Rafael Bitrán es el más grande coleccionista de figuritas de la Argentina ,y durante su exposición en el 2014 en el Palais de Glace, pudo apreciarse apenas el 30 % de sus 500 álbumes. Allí, en la novedosa muestra, contra una pared, en amarillo, negro y sonrisa está La Gioconda de buena parte de una generación: Mukombo. Esa es la postal de nuestro Louvre. La figurita del ignoto jugador de Zaire (actual Congo) en el Mundial de Alemania 74 fue una búsqueda que a Rafael le demandó 32 años. Tiene su lógica, era la más difícil.
Rafael es historiador, coleccionista y dueño de una librería de viejo. “Cierra todo, ¿ves?”, aclara a sus dulces 48 siendo, sin proponérselo, un elogio de la inmadurez. Un refugio de la educación sentimental de los que crecieron con Videla, pero sin Internet.
El recordado "despeje" que hizo un defensa zaireño frente un tiro libre de Brasil antes de que siquiera se ejecutara. El defensa fue amonestado con amarilla por infligir las reglas de juego.
La odisea de Mukombo. “La conseguí en 2006. Era la más difícil de las difíciles y estaba en el álbum Munich 74. Fue todo más fácil e inesperado de lo que uno puede imaginarse. Yo ya tenía mi librería –en Pueyrredón al 700– y una tarde se me aparece una de esas personas que les venden cosas a los libreros. Cayó con libros y también con álbumes de figuritas de antes. Yo empecé a coleccionar seriamente de grande. Compro lotes de libros y revistas y me van apareciendo álbumes. Cuando me traen el álbum de Munich 74 le digo al tipo: Está incompleto, fijate . Me dice que no. Le digo que abra en la página de la formación de Zaire, y cuando abre veo que falta una.
Viste , le digo. Pero no, me muestra que había una figurita suelta. Era Mukombo... no lo podía creer. Le conocí la cara a Mukombo. Recuerdo que sentí algo extraño, parecido a lo que sentí cuando conseguí la figurita de Togneri ( otro jugador que junto a Puntorero y Zavagno forman parte de las malditas difíciles ). Dormí junto a Mukombo. Una semana”.
Zaire también fue víctima de la 2da mayor goleada de los mundiales: 9-0 contra Yugoslavia.
¿Cuánto por Mukombo? “No tiene precio”. Rafa, todo tiene precio. “No es así, che, sólo lo vendería por razones de fuerza mayor.” ¿Un palo? “¿Qué? Nadie paga un palo por una figurita”.
Por otra parte, el famoso Mukombo siguió su carrera algunos años más sin pena ni gloria. Fallece finalmente el 13 de Octubre del 2001 a los 55 años. Buena edad teniendo en cuenta que en su país la expectativa de vida tienden alrededor de los 50 años o menos. Fue de los últimos de aquella generación mundialista zairense en fallecer.