La esencia de los grandes imperios.
Todos los grandes Imperios se han desarrollado bajo una verdad que implicaba una cosmovisión. Esta cosmovisión trastoca todas las áreas de la sociedad; la vida política, económica, cultural.
Así como para los Romanos esta verdad era la Ley, el culto al orden, y de ahí que haya surgido un Catón ("El Censor" ) que procurara rescatar los valores imperiales frente a la representación teatral de los dioses dada luego de la incorporación del Peloponeso, donde se atentaba contra la 'solemnidad' de los mismos. Para Catón esto se daba por la incorporación de los valores griegos que a su parecer, eran degenerados y atentaban contra el espíritu austero de sus primeros fundadores.
El Sueño Americano: la verdad norteamericana
En Estados Unidos, la cosmovisión implícita en la verdad del Imperio Norteamericano es el Sueño Americano, una verdad que rige todas sus áreas, su Derecho (la jurisprudencia; o sea, la falta de toda legislación rígida), su economía, neoliberal en esencia y en constante crecimiento, movida por la idea del esfuerzo individual del cual se vivir trabajando y generando riquezas para congraciarse con el Sueño Americano. Todo parecería suponer que la falta de todo estatismo, de cualquier institución que trabe su desarrollo económico, de cualquier cosa que regule dicha cosmovisión fuera inexistente en Estados Unidos. Pero la historia es una sucesión interminable de hechos que se vuelven a repetir. Así como hubo un Catón que levanto su voz cuando la Verdad romana estaba en peligro, hubo un MccArthy que hizo lo mismo.
La finalidad del Sueño Americano es procurar el paraíso terrenal de manera individual, a la cual cada yankie quiere llegar. La finalidad en cambio según para la Verdad cristiana durante la Edad Media, no estaba en este mundo (era la salvación, el mundo terrenal era un medio para alcanzarla, y el hombre era un "peregrino en esta tierra"/homo viator), por eso, en la edad media existía un tipo de economía, política y cultura instrumentalizada acorde a la Verdad cristiana.
Cuando el Imperio deja de regirse por esa Verdad, o cuando esa Verdad se cuestiona, el Imperio simplemente comienza a morir. Obama con su programa socializante (Obama Care) ya ha roto con el paradigma del Sueño Americano. Donald Trump y Bernie Sanders en este sentido, son dos idealistas; uno (Trump) es un reaccionario, en el sentido que quiere retrotraerse hacia atrás, volver a la edad de oro de Reagan, y el otro, es un revolucionario, en el sentido que querer acelerar la decadencia que se da de manera natural de cualquier Imperio.
Así como ha pasado antes, pasa ahora y pasará en el futuro:
"Lo que pasó, eso pasará; lo que se hizo, eso se hará: no hay nada nuevo bajo el sol. Si de algo se dice: Mira, esto es nuevo, eso ya sucedió en otros tiempos mucho antes de nosotros. Nadie se acuerda de los antiguos y lo mismo pasará con los que vengan: no se acordarán de ellos sus sucesores." (Eclesiastes 1:9-11)
Todos los grandes Imperios se han desarrollado bajo una verdad que implicaba una cosmovisión. Esta cosmovisión trastoca todas las áreas de la sociedad; la vida política, económica, cultural.
Así como para los Romanos esta verdad era la Ley, el culto al orden, y de ahí que haya surgido un Catón ("El Censor" ) que procurara rescatar los valores imperiales frente a la representación teatral de los dioses dada luego de la incorporación del Peloponeso, donde se atentaba contra la 'solemnidad' de los mismos. Para Catón esto se daba por la incorporación de los valores griegos que a su parecer, eran degenerados y atentaban contra el espíritu austero de sus primeros fundadores.
El Sueño Americano: la verdad norteamericana
En Estados Unidos, la cosmovisión implícita en la verdad del Imperio Norteamericano es el Sueño Americano, una verdad que rige todas sus áreas, su Derecho (la jurisprudencia; o sea, la falta de toda legislación rígida), su economía, neoliberal en esencia y en constante crecimiento, movida por la idea del esfuerzo individual del cual se vivir trabajando y generando riquezas para congraciarse con el Sueño Americano. Todo parecería suponer que la falta de todo estatismo, de cualquier institución que trabe su desarrollo económico, de cualquier cosa que regule dicha cosmovisión fuera inexistente en Estados Unidos. Pero la historia es una sucesión interminable de hechos que se vuelven a repetir. Así como hubo un Catón que levanto su voz cuando la Verdad romana estaba en peligro, hubo un MccArthy que hizo lo mismo.
La finalidad del Sueño Americano es procurar el paraíso terrenal de manera individual, a la cual cada yankie quiere llegar. La finalidad en cambio según para la Verdad cristiana durante la Edad Media, no estaba en este mundo (era la salvación, el mundo terrenal era un medio para alcanzarla, y el hombre era un "peregrino en esta tierra"/homo viator), por eso, en la edad media existía un tipo de economía, política y cultura instrumentalizada acorde a la Verdad cristiana.
Cuando el Imperio deja de regirse por esa Verdad, o cuando esa Verdad se cuestiona, el Imperio simplemente comienza a morir. Obama con su programa socializante (Obama Care) ya ha roto con el paradigma del Sueño Americano. Donald Trump y Bernie Sanders en este sentido, son dos idealistas; uno (Trump) es un reaccionario, en el sentido que quiere retrotraerse hacia atrás, volver a la edad de oro de Reagan, y el otro, es un revolucionario, en el sentido que querer acelerar la decadencia que se da de manera natural de cualquier Imperio.
Así como ha pasado antes, pasa ahora y pasará en el futuro:
"Lo que pasó, eso pasará; lo que se hizo, eso se hará: no hay nada nuevo bajo el sol. Si de algo se dice: Mira, esto es nuevo, eso ya sucedió en otros tiempos mucho antes de nosotros. Nadie se acuerda de los antiguos y lo mismo pasará con los que vengan: no se acordarán de ellos sus sucesores." (Eclesiastes 1:9-11)