Esta es una historia de esas ineditas e increíbles de tantas que ocurrieron en el periodo mas negro de la humanidad del siglo XX, la segunda guerra mundial fue un antes y un despues y miles son las pequeñas historias que quedaron guardadas para siempre de aquellos años oscuros.
Esta es la historia de un equipo de fútbol ucraniano que con el talento demostró que se podía contra la alemania nazi, aunque ello a algunos les costo la vida.
La invasión nazi.
El 22 de junio de 1941 los nazis invadieron Ucrania y acabaron con todo, incluido la liga de fútbol ucraniana. Varias estrellas del Dinamo de Kiev fueron al ejército para combatir contra los nazis, otros perdieron todo y sobrevivían cómo podían en las calles de Kiev.
Un encuentro casual que fue el comienzo de todo.
Un panadero alemán, residente en Kiev, llamado Kordyc, era un fan incondicional del Dinamo de Kiev. Un día iba por la calle cuando reconoció a un mendigo, Mykola Trusevych, antiguo portero y estrella del Dinamo. Kordyc no dudó en ofrecerle trabajo en su panadería.
Creacion del FC Start.
Hablando de los grandes éxitos del Dinamo en el pasado, Kordyc quiso reunir a todas las estrellas del Dinamo y Trusevych le ayudó a conseguirlo. En poco tiempo encontraron a 8 ex jugadores del Dinamo y también a 3 del Locomotiv de Kiev. Kordyc dio trabajo a todos en su panadería y creó el FC Start, el equipo de fútbol de una panadería con varios de los mejores jugadores de Europa, con la peculiaridad de que solo ellos sabían la verdad.
Los nazis permiten volver a jugar a fútbol.
El ejército de Hitler quiso establecer la normalidad en Ucrania y crearon una nueva liga de fútbol formada por equipos de soldados nazis o empleados de distintos países afines al régimen. El FC Start también fue invitado para participar en la liga y, por supuesto, se unieron.
Comienza la nueva liga.
Empezó el torneo y el FC Start llamó la atención desde un primer instante, claramente desnutridos y cansados de estar todo el día trabajando saltaban al terreno de juego vestidos con harapos. Pero su primer partido lo ganaron 6-2, contra un equipo formado por trabajadores del régimen, y pronto se convirtieron en los héroes locales. Al entrenador del equipo derrotado no le hizo ninguna gracia perder e informó a las autoridades sobre ellos para que no les permitieran jugar en la liga y tampoco jugar el gran estadio de la ciudad. Les cambiaron de estadio pero les permitieron seguir jugando y también siguieron ganando.
Victoria tras victoria.
Cuanto más avanzaba el campeonato más partidos ganaban, el pequeño estadio en el que jugaban se llenaba hasta la bandera en cada partido. Poco a poco se fueron convirtiendo en un símbolo de la resistencia ucraniana, los alemanes viendo el fenómeno en el que se estaba convirtiendo inscribieron en la liga a un equipo profesional de Hungría, pero el equipo de panaderos les venció 5-1 y en la revancha les volvieron a ganar 3-2.
La respuesta del régimen.
Las altas esferas nazis empezaron a cansarse del equipo de panaderos, así que les convocaron a un partido contra el Flakelf, un equipo formado por militares de la fuerza aérea alemana que había conseguido unas cuantas victorias y que era para los nazis el claro ejemplo de la supremacía de la raza aria. El 6 de agosto de 1942 se jugó el partido y el FC Start ganó por un claro 5-3. Después de la humillante derrota el ejército nazi descubrió que los panaderos, en realidad, eran los mejores futbolistas del país. Pronto se empezó a hablar para ejecutar a todos los integrantes de la plantilla, pero por miedo a que esto se volviera en contra del régimen decidieron ofrecerles un partido de revancha.
El partido de la muerte.
El estadio Zenit de Kiev estaba repleto y lleno de carteles de propaganda nazi. Varias fuentes anónimas advirtieron a los jugadores del FC Start de que si no perdían habría consecuencias. Por si fuera poco un oficial nazi fue nombrado árbitro y este entró al vestuario diciéndoles que antes del partido todos debían hacer el saludo nazi y gritar “¡Heil Hitler!”. Pero los jugadores del FC Start pusieron su mano sobre el corazón y gritaron “Fizculthura”, un grito soviético.
Estaba claro que esto no iba a ser solo un partido, y así fue, el equipo alemán recurrió únicamente a la violencia para poder ganar el partido; de hecho, de una patada dejaron inconsciente al portero y consiguieron adelantarse en el marcador. Siguieron jugando únicamente con juego sucio, pero el talento se sobrepuso a la violencia, y en la segunda mitad el FC Start ya ganaba 5-3. Antes de que acabara el partido Alexei Klimenko, cogió la pelota desde su campo y regateó a todos los rivales nazis. Cuando ya estaba a puerta vacía, en vez de marcar, se paró y lanzó al centro del campo, un gesto de máxima humillación para los nazis. En ese momento el árbitro pitó el final.
Consecuencias.
El 16 de agosto jugaron y ganaron su último partido, poco después varios futbolistas del equipo fueron arrestados y acusados de formar parte de la NKVD (el servicio de asuntos internos de la URRS). Un futbolista murió mientras era torturado y el resto fueron enviados a campos de concentración donde también fueron asesinados, pero hubo tres supervivientes que fueron los encargados de dar a conocer la historia al mundo.
