En EEUU descubren la bota de vino y ....promete ser un imprescindible
Dos canadienses han patentado Colborne y han querido dar un giro al uso de este artilugio
La bota de vino es uno de esos objetos que asociamos a festividad, a territorio nacional e incluso a tiempos pasados. Nuestros abuelos ya bebían de ella, y la tradición sigue latente a día de hoy. Ahora bien, que esto ocurra en EE.UU. se sale de nuestro universo de expectativas.
Casi siempre somos nosotros quienes cabalgamos al ritmo de sus modas, y cuando es al revés nos quedamos perplejos y hasta babeando. Pero a veces sucede: los estadounidenses han descubierto la vieja bota de vino y están alucinando a niveles exponenciales. Hemingway ya habló de ella en su novela Fiesta. Pero es ahora cuando parece que, definitivamente, la bota ha causado furor en Norteamérica.
Todo ha empezado con una campaña en KickStarter por parte de unos emprendedores canadienses. El objetivo del proyecto, llamado Colborne Bota, estaba claro: comercializar botas Made in Spain bajo el nombre de Colborne al otro lado del Atlántico.
"Es perfecta para el verano, hemos descubierto que las botas son unas grandes compañeras para parques, playas, festivales de música, excursiones o lo que te apetezca", explican los miembros de esta empresa canadiense en la presentación de su proyecto.
Colborne es ahora el perfecto acompañante en cualquier encuentro con amigos, ya sea en el parque, la playa, un camping o incluso un festival. Un auténtico giro al concepto de bota tradicional que todos tenemos en mente para rejuvenecer este objeto que empezaba a parecer arcaico. Para, en definitiva, reintroducirlo en nuestras vidas con una imagen fresca, aunque la esencia de su uso sea la misma: ser testigo de buenos momentos en grupo y, por qué no, también de algún que otro desfase.
Dos canadienses han patentado Colborne y han querido dar un giro al uso de este artilugio
La bota de vino es uno de esos objetos que asociamos a festividad, a territorio nacional e incluso a tiempos pasados. Nuestros abuelos ya bebían de ella, y la tradición sigue latente a día de hoy. Ahora bien, que esto ocurra en EE.UU. se sale de nuestro universo de expectativas.
Casi siempre somos nosotros quienes cabalgamos al ritmo de sus modas, y cuando es al revés nos quedamos perplejos y hasta babeando. Pero a veces sucede: los estadounidenses han descubierto la vieja bota de vino y están alucinando a niveles exponenciales. Hemingway ya habló de ella en su novela Fiesta. Pero es ahora cuando parece que, definitivamente, la bota ha causado furor en Norteamérica.
Todo ha empezado con una campaña en KickStarter por parte de unos emprendedores canadienses. El objetivo del proyecto, llamado Colborne Bota, estaba claro: comercializar botas Made in Spain bajo el nombre de Colborne al otro lado del Atlántico.
"Es perfecta para el verano, hemos descubierto que las botas son unas grandes compañeras para parques, playas, festivales de música, excursiones o lo que te apetezca", explican los miembros de esta empresa canadiense en la presentación de su proyecto.
Colborne es ahora el perfecto acompañante en cualquier encuentro con amigos, ya sea en el parque, la playa, un camping o incluso un festival. Un auténtico giro al concepto de bota tradicional que todos tenemos en mente para rejuvenecer este objeto que empezaba a parecer arcaico. Para, en definitiva, reintroducirlo en nuestras vidas con una imagen fresca, aunque la esencia de su uso sea la misma: ser testigo de buenos momentos en grupo y, por qué no, también de algún que otro desfase.