Los inodoros participan en la transmisión de bacterias intestinales y virus, generando una contaminación cruzada dentro del hogar. La clave está en la higiene y la prevención.
Según datos de un informe científico, difundido por Unilever, los inodoros aumentan el riesgo de contaminación ambiental. Esto es porque las descargas producen una cantidad importante de aerosoles capaces de diseminar microorganismos de al menos el tamaño de una bacteria. Aunque el problema es mayor si el sanitario no tiene tapa.
Los científicos encontraron que existe una importante propagación de fecal bacteriana del inodoro a otras superficies del hogar. Concretamente, la contaminación en el baño ocurre cuando los inodoros son descargados y los organismos son emanados de la taza. Al realizar la descarga (tirar la cadena), del interior del retrete se dispersan bioaerosoles que permanecen en el ambiente por largos períodos de tiempo y se transportan a otros ambientes con las corrientes de aire. Y si no se baja la tapa, los gérmenes pueden propagarse hasta cuatro metros.
Así las cosas, los asientos y las tapas de los inodoros, los pisos de alrededor y las superficies cercanas están contaminadas por los aerosoles que se generan tras una descarga. Los paños de limpieza y las toallas también pueden convertirse en un reservorio permanente de bacterias.
Las manos, en tanto, son la vía de trasmisión más importante de la cadena. Están en contacto directo con vías donde pueden entrar los agentes patógenos (boca, nariz, ojos). Y dado que existen riesgos constantes de contagio desde estas superficies, lo clave está en tomar las medidas correctas de higiene.
La investigación permitió determinar que los gérmenes pueden propagarse desde el inodoro hasta otras superficies de la casa. En muchos casos, la contaminación cruzada se puede producir entre diferentes lugares del hogar bastante alejados del retrete.
Cómo evitar la contaminación cruzada
- Para evitar esta diseminación, cerrá la tapa del inodoro al tirar la cadena.
- Un lavado de manos profundo es la mejor manera de evitar la contaminación cruzada.
- El alcohol en gel es una alternativa más rápida al lavado de manos.
- Tocá la menor cantidad de superficies de contacto.
- Mantené la casa limpia y desinfectada, incluyendo los lugares menos pensados, como picaportes y llaves de luz.
- Un limpiador desinfectante que mate los gérmenes, a la vez que limpia, es de uso obligatorio en un baño.
- Rociar y limpiar no le da al químico el tiempo que necesita para matar el 99% de las bacterias. Lo correcto es que apliques el producto sobre la superficie y dejes actuar por un tiempo determinado.
- Las prácticas de higiene domésticas deben incluir medidas que limiten los posibles contagios desde el inodoro a otras superficies más sensibles, como los alimentos.
Conciencia sanitaria
En el interior del país, se está llevando a cabo una campaña educativa en idiomas originarios. La marca de lavandinas Vim y la organización social Comunidades Rurales están trabajando en las zonas más vulnerables que requieren educación en la prevención y la generación de una conciencia sanitaria.
En el mundo, son 2.500 millones las personas que no tienen acceso a instalaciones de saneamiento adecuadas. En Argentina, más de 1 millón de personas viven en casas que no tienen inodoro, y son más de 6 millones si se suma a quienes no cuentan con descarga de agua en el inodoro.
Las consecuencias son trágicas para la salud, la dignidad y la seguridad humanas, así como para el medio ambiente y el desarrollo social y económico. Esta falta de saneamiento también ocurre en las escuelas, ya que 4 de cada 10 no tienen las instalaciones sanitarias adecuadas.