Bienvenidos a mi nuevo post! Buenas tardes taringeros! Con tanto lío en la política, uno se concentra tanto en demostrar que lo que uno piensa esta bien que no se detiene a abrir sus oídos frente a otras ideas. Hoy, estaba viendo un vídeo en Youtube, pero antes de eso, me apareció una publicidad, de esas publicidades pedorras. La estaba por cambiar, pero me llamó la atención algo que dijo. Decidí verla entera. Decía algo así como que todos nos preocupamos por el calentamiento global, que eso nos resulta re importante, pero, por qué no preocuparnos por otros tipos de calentamientos, como, por ejemplo, el calentamiento... social? Por qué no preocuparnos en escuchar, en vez de en ser escuchados? Por qué no preocuparnos en calmarnos, en vez de en pensar que los demás son los que están alterados? Por qué no preocuparnos de crear un mundo mejor, en vez de creer en ese mundo, quedandonos sin hacer nada y esperando todo? Y eso, me motivó a hacer este post. Me gustaría que por un ratito reflexionen sobre la vida (justo acabo de leer El Eternauta, y me encuentro medio nostálgica). Me puse a buscar buenas historias, y acá les traigo un post con las mejores! Espero las disfruten tanto como yo Arreglando el mundo Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención. De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie. Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente: -Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo. Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo: - Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste? - Papá, respondió el niño; yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. "Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo". La leyenda del verdadero amigo Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO. Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA. Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? Sonriendo, el otro amigo respondió: Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo. El caballo en el pozo Un campesino, que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo abandonado. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar el caballo de allí. El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente, y evaluó la situación, asegurándose que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la operación de rescate. Tomó entonces la difícil decisión de decirle al capataz que sacrificase el animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo, allí mismo. Y así se hizo. Comenzaron a lanzar tierra dentro del pozo de forma de cubrir al caballo. Pero, a medida que la tierra caía en el animal este la sacudía y se iba acumulando en el fondo, posibilitando al caballo para ir subiendo. Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente consiguió salir. Si estás “allá abajo”, sintiéndote poco valorado, y otros lanzan tierra sobre ti, recuerda el caballo de esta historia. Sacude la tierra y sube sobre ella. La higuera en la piedra Un día, caminando por las sierras, disfrutando del paisaje y del descanso del fin de semana, encontré algo que llamó poderosamente la atención: una pequeña higuera creciendo en una piedra. Me llamó poderosamente la atención el nacimiento de este árbol frutal en un medio tan hostil y tan diferente al tradicional y todo esto lo relacioné con la disposición que tiene cada ser humano al afrontar en esta vida tantas dificultades. Cuando veía la higuera creciendo en la roca, paralelamente me acordaba de mucha gente que he escuchado, a lo largo de mi vida, decir estar deprimida, con problemas, que no podían salir adelante o con falta de tiempo para realizar un trabajo interior por no estar en un medio adecuado. La higuera en la piedra me hizo pensar en todas aquellas personas que no supieron adaptarse al medio ambiente y sucumbieron ante las adversidades de la vida, y que ni siquiera entendieron el por qué de su paso por la vida. Muchos pensamientos, de una manera intuitiva, me pasaron por la cabeza; me alegraba cuando veía esta higuera cumpliendo con su misión en la tierra… crecer a pesar de todo. Todo ello me llevó a la reflexión; una reflexión que sólo me reafirmaba lo que ya sabía, pero intuitivamente sabía que tenía que escribir este artículo para muchos que aún necesitan reafirmar que no importa el medio en que uno viva, o en qué familia ha nacido, si es pobre o rico, si nació en el primer mundo o en el último, si nació con problemas o sin ellos. La vida tiene muchas facetas y nosotros, al igual que nuestra amiga la higuera, sólo tenemos que crecer a pesar de los obstáculos, aprender y crecer espiritualmente. Ese es nuestro fin, nuestro destino en nuestra evolución. Sucumbir en nuestra evolución es sólo demorar nuestra felicidad. Anímate y sé como la higuera; no sólo crece, sino también da tus frutos para que otros también puedan crecer. Contra el racismo En un avión, iniciado el vuelo, una "Señora" oprime insistentemente el timbre para llamar a la azafata: ¿Cuál es el problema, Señora? - Pregunta la azafata - ¿Es que no lo ve? - Responde la dama - Me colocaron junto a un sucio INDÍGENA. No soporto estar al lado de uno de estos seres repugnantes, ¿NO TIENE OTRO ASIENTO?. Por favor, cálmese -dice la