
Jorge Pacheco Areco. Periodista y político uruguayo. Presidente de la República entre el 6 de diciembre de 1967 y el 1 de marzo de 1972.
Nació el 9 de abril de 1920 en Montevideo. Su abuelo, Ricardo Areco, fue consejero nacional, y su padre, Manuel Pacheco, médico y legislador colorado. Cursó estudios de Derecho aunque no llegó a graduarse. En su juventud participó en competencias de boxeo y gimnasia con aparatos como aficionado.
Ejerció la docencia de literatura e idioma español, fue funcionario de la Dirección Nacional de Aduanas e ingresó al diario "El Día", cuya subdirección ejerció entre 1961 y 1965. Como jefe de la facción batllista (seguidora del antiguo presidente Luis Batlle Berres) del Partido Colorado, fue partidario de la reforma constitucional defendida por el presidente Óscar Gestido (1967), con el que fue vicepresidente en 1967.
Presidencia
La sorpresiva muerte del presidente Oscar Gestido a la 1:30 de la madrugada del 7 de diciembre de 1967 complicó más las situación del país que sin saberlo, todavía, estaba dando un peligroso giro en su historia. El vicepresidente del la república, Jorge Pacheco Areco, debía asumir la presidencia tal como estaba determinado por la Constitución de la República. No era un momento fácil, existían avisos de intentonas golpistas y de quiebre institucional sumado a la crisis económica y social en que se encontraba el país. A las 5:20 Pacheco Areco asumió la presidencia prestando juramento ante el escribano de Hacienda, al no poder ubicarse al escribano de Gobierno. Raúl de Castro fue el encargado de labrar el acta que fue firmada por el ahora presidente Jorge Pacheco Areco, el secretario de la Presidencia, Dr. Héctor Giorgi y el prosecretario Dr. Carlos Pirán. A las 6:30 se convoca la primera reunión del Consejo de Ministros. Todos los ministros presentaron renuncia colectiva ante lo cual Pacheco Areco los confirma en el cargo. El gabinete estaba integrado por representantes de los sectores más importantes del Partido Colorado: UCB ( Unión Colorada y Batllista), Unidad y Reforma (Lista 15) y el Frente Colorado de Unidad (FCU). No tenían representantes los sectores de Vasconcellos y Zelmar Michelini, aunque luego serán incluidos por el presidente. Jorge Pacheco Areco, al decir del Dr Sanguinetti tenía una concepción gardeliana de la amistad y era poco conocido incluso dentro del Partido Colorado. Tenía 47 años , había estudiado en la Facultad de Derecho y su carrera periodística era en en la empresa familiar del diario El Día (primo de los Batlle-Pacheco). Fue subdirector del diario El Día en 1959 y director entre los años 1961-1965. Fue diputado por la UCB. Discrepó con la postura colegialista del El Día y apoyó a Gestido en su campaña electoral. La situación del país era compleja:
Estancamiento de la producción y de la economía.
Inflación descontrolada.
Paros, huelgas y agitación social creciente en las calles.
Divisiones muy fuertes dentro del Partido Colorado.
Falta de consensos para realizar mínimos acuerdos que permitieran gobernar.
La agresión permanente contra el sistema democrático y el estado de derecho por parte de distintos grupos revolucionarios predominando el MLN-T (tupamaros).
Su idea era gobernar con todo el Partido Colorado aspecto que consiguió con una negociación franca y directa. En cadena de radio y televisión, tres días después, de asumir y luego de 10 minutos de exponer sus ideas culmina su discurso diciendo: " Todos deben integrarse a la empresa de salvación nacional para rendir, a nuestro querido presidente caído, el mejor de los homenajes, el de realizar la tarea que él se había propuesto: el Partido Colorado, todo el Partido Colorado, al cual pertenezco, y en cuyo sentido de responsabilidad y en cuya vitalidad creo, como motor esencial y sustancial apoyo para el gobierno, la oposición, que acaba de dar prueba noble de patriotismo en su conducta política; la ciudadanía entera de convicciones democráticas, que es, finalmente, la que ha de juzgar y permitir que nuestra gestión tenga éxito. Si es así, habremos devuelto la prosperidad a nuestro Uruguay y la felicidad a su pueblo" Con su rostro adusto y un tono de voz ligeramente monocorde confirmó a los ministros en su cargo y se comprometió, además, a combatir la inflación y desarrollar políticas de desarrollo económico. Sin dudas el Presidente Pacheco Areco garantizaba la continuidad de la polìtica emprendida por el General Gestido. La diferencai radicaba en la celeridad para tomar decisiones. El 12 de diciembre de 1967 disolvió el PS (Partido Socialista) la FAU (Federación Anarquista del Uruguay ) el MRO (Movimiento Revolucionario Oriental), MIR (Movimiento de izquierda revolucionario) y al diario Êpoca que había realizado un acuerdo ideológico admitiendo la lucha armada para tomar el poder. El semanario socialista "El Sol" corrió la misma suerte. El accionar de la guerrilla armada fue constante durante todo el mandato de Jorge Pacheco Areco y vivió posteriormente. El giró hacia un autoritarismo estatal como respuesta a las agresiones de la guerrilla marcó el giro que separó la ruta democrática y liberal tradicional del país hacia la perdida de valores republicanos.