Homenajes
Hasta cuatro películas han recordado la historia del FC Start. También se les hizo un monumento en el estadio Zenit de Kiev que en 1981 pasó a llamarse el estadio Start.
GRACIAS POR PASAR
Esta es la historia de un equipo de fútbol ucraniano que con el talento demostró que se podía contra la alemania nazi, aunque ello a algunos les costo la vida.
La invasión nazi.
El 22 de junio de 1941 los nazis invadieron Ucrania y acabaron con todo, incluido la liga de fútbol ucraniana. Varias estrellas del Dinamo de Kiev fueron al ejército para combatir contra los nazis, otros perdieron todo y sobrevivían cómo podían en las calles de Kiev.
Un encuentro casual que fue el comienzo de todo.
Un panadero alemán, residente en Kiev, llamado Kordyc, era un fan incondicional del Dinamo de Kiev. Un día iba por la calle cuando reconoció a un mendigo, Mykola Trusevych, antiguo portero y estrella del Dinamo. Kordyc no dudó en ofrecerle trabajo en su panadería.
Creacion del FC Start.
Hablando de los grandes éxitos del Dinamo en el pasado, Kordyc quiso reunir a todas las estrellas del Dinamo y Trusevych le ayudó a conseguirlo. En poco tiempo encontraron a 8 ex jugadores del Dinamo y también a 3 del Locomotiv de Kiev. Kordyc dio trabajo a todos en su panadería y creó el FC Start, el equipo de fútbol de una panadería con varios de los mejores jugadores de Europa, con la peculiaridad de que solo ellos sabían la verdad.
Los nazis permiten volver a jugar a fútbol.
El ejército de Hitler quiso establecer la normalidad en Ucrania y crearon una nueva liga de fútbol formada por equipos de soldados nazis o empleados de distintos países afines al régimen. El FC Start también fue invitado para participar en la liga y, por supuesto, se unieron.
Comienza la nueva liga.
Empezó el torneo y el FC Start llamó la atención desde un primer instante, claramente desnutridos y cansados de estar todo el día trabajando saltaban al terreno de juego vestidos con harapos. Pero su primer partido lo ganaron 6-2, contra un equipo formado por trabajadores del régimen, y pronto se convirtieron en los héroes locales. Al entrenador del equipo derrotado no le hizo ninguna gracia perder e informó a las autoridades sobre ellos para que no les permitieran jugar en la liga y tampoco jugar el gran estadio de la ciudad. Les cambiaron de estadio pero les permitieron seguir jugando y también siguieron ganando.
Victoria tras victoria.
Cuanto más avanzaba el campeonato más partidos ganaban, el pequeño estadio en el que jugaban se llenaba hasta la bandera en cada partido. Poco a poco se fueron convirtiendo en un símbolo de la resistencia ucraniana, los alemanes viendo el fenómeno en el que se estaba convirtiendo inscribieron en la liga a un equipo profesional de Hungría, pero el equipo de panaderos les venció 5-1 y en la revancha les volvieron a ganar 3-2.
La respuesta del régimen.
Las altas esferas nazis empezaron a cansarse del equipo de panaderos, así que les convocaron a un partido contra el Flakelf, un equipo formado por militares de la fuerza aérea alemana que había conseguido unas cuantas victorias y que era para los nazis el claro ejemplo de la supremacía de la raza aria. El 6 de agosto de 1942 se jugó el partido y el FC Start ganó por un claro 5-3. Después de la humillante derrota el ejército nazi descubrió que los panaderos, en realidad, eran los mejores futbolistas del país. Pronto se empezó a hablar para ejecutar a todos los integrantes de la plantilla, pero por miedo a que esto se volviera en contra del régimen decidieron ofrecerles un partido de revancha.
El partido de la muerte.
El estadio Zenit de Kiev estaba repleto y lleno de carteles de propaganda nazi. Varias fuentes anónimas advirtieron a los jugadores del FC Start de que si no perdían habría consecuencias. Por si fuera poco un oficial nazi fue nombrado árbitro y este entró al vestuario diciéndoles que antes del partido todos debían hacer el saludo nazi y gritar “¡Heil Hitler!”. Pero los jugadores del FC Start pusieron su mano sobre el corazón y gritaron “Fizculthura”, un grito soviético.
Estaba claro que esto no iba a ser solo un partido, y así fue, el equipo alemán recurrió únicamente a la violencia para poder ganar el partido; de hecho, de una patada dejaron inconsciente al portero y consiguieron adelantarse en el marcador. Siguieron jugando únicamente con juego sucio, pero el talento se sobrepuso a la violencia, y en la segunda mitad el FC Start ya ganaba 5-3. Antes de que acabara el partido Alexei Klimenko, cogió la pelota desde su campo y regateó a todos los rivales nazis. Cuando ya estaba a puerta vacía, en vez de marcar, se paró y lanzó al centro del campo, un gesto de máxima humillación para los nazis. En ese momento el árbitro pitó el final.
Consecuencias.
El 16 de agosto jugaron y ganaron su último partido, poco después varios futbolistas del equipo fueron arrestados y acusados de formar parte de la NKVD (el servicio de asuntos internos de la URRS). Un futbolista murió mientras era torturado y el resto fueron enviados a campos de concentración donde también fueron asesinados, pero hubo tres supervivientes que fueron los encargados de dar a conocer la historia al mundo.
Homenajes
Hasta cuatro películas han recordado la historia del FC Start. También se les hizo un monumento en el estadio Zenit de Kiev que en 1981 pasó a llamarse el estadio Start.
GRACIAS POR PASAR