La única función de este cuchillo: matar
Si fueses Blade y anduvieras por ahí degollando y destripando vampiros sería casi imprescindible llevar uno como este. Pero descontada esa posibilidad, ¿hay alguna utilidad real en este cuchillo que no sea la de matar?
El Jagdkommando Tri-Dagger es una daga con un largo promedio de un 12-5 / 8″. La hoja es de 7″ de acero inoxidable 440A con un acabado rígido y la hoja de la daga torcida con un triple y agujeros en el fondo para el flujo de la sangre. Lleva el Jagkommando en honor a las fuerzas especiales austriacas y este cuchillo realmente hace honor a su homónimo de élite. La cuchilla tiene tres bordes afilados que se tuercen en un punto. Esta arma blanca es perfecta y funcional a la vez.
Precisamente lo retorcido de su diseño es, entre otras cosas, lo que le confiere un potencial mortífero elevado. Una herida ocasionada con este arma tendría gravísimas consecuencias en los tejidos afectados, por no hablar de que llegue a interesar órganos internos, resultando casi imposible que los médicos pudieran recomponer el daño causado.
La hendidura perforada central tampoco ayuda a que la herida ocasionada sea limpia y además permite que entre aire al interior del cuerpo atacado, con el consiguiente acceso de agentes infecciosos.