Funcionario público chipriota se denuncia a sí mismo como “ñoqui”, y su caso pone en evidencia la inoperancia de la administración estatal.
Marios Dhrousiotis, un funcionario público de Chipre, remitió para asombre de muchos una queja oficial al presidente Nikos Anastasiadis, donde se denuncia a sí mismo por cobrar 5.000 euros al mes a cambio de no hacer absolutamente nada. Así lo publica el diario "Cyprus Mail", donde también se señala que el denunciante encabeza un departamento dentro del Ministerio de Energía con varios cometidos (inexistentes) como promover y mejorar la imagen de este organismo entre la sociedad.
En la carta, publicada en la prensa local el pasado martes, Dhrousiotis se queja de que fue trasladado hace un año a su nuevo puesto de trabajo y que, desde entonces, no hace absolutamente nada. "En mi opinión, el Estado ahorraría dinero si me permitiera permanecer en casa y me enviara mi sueldo, ya que al menos no habría gastos en el funcionamiento de la oficina como iluminación y calefacción. Es inaceptable que le impidan a un empleado trabajar de forma honrada", explica en el texto.
Concretamente, Dhrousiotis fue nombrado jefe de un departamento formado por seis personas en febrero de 2015 bajo la promesa de que dirigiría una unidad de "vital importancia para el ministerio y la economía del país en general" (según se puede leer en un comunicado publicado por el Ministerio de Energía en aquel entonces). "Su propósito principal será servir a los inversores y profesionales reduciendo la burocracia y favoreciendo la administración rápida de los casos empresariales a través de un enfoque individualizado", explicaba el texto, según recoge ABC.
A su vez, el documento explicaba que el nuevo jefe de este servicio tendría una amplia capacidad de actuación y de mostrar iniciativa para resolver problemas que afectasen a los inversores, mejorar la recogida de información de los empresarios y aumentar la competitividad de la economía. Sin embargo, Dhrousiotis sostiene que ese trabajo es totalmente inexistente y que, ni se le pidió entregar ninguna propuesta para mejorar el grupo que dirige, ni tuvo hasta hoy posibilidad de contribuir a los esfuerzos del ministerio para optimizar su servicio. A su vez, dice estar deprimido porque lo único que hace (de vez en cuando) es llevar documentos de un lugar a otro.
"Estas son las labores de un funcionario menor, no de uno que cobra un sueldo tan grande", reclama. Hace un año que Dhrousiotis comenzó a enviar cartas, pero hasta ahora el silencio ha sido su única respuesta. En todas sus misivas denuncia que se está desperdiciando dinero en su puesto. "Considero que es un desperdicio de recursos de los servicios públicos colocar un supervisor en una escala A13 + 2 en un departamento donde las principales funciones son firmar hojas de ausencia y comprobar el tiempo de llegada y salida de seis empleados", detalla.
Marios Dhrousiotis, un funcionario público de Chipre, remitió para asombre de muchos una queja oficial al presidente Nikos Anastasiadis, donde se denuncia a sí mismo por cobrar 5.000 euros al mes a cambio de no hacer absolutamente nada. Así lo publica el diario "Cyprus Mail", donde también se señala que el denunciante encabeza un departamento dentro del Ministerio de Energía con varios cometidos (inexistentes) como promover y mejorar la imagen de este organismo entre la sociedad.
En la carta, publicada en la prensa local el pasado martes, Dhrousiotis se queja de que fue trasladado hace un año a su nuevo puesto de trabajo y que, desde entonces, no hace absolutamente nada. "En mi opinión, el Estado ahorraría dinero si me permitiera permanecer en casa y me enviara mi sueldo, ya que al menos no habría gastos en el funcionamiento de la oficina como iluminación y calefacción. Es inaceptable que le impidan a un empleado trabajar de forma honrada", explica en el texto.
Concretamente, Dhrousiotis fue nombrado jefe de un departamento formado por seis personas en febrero de 2015 bajo la promesa de que dirigiría una unidad de "vital importancia para el ministerio y la economía del país en general" (según se puede leer en un comunicado publicado por el Ministerio de Energía en aquel entonces). "Su propósito principal será servir a los inversores y profesionales reduciendo la burocracia y favoreciendo la administración rápida de los casos empresariales a través de un enfoque individualizado", explicaba el texto, según recoge ABC.
A su vez, el documento explicaba que el nuevo jefe de este servicio tendría una amplia capacidad de actuación y de mostrar iniciativa para resolver problemas que afectasen a los inversores, mejorar la recogida de información de los empresarios y aumentar la competitividad de la economía. Sin embargo, Dhrousiotis sostiene que ese trabajo es totalmente inexistente y que, ni se le pidió entregar ninguna propuesta para mejorar el grupo que dirige, ni tuvo hasta hoy posibilidad de contribuir a los esfuerzos del ministerio para optimizar su servicio. A su vez, dice estar deprimido porque lo único que hace (de vez en cuando) es llevar documentos de un lugar a otro.
"Estas son las labores de un funcionario menor, no de uno que cobra un sueldo tan grande", reclama. Hace un año que Dhrousiotis comenzó a enviar cartas, pero hasta ahora el silencio ha sido su única respuesta. En todas sus misivas denuncia que se está desperdiciando dinero en su puesto. "Considero que es un desperdicio de recursos de los servicios públicos colocar un supervisor en una escala A13 + 2 en un departamento donde las principales funciones son firmar hojas de ausencia y comprobar el tiempo de llegada y salida de seis empleados", detalla.