas fue el desconocimiento de los escritores con respecto a las novelas originales (ya que pretendían mantenerse en la línea de continuación) siendo claramente más influenciados por las numerosas películas que había sobre el hombre mono que por los libros.
Su desconocimiento era tal que ignoraban datos básicos de la historia original como personajes, lugares, acontecimientos, etc. Incluso no falto que reutilizaran algún viejo personaje pero con personalidad muy distinta a la ideada por Burroughs originalmente.
Por otra parte sus pobres habilidades escritas hacían muy aburrida la lectura, llenando las páginas tanto de clichés que el final se vislumbraba ya leyendo el primer capítulo. Para colmo los personajes inventados en estas nuevas novelas eran bastante pobres, especialmente los villanos los cuales eran las mayores víctimas de clichés y gags desde su apariencia, dialogo y accionar.
Además se abusaba al por mayor del recurso literario de la coincidencia y el azar. Tampoco hay que olvidar que las novelas de Burroughs de por sí eran de lo más trillado, pero con la diferencia que sabía meter suspenso y hacía detalladas descripciones en gral, cosa que Werper no.
Finalmente ERB Inc, la compañía dueña de los derechos de Tarzan inicia un pleito legal del que sale airosamente ganando, con lo que todas las novelas escritas por Werper son retiradas tanto de la editorial como los comercios y posteriormente destruidas.
Hoy en día éstas revistas tienen un cierto valor en el mercado debido a su rareza, y es que a pesar de tener un muy pobre contenido muchos coleccionistas y/o fanáticos de Tarzan están dispuestos a pagar una interesante suma por el ejemplar adecuado.