Primera lección: la fuerza proviene de la mente.
“Se dice que Bodhidharma desarrolló más de 100 movimientos de artes marciales Shaolin como antídoto para que los monjes pudieran superar el letargo que les producía la meditación. Sin embargo, a lo largo de los siglos, aparecieron dos escuelas de artes marciales que se especializaron, cada una de ellas, en diferentes partes del cuerpo. Se dice que la del norte, dio más importancia a los pies, mientras que la del sur, se concentró en los movimientos de las manos”.
La anterior es una de las principales leyendas en torno a la relación entre la meditación y las artes marciales, dos disciplinas que tuvieron culto dentro de los templos budistas chinos. Desde hace siglos, los monjes han sido considerados como excelentes maestros de artes marciales, especialmente aquellos provenientes del templo Shaolin en la provincia china de Henan.
Sin embargo, su consagración dentro de la historia china se dio en medio de una disputa por el poder del Imperio Chino entre el primer Emperador de la Dinastía Tang, Li Yuan y un rebelde de la Dinastía Tn, Wang Shichong. Éste último, ávido por hacerse del control del imperio decidió secuestrar al hijo del emperador para así poder chantajearlo y lograr el ascenso al poder. Sin embargo, en una astuta maniobra política que sellaría el destino de los maestros Shaolin, el emperador Li Yuan buscó su ayuda para rescatar a su hijo.
Para lograr el asalto al campamento del rebelde, Li Yuan consiguió que el abad del monasterio Shaolin, Zhi Cao, y doce monjes más únicamente armados con palos, dirigieran un ataque sorpresa contra las tropas rebeldes. En dicho ataque, donde un grupo de monjes logró superar a las tropas rebeldes, fuertemente armadas, el heredero al trono fue rescatado, e incluso, el sobrino del líder rebelde fue capturado. Ante tal situación, Wang Shicong se entregó y la lucha por el poder se dio por concluida.
Una vez restaurada la balanza de poder en China, el Emperador y su heredero rindieron homenaje a los monjes que prestaron sus servicios al reino. En agradecimiento al servicio prestado, el Emperador Li Shimin amplió las tierras para el templo y les concedió el permiso para entrenar una unidad de soldados armados que podrían proteger el templo y servir a la dinastía cuando se le solicitase. Por su parte, en el templo Shaolin, se permitió que aquellos que entrenaran la disciplina de las artes marciales tomaran menos preceptos que el resto.
Actualmente, en el Monasterio Shaolin viven más de 300 monjes y cerca de 400 acólitos, de los cuales sólo 100 de ellos son monjes guerreros. Sin embargo, alrededor del mundo se han propagado las enseñanzas de los maestros Shaolin, estableciendo escuelas alrededor del orbe.
Te compartimos los 8 principios respecto al Kung Fu Shaolin:
Motivación: “Mantener siempre el deseo de alcanzar nuestros objetivos”.
Confianza: “Creer en ti mismo”.
Disciplina: “Seguir siempre las instrucciones”
Perseverancia: “Seguir trabajando por lo que uno quiere a pesar de las dificultades”.
Respeto: “Respetar a los demás y a uno mismo”.
Comunidad: “Cuidar y ser positivas con los compañeros”.
Justicia: “Hacer siempre el bien”.
Tolerancia: “No permitir que nuestras emociones nublen nuestro corazón”.