azafata- Casi todos los asientos están ocupados. Pero, voy a ver si hay un lugar disponible. La azafata se aleja y vuelve de nuevo algunos minutos más tarde: Señora, como yo pensaba, ya no hay ningún lugar libre en la clase económica. Hablé con el Comandante y me confirmó que no hay más sitios disponibles en la clase económica. No obstante, tenemos aún un lugar en primera clase. Antes de que la dama pudiera hacer el menor comentario, la azafata sigue: Es del todo inusual permitir a una persona de la clase económica sentarse en primera clase. Pero, dadas las circunstancias, el Comandante encuentra que sería escandaloso obligar a alguien a sentarse junto a una persona tan repugnante. Todos los pasajeros alrededor, observaban la escena, indignados. Entonces, la azafata, dirigiéndose al indígena, le dice: Si el Señor lo desea, tome su equipaje de mano, ya que un asiento en primera clase le espera. Y los pasajeros, que sorprendidos, presenciaban la escena: SE LEVANTARON Y APLAUDIERON!!! ¿Buena suerte? ¿Mala suerte? Quién sabe! Una historia china habla de un anciano labrador que tenía un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano labrador se acercaban para condolerse con él, y lamentar su desgracia, el labrador les replicó: «¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe? Una semana después, el caballo volvió de las montañas trayendo consigo una manada de caballos. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: «¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe?». Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia. No así el labrador, quien se limitó a decir: “¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?». Una semana más tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota le dejaron tranquilo. ¿Había sido buena suerte? ¿Mala suerte? ¿Quién sabe? Todo lo que a primera vista parece un contratiempo. puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser realmente dañoso. Así, pues, será postura sabia que dejemos a Dios decidir lo que es buena suerte y mala y le agradezcamos que todas las cosas se conviertan en bien para los que le aman. Un ganador Cuando un ganador comete un error, dice: "Yo me equivoque" y aprende la lección. Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue mi culpa" y se la hecha a otros. Un ganador sabe que la adversidad es el mejor de los maestros. Un perdedor se siente una víctima ante la adversidad. Un ganador sabe que el resultado de las cosas depende de él. Un perdedor cree que la mala suerte sí existe. Un ganador trabaja muy fuerte y se genera mas tiempo para sí mismo. Un perdedor esta siempre "muy ocupado" y no tiene tiempo ni para los suyos. Un ganador enfrenta los retos uno a uno. Un perdedor le da vueltas y no se atreve a intentarlo. Un ganador se compromete, da su palabra y la cumple. Un perdedor hace promesas, no asegura nada y cuando falla solo se justifica. Un ganador dice: "Yo soy bueno, pero voy a ser mejor". Un perdedor dice: "Yo no soy tan malo como lo es mucha otra gente". Un ganador escucha, comprende y responde. Un perdedor solo espera hasta que le toque su turno para hablar. Un ganador respeta a aquellos que saben más que él y trata de aprender algo de ellos. Un perdedor se resiste con aquellos que saben mas que él y solo se fija en sus defectos. Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo solamente. Un perdedor no se compromete y siempre dice, "Yo sólo hago mi trabajo" Un ganador dice, "Debe haber una mejor forma de hacerlo..." Un perdedor dice, "Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho". Un ganador es parte de la solución. Un perdedor es parte del problema. Un ganador se fija en "cómo se ve la pared en su totalidad". Un perdedor se fija "en el ladrillo que le toca colocar". Saludos, GANADOR!!! El saco de plumas Había una vez un hombre que calumnió grandemente a un amigo suyo, todo por la envidia que le tuvo al ver el éxito que este había alcanzado. Tiempo después se arrepintió de la ruina que trajo con sus calumnias a ese amigo, y visitó a un hombre muy sabio a quien le dijo: "Quiero arreglar todo el mal que hice a mi amigo. ¿Cómo puedo hacerlo?", a lo que el hombre respondió: "Toma un saco lleno de plumas ligeras y pequeñas y suelta una donde vayas". El hombre muy contento por aquello tan fácil tomó el saco lleno de plumas y al cabo de un día las había soltado todas. Volvió donde el sabio y le dijo: "Ya he terminado", a lo que el sabio contestó: "Esa es la parte más fácil. Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste. Sal a la calle y búscalas". El hombre se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba y no pudo juntar casi ninguna. Al volver, el hombre sabio le dijo: "Así como no pudiste juntar de nuevo las plumas que volaron con el viento, así mismo el mal que hiciste voló de boca en boca y el daño ya está hecho. Lo único que puedes hacer es pedirle perdón a tu amigo, pues no hay forma de revertir lo que hiciste". "Cometer errores es de humanos y de sabios pedir perdón". La botella Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo. El hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña sombra donde acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto. Mirando a su alrededor, vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear y a bombear sin parar, pero nada sucedía. Desilusionado, cayó postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había una botella vieja. La miró, la limpió de todo el polvo que la cubría, y pudo leer que decía: “Usted necesita primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente antes de marchar”. El hombre desenroscó la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua… ¡llena de agua! De pronto, se vio en un dilema: si bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría y el agua de la botella sería desperdiciada. ¿Qué debiera hacer? ¿Derramar el agua en la bomba y esperar a que saliese agua fresca… o beber el agua vieja de la botella e ignorar el mensaje? ¿Debía perder toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables escritas no se cuánto tiempo atrás? Al final, derramó toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a bombear, y la bomba comenzó a rechinar, pero ¡nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió un hilo de agua, después un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia… Agua fresca, cristalina. Llenó la botella y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún más de su contenido refrescante. Enseguida, la llenó de nuevo para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó la pequeña nota y añadió otra frase: “Créame que funciona, usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente”. Un granjero tenía cachorros para vender Un niño con una amplia sonrisa le dijo: “Señor, quiero comprarle uno de sus cachorritos”. El granjero, le respondió: estos cachorros son de raza, y cuestan bastante dinero. He conseguido treinta y nueve centavos ¿es esto suficiente? Seguro, dijo el granjero, comenzando a silbar y a gritar, “Dolly, ven aquí”. Dolly salió corriendo de su casilla y bajó la rampa seguida de cuatro pequeñas bolas de piel. Los ojos del niño danzaban de alegría. Entonces de la casilla salió, a hurtadillas, otra pequeña bola, ésta era notablemente más pequeña. Se deslizó por la rampa y comenzó a renguear en un infructuoso intento por alcanzar al resto. El niño apretó su carita contra la cerca y gritó con fuerzas: ¡Yo quiero a ése!, señalando al más pequeño. El granjero le dijo: "Hijo, tú no quieres a este cachorrito. Él nunca podrá correr y jugar contigo de la forma en que tú quisieras”. Al oír eso, el niño bajó la mano y lentamente se subió el pantalón en una de sus piernas. Le mostró una prótesis de doble abrazadero de acero a ambos lados de su pierna, que iba hasta un zapato especial. Mirando al granjero, le dijo: “Como usted verá, señor, yo tampoco corro tan bien que digamos, y él necesitará a alguien que lo comprenda”. Una bala por Dios Imagina que esto te pasa a ti: Un domingo por la mañana en la Iglesia una cantidad de fieles de alrededor 2,000 personas estaba reunida y se sorprendieron de ver dos hombres entrar vestidos de la cabeza a los pies de negro y con armas. Uno de los hombres dijo, "el que se atreva a recibir un tiro por Cristo quédese en el lugar que esta", inmediatamente el coro se fue, y los diáconos también se fueron, también se fue gran parte de la feligresía. De las 2,000 personas sólo quedaban 20. El hombre que había hablado miro al ministro y le dijo "OK Reverendo", ya me deshice de los hipócritas. Ahora puede empezar su sermón, que tenga un buen día. Y los dos hombres se fueron. Es gracioso como es tan simple para las personas tratar a Dios como cualquier cosa y después preguntarse por qué el mundo esta tan mal.... Es gracioso como podemos creer todo lo que dicen los periódicos, pero dudamos la veracidad de la Biblia ... Es gracioso como todo el mundo quiere ir al cielo creyendo que no tiene que creer, pensar o hacer lo que dice la Biblia... ¿te da gracia o miedo? ... Es gracioso como una persona puede decir "Yo creo en Dios" pero aún así seguir al enemigo, quien a propósito "cree" también en Dios... Es gracioso como puedes enviar un montón de chistes por email y estos se corren súper rápido, pero cuando empiezas a enviar mensajes que hablen de Dios, piensas dos veces antes de compartirlo... Es gracioso como lo vulgar y lo obsceno se pasa por el ciberespacio, pero la discusión publica de Jesús se limita solo a la escuela y al trabajo. ¿Es gracioso, verdad? ... Es gracioso como una persona puede ir a la iglesia todos los Sábados, pero ser un cristiano invisible el resto de la semana. ¿Te estas riendo? Va a ser gracioso cuando le des eliminar a este mensaje y no se lo mandes a tantas personas en tu lista porque no estés seguro de lo que ellos creen o de lo que pensaran de ti por mandárselo... es gracioso como puedes estar más preocupado por lo que otras personas piensan y no por lo que Dios piensa!!! ¿Estás pensando?? ¿Compartirás esto con personas que quieres?? A mi no me da vergüenza mandarte cosas de Dios. Recomienda esta Página. Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. (Lucas 6:31) Un lugar de ecos El mundo es un lugar de ecos si arrojamos ira, ira es lo que nos vuelve; si damos amor, amor es lo que recibimos. El amor no debería ser exigente; de lo contrario, pierde sus alas, no puede volar. Se enraíza en la tierra y se vuelve muy terrenal; entonces es lujuria y proporciona mucha desdicha y gran sufrimiento. El amor no debería ser condicional, no habría que esperar nada de él. Él mismo debería ser su razón de ser, no una recompensa o resultado. Repito, si tiene algún motivo ulterior, vuestro amor no puede convertirse en un cielo abierto. Se ve confinado a ese motivo; el motivo se convierte en su definición, en su límite. El amor sin motivo carece de limites: es puro júbilo, exuberancia, es la fragancia del corazón. Y que no haya deseo de conseguir ningún resultado, no significa que estos no tengan lugar; acontecen, y multiplicados por mil, porque aquello que le damos al mundo, nos vuelve rebotado a nosotros. El mundo es un lugar de ecos: si arrojamos ira, ira es lo que nos vuelve; si damos amor, amor es lo que recibimos. Pero ese es un fenómeno natural, no hace falta pensar en ello. Se puede confiar: acontece por su cuenta. Esta es la ley del karma: se recoge aquello que se siembra; lo que se da es lo que se recibe. Así que no hay, necesidad de pensar en ello, es algo automático. Odiad, y os odiarán. Amad, y os amarán. Una historia verídica Su nombre era Fleming, y era un granjero escocés pobre. Un día, mientras intentaba ganarse la vida para su familia, oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano. Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano. Allí, encontró hasta la cintura en el estiércol húmedo y negro a un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse. El granjero Fleming salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte. Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja. Un noble, elegantemente vestido, salió y se presentó como el padre del muchacho al que el granjero Fleming había ayudado. "Yo quiero recompensarlo", dijo el noble. "Usted salvó la vida de mi hijo". "No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice", el granjero escocés contestó. En ese momento, el hijo del granjero vino a la puerta de la cabaña. "¿Es su hijo?" el noble preguntó. "Sí", el granjero contestó orgullosamente. "Le propongo hacer un trato. Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que nosotros dos estaremos orgullosos". Y el granjero aceptó. El hijo del granjero Fleming asistió a las mejores escuelas y, al tiempo, se graduó en la Escuela Médica del St. Mary's Hospital en Londres, y siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina. Años después, el hijo del mismo noble que fue salvado del pantano estaba enfermo de pulmonía. ¿Qué salvo su vida esta vez? ..... La penicilina. El nombre del noble? Sir Randolph Churchill. El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill. Alguien dijo una vez: Lo que va, regresa. Trabaja como si no necesitaras el dinero. Ama como si nunca hubieses sido herido. Baila como si nadie estuviera mirando. Canta como si nadie escuchara. Vive como si fuera el Cielo en la Tierra. La historia del lápiz El niño miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó: –¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es, quizá, una historia sobre mí? El abuelo dejó de escribir, sonrió y dijo al nieto: –Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas. El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial. –¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida! –Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo. Primera cualidad: puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. A esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad. Segunda: de vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona. Tercera: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia. Cuarta: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior. Finalmente, la quinta cualidad del lápiz: siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará trazos, e intenta ser consciente de cada acción PALABRAS DE UNA MADRE A SU HIJO HIJO,…ESTA VIDA ES TUYA! Esta vida es tuya Hazte cargo de elegir lo que quieres hacer. Házte cargo de amar lo que quieres en la vida y ama sinceramente. Házte cargo de caminar por el bosque y ser parte de la naturaleza. Házte cargo de controlar tu propia. Nadie lo puede hacer por tí. Házte cargo de ser feliz. - Susan Politz Schutz - ME HACES TAN FELIZ, HIJO MÍO Me siento tan afortunada de tenerte por hijo Me encanta tu cara despierta cuando conversamos seriamente sobre el mundo Me encanta tu sonrisa cuando te ríes de las locuras de este mundo Me encantan tus ojos cuando reflejan tus emociones Me encanta tu imaginación cuando descubre ideas nuevas y las explora Me encantan tus ideas cuando creas nuevos conceptos y tus propias fantasías Mucha gente me dice que no pueden hablar con sus hijos que ya están deseando que sus hijos se marchen de casa Quiero que sepas que no sólo me haces feliz sino que siempre estoy a la espera del momento en que volvamos a estar juntos A medida que vayas creciendo no sólo seguirás siendo mi hijo adorado sino también mi más querido amigo Como madre estoy tan orgulloso de ti y mi amor por ti se hace más y más fuerte. - Susan Politz Schutz - Espero que les haya gustado. Eso fue todo hasta mi próximo post!
Dejemos de lado la política y lee esto, te sorprenderá
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