Carta de Jorge Pacheo Klein - BUSQUEDA - 2011-05-12 - Pagina 46:
Leí con sorpresa, en un matutino uruguayo, acerca de un polémico libro de Primaria que contiene errores (horrores, diría yo) sobre la historia reciente de nuestro país. Según el artículo, el libro, dirigido a la enseñanza de los niños de primaria, sería violatorio de la laicidad, por cuanto expresa que Pacheco concentró el poder en sus decisiones con un importante autoritarismo en aumento, que vincula su mandato con la existencia de una "dictadura disfrazada". Asimismo, el texto continúa diciendo que si bien durante los años 1969 y 1970, las políticas económicas de estabilización tuvieron bastante éxito, (...) ello fue a costa del sacrificio de los trabajadores, asalariados y pasivos. Me sorprendió la falta de laicidad y que el mismo fuera dirigido a estudiantes de primaria. Tal vez porque es más fácil confundir a un niño con mentiras, o tal vez porque los estudiantes de secundaria prácticamente no existen, al punto que el gobierno les paga un subsidio para que vayan a clase y pasan de año con solo asistir, lo que constituye una verdadera aberración. La verdad es que el gobierno de Pacheco Areco contuvo a la guerrilla subversiva, encabezada por el MLN-Tupamaros y a los militares golpistas, que sobre finales de 1971, insistían que no había clima para elecciones nacionales. Pacheco Areco fue un verdadero campeón de la democracia en el Uruguay .
Pacheco Areco asumió la Presidencia de la República a los 48 años de edad, tras la muerte del presidente Oscar Gestido, en diciembre de 1967 A Pacheco Areco le tocó gobernar en circunstancias excepcionales y muy difíciles. Primero, porque llegó al gobierno tras la muerte del presidente de la República. Segundo, porque le tocó estrenar una nueva Constitución, que incorporaba un Poder Ejecutivo unipersonal, representado por el presidente de la República y reemplazaba al Poder Ejecutivo colegiado. Tercero, porque accedió al gobierno con una crisis económica heredada y con una inflación del 118% anual. Cuarto, porque el año 1968 fuevín año de gran confrontación mundial, donde los EEUU peleaban contra el comunismo en la guerra de Vietnam, los rusos invadían Praga y añadían Checoslovaquia a la Unión Soviética y los estudiantes franceses se manifestaban violentamente contra el gobierno francés.
Uruguay no fue la excepción. Por un lado, desde el punto de vista económico, Pacheco Areco se enfrenta con el fenómeno de la inflación disparada, que hacía que el valor del dinero se depreciara rápidamente, día a día, castigando fuertemente a las personas que recibían ingresos fijos, como asalariados y pensionistas. Debido a la depreciación del peso, los comerciantes especulaban con los precios de los productos de primera necesidad, que integraban la canasta básica familiar, ocultando las mercaderías o subiendo los precios. Por otro lado, en el plano político, la efervescencia política del año 1968 y la Guerra Fría, se manifestaron en Uruguay a través de sindicatos altamente politizados, que obedecían al Partido Comunista del Uruguay ya una forma de violencia nueva e inédita para el país, que era la guerrilla urbana, encarnada, fundamentalmente, en el MLN Tupamaros. Ambos querían destruir la democracia uruguaya, siguiendo el mandato de la reunión de la Organización Latinoamericana Socialista (Olas), en Cuba, a principios de la década del 60. Los tupamaros se habían organizado desde hacía mucho tiempo y esperaban pacientemente el momento propicio para iniciar la lucha armada.
Entrenados en Cuba, querían instalar por la fuerza, en el Uruguay , un sistema socialista marxista, a la cubana. Su primera acción militar fue en el año 1963, con el robo de las armas del Club de Tiro Suizo, en pleno gobierno del Partido Nacional, mucho antes de que Pacheco Areco llegara al gobierno. Como Uruguay no se caracteriza, ni se caracterizaba, por una geografía propicia para la guerrilla tradicional, por no tener selvas o montañas, los tupamaros actuaban en la ciudad, escondidos, disfrazados, agazapados, y de esa manera actuaron contra la democracia y el gobierno legítimo y democráticamente electo, asesinando, secuestrando, robando, incendiando y dinamitando.
La situación era muy grave. El caos generado por la inflación, las huelgas políticas, las marchas y manifestaciones violentas, sumadas a la guerrilla armada, ameritaban medidas de emergencia. Por lo tanto, para controlar la situación y muy a su pesar, a Pacheco Areco le tocó acudir a las Medidas Prontas de Seguridad, que son un recurso constitucional y cuyo dueño es el Parlamento. Las Medidas Prontas de Seguridad ya habían sido utilizadas con anterioridad en el año 1962, por el gobierno del Partido Nacional, para disolver huelgas de los funcionarios de UTE. Dichas medidas son propuestas por el Poder Ejecutivo, pero son votadas por el Poder Legislativo, que tiene la facultad de aprobarlas o rechazarlas y, por supuesto, levantarlas en cualquier momento, reuniendo las mayorías parlamentarias necesarias.
