Gozaron de una libertad de expresión nunca vista desde el inicio de este periodo ininterrumpido de democracia en la Argentina desde 1983. Desde los medios hegemónicos le pegaron a Néstor y Cristina con una mala leche que no disimulaba su afán por defender intereses de sectores concentrados de la economía, que pretendían conservar privilegios enfrentando políticas de redistribución de ingreso a sectores populares.
Operaciones orquestadas desde Clarín y sus socios, que controlan la opinión de las mayorías con información falsa y sesgada de la realidad. Tapas y tapas reflejando solo lo malo de la sociedad y sin detenerse en los pasos adelante que dio el país luego de haber tocado fondo en la crisis del 2001 (durante los años 90 fueron encubridores del vaciamiento del Estado, la corrupción, la pobreza… porque las políticas que provocaron que la desocupación supere el 20% eran necesarias para alcanzar su objetivo de seguir enriqueciéndose a costa del hambre de la gente).
En el 2008 el campo (sector que aplaudía de pie las políticas de la dictadura y de la derecha neoliberal menemista) hizo cortes de ruta durante meses por suba de retenciones y desde sus medios justificaban el accionar. Los bien llamados piquetes de guante blanco no eran criminalizados socialmente, no hubo una sola bala de goma. Lo más violento que se vio fue a De Angelis tirándose al piso demostrando ser un gran simulador para que no lo arrastre gendarmería.
Las marchas anti k jamás fueron limitadas por el Estado. Las consignas llenas de odio proliferaron cortando calles sin que exista represión.
En un mes de gobierno demostraron claramente a donde apunta el país que se viene. Represión, despidos y censura para que el vaciamiento del Estado tenga el menor costo político posible. Victor Hugo Morales, la voz opositora más importante hoy es marginada de Continental y este accionar es justificado por los sectores que antes se rasgaban las vestiduras cuando Miceli se iba de la TV Pública. Se aprendieron el discurso de memoria, ante cada acto reprochable de Macri miran hacia atrás y la cuentan como lo hacía Clarín y asociados (que nunca disimuló en disciplinar a los suyos cuando tuvo oportunidad: ningún periodista a favor del gobierno k entre sus medios, y el que demostraba empatía con alguna medida era coaccionado para que no se desvíe del camino o bien lo cortaban de raíz).
Hoy no puedo ver TVR, 678, Duro de Domar, espero que solo estén de vacaciones. Son solo 3 programas de televisión, ante todo el aparato mediático del cual gozaron durante 12 años sin ningún tipo de inconveniente.
Imaginen que Lanata se hubiera visto perjudicado en su libertad para hacer de periodista durante los años k, más allá de estar uno de acuerdo o no con su viraje ideológico evidente. ¿Qué no hubieran dicho?, siendo esta la voz más importante de aquellos que quieren que la militancia kirchnerista desaparezca.
Estos hoy amparan todo lo que hace el gobierno actual y no se detienen a pensar si está bien o no, porque odian lo que ya se fue. A este punto llegan los que defienden la Patria contratista que vuelve a ser gobierno, no tienen filtro para dilucidar si la Argentina va en buen camino o vuelve a territorio conocido para aquellos que tenemos memoria de lo que es este modelo que transfiere riqueza desde sectores populares a los grupos concentrados de poder, y mantienen controlados a trabajadores con índices de desempleo elevados para favorecer la precarización laboral; y reducen al Estado a su mínima expresión.
Estamos nosotros, los que hoy sentimos la política nuevamente. Por ello quieren desideologizar la agenda mediática, para que la gente se vuelva estúpida. Nacimos con Néstor, nos volvimos militantes con Cristina y le vamos a hacer frente a la derecha neoliberal que vuelve al poder para gobernar a favor de los que más tienen. En algún momento el velo puesto sobre quienes acompañaron en las urnas a la Patria contratista que pasó de tener de 6 a 42 empresas en tiempos en que desaparecían personas por pensar distinto y robaban bebés, ese velo se les tiene que caer. A pesar de que detenten los medios, avasallen la ley, las instituciones, no respeten la Constitución Nacional, el único obstáculo serio que tienen somos nosotros.
Y no me cabe duda que vamos a volver, nuestros argumentos son sólidos.