Los directivos de la Clínica Barraquer, toda una institución en el país, no salían de su asombro el pasado viernes por la decisión del alcalde Gustavo Petro de incluir su inmueble con propósitos de expropiación en el Decreto 305 del 29 julio del 2015. La idea de Petro es utilizar el lote de esa clínica para construir un ‘patio-taller’ para los buses SITP. El decreto dice que se “declaran condiciones de urgencia por motivos de utilidad pública para la adquisición” de ese y otros 60 bienes.
No les recuerda a cierto presidente.
No les recuerda a cierto presidente.