En ese marco, Pacheco Areco recurre a las Medidas Prontas de Seguridad. Pero lo primero que hace es resolver el problema de la inflación, decretando la congelación de precios y salarios de 1968. Primero subió los sueldos por encima de los reclamos de los trabajadores y después congeló precios y salarios, abatiendo la inflación y normalizando los precios. El PIT-CNT sigue reclamando hoy volver a los niveles salariales de 1968, porque la gente nunca vivió mejor que entonces, pese a la violencia insuflada desde el extranjero. Pero Pacheco Areco no hizo sólo eso. También creó la Coprin, para asegurarse que no se especulara más con los artículos de primera necesidad. Extendió la soberanía en 200 millas marítimas, creó el Plan Nacional de Viviendas, el Plan Citrícola, el Plan Arrocero, etc. El año pasado se decía que Uruguay salió cuarto en el mundial de fútbol por el reflejo de la alegría y el momento que vivía el país.
Pues Uruguay también salió cuarto en el mundial de México de 1970.
Lamentablemente, también tuvo que resolver huelgas y paros que, por su violencia y objetivo, hacían imposible el funcionamiento normal del país. Pero más grave, sin duda, tuvo que enfrentar a la sedición (MLN-Tupamaros, MRO, PVP), en un marco constitucional y legal que no estaba preparado para ello. Sin embargo, Pacheco Areco luchó contra la sedición utilizando la ley y la Constitución. Luchó en primera instancia usando la policía, hasta que esta se vio desbordada por el fenómeno guerrillero. La gota que derramó el vaso fue la fuga masiva de los Tupamaros del penal de Punta Carretas, que dejó a las claras que la policía no podía sola contra los subversivos y volvió todo el esfuerzo a fojas cero. Además, había diplomáticos extranjeros secuestrados y las naciones del mundo presionaban al gobierno uruguayo para que transara con los terroristas. Por esa razón, en septiembre de 1971, Pacheco Areco le dio intervención a las Fuerzas Armadas en la lucha contra la sedición. En noviembre de dicho año eran las elecciones nacionales y algunos civiles y militares le reclamaban a Pacheco Areco que no había clima para elecciones nacionales, porque había ciudadanos secuestrados, había fuertes enfrentamientos y muertes. Las fuerzas armadas del Brasil maniobraban en la frontera con Uruguay , amenazando con una invasión si caía la democracia. Sin embargo, Pacheco Areco permitió que hubiera elecciones y, es más, extendió el horario de votación para que nadie se quedara sin votar. En un discurso previo a las elecciones, se dirigió en cadena nacional de radio y televisión al pueblo uruguayo y les dijo que estaba solo con su pueblo para combatir a los que no querían la democracia y que la única arma que tenían los ciudadanos era el voto.
Pacheco Areco gobernó dentro de la ley y la Constitución, poniendo orden donde había caos. Ejerció la autoridad del gobierno dentro de la ley y la Constitución, en una situación de emergencia excepcionalísima. Quien aplica la autoridad no es autoritario, si lo hace legal y constitucionalmente.
Quienes dicen que Pacheco Areco fue autoritario, son unos pusilánimes. Quienes dicen que fue un dictador, mienten descaradamente. El golpe de Estado se produjo en junio de 1973, más de un año después que Pacheco Areco había abandonado la Presidencia de la República. El no quería la lucha. La lucha se la impusieron quienes querían acabar con la democracia por la fuerza. Tampoco quería gobernar con Medidas Prontas de Seguridad. Tuvo que hacerlo porque lo obligaron y suya era la conducción y responsabilidad del gobierno. Con una mano enfrentó a la sedición y con la otra a los golpistas. Solo, con su pueblo, que lo votó masivamente en las elecciones de 1971, otorgándole más de 550.000 votos para modificar la Constitución y permitir su reelección. No se quedó en el gobierno ni un minuto más de lo que marcaba la Constitución y entregó el gobierno al presidente legítimamente electo.
No desoyó el mandato del pueblo, como hace hoy el Frente Amplio, desoyendo dos pronunciamientos populares a favor de la Ley de Caducidad. Pacheco Areco fue un gran defensor de la democracia y de los más humildes. Defendió la democracia de quienes querían destruirla para instalar un sistema ajeno a nuestras tradiciones. Hoy digo con orgullo que me alegro mucho que la democracia que Pacheco Areco defendió de los Tupamaros, les haya permitido a éstos llegar al poder por las urnas, a través del voto y no de las armas. Lo único que reclamo es que se diga la verdad. Que no se tergiverse el pasado y que no se quiera confundir a nuestros jóvenes.
Sin otro particular, lo saludo muy atentamente, Jorge Pacheco Klein