El cómico mudo más famoso así como el cantante de tango rioplatense más grande coincidieron allá por los 30's y de qué manera que fundaron una entrañable amistad.
Todo comenzó cuando ambos coincidieron en un famoso hotel de la costa azul francesa, donde Chaplin asistió para celebrar junto a sus amigos el éxito de su nueva película "City Lights" y Gardel por su parte debutaba como cantante junto a su orquesta en tierras galas y de paso negociaba con la paramount un contrato de cine.
Chaplin desde hacía años le había tomado el gusto al tango desde que lo bailó en algunos de su primeros filmes, así que esa noche asistió al casino con la idea de bailar unos tangos desconociendo quienes iban a tocar y/o cantar.
El famoso actor Cesar Romero estuvo present en el mítico encuentro.
Apenas oyó a Gardel quedó totalmente cautivado y apenas terminada su actuación lo invitó a su mesa a compartir una botella de Champagne donde de paso se encontraban otros grandes actores como Cesar Romero, quien décadas después sería reconocido como El Guasón en la serie de Batman de los 60's.
El casino donde éstos 2 grandes se encontraron tal y como está hoy día
Allí conversaron largo y tendido en francés, idioma que ambos conocían, y entre tema y tema a Chaplin se le ocurrió preguntarle a Gardel acerca de su imagen en Latinoamérica a lo que el zorzal respondiéndole en puro lunfardo le dijo: "¿Qué dicen...? Vos te metiste a todos los criollos en el bolsillo..." a lo que Chaplin apenas se lo tradujeron estalló en risa y recordó por años tan espontánea y franca respuesta.
Gardel junto a Chaplin bien en el medio, ambos sentados y sonrientes hacia la cámara
La fiesta continuó días después en casa de la amiga que tenían en común Sadie Baron Wakenfield, veterana viuda y rica instalada en Francia quien para homenajear a su amigo actor en la reunión que le organizó pidió a Gardel que le cantase y así lo hizo aunque esta vez acompañado de un guitarrista. Según se cuenta Chaplin observo todo esto botella de coñac en mano acompañado de una generosa porción de torta.
Mansión de Chaplin en Los Angeles donde Gardel fue huésped de honor
Finalmente ambos retomaron sus rumbos, aunque sin perder contacto, ya que Gardel quedó comprometido a visitar la mansión de Chaplin en Los Angeles promesa que cumplió cuando años más tarde se instaló en suelo estadounidense para emprender su fugaz paso por el cine. De hecho hay quien dice que en parte es gracias al mismo Chaplin los trabajos que al morocho del abasto le surgieron en Hollywood.
Pero siendo ambos amantes de la buena vida, la diversión y mujeriegos empedernidos no todo se quedaba en el trabajo, se comenta que juntos asistiían a las míticas fiestas de famosos y ricos hollywoodenses las cuales estaban llenas de locura, sexo, drogas y ostentación al por mayor.
Otro rumor dicta que el carlitos gringo pensó en comprar los derechos de Gardel entonces en manos de la Paramount y llevarlos a su propia productora "United Artist" para así explotar mejor su imágnes de latino seductor, aunque esto obviamente no podría ser debido a la temprana trágica muerte del morocho en tierras colombianas.
“Siempre me impresionó hondamente. Tenía un don superior al de su voz y su figura y una enorme simpatía singular con la que se ganaba de inmediato el afecto de todos y de todas. Perdí a un gran amigo y el cine a una de sus figuras más importantes con mucho futuro”, dijo Chaplin al enterarse del accidente que se cobró la vida de su buen amigo.
Procesión de admiradores colombianos llevan el feretro de Gardel que más tarde sería trasladado a Bs As