Un estudio realizado por el Centro de Investigación Pew, con sede en Washington, descubrió que hombres y mujeres le dan diferentes usos a las redes sociales, las mujeres más asiduas que ellos a usarlas, a los hombres les cuesta más expresar sus pensamientos y emociones en persona, y menos a sus amigos a través de Facebook y Twitter”, explicaron.
La investigación también indicó que los hombres y las mujeres que sufren de ansiedad social tienen una mayor necesidad de expresar sus emociones negativas y buscar contención y serían, además, los más interesados en mantener una cuenta de blog o social media.
Agregan que en cada publicación, lo que cada uno hace es validar la propia identidad, porque se deja de ser anónimo y además, porque las redes dan la posibilidad de que el mundo personal sea importante para otros gracias a los que ponen “me gusta” u opinan bien.
la psicóloga Cordovero, esta dinámica en las parejas ayudaría a validar la relación y más que un peligro, la identifica como un fenómeno necesario ya que están las condiciones y los puentes para ser público.
“Las fotos, los escritos, las frases que escojo dan forma a una identidad y me puedo mostrar como quiera, incluso mejorada, o bien emulan una identidad virtual que genera una idea de mí, que muestra lo que quiero mostrar de mí, pero nunca será lo que realmente somos en un cara a cara”, afirman.
Pero también pueden ser el reflejo de cómo tratamos la afectividad en un mundo lógico y sexista, y puede llegar a ser un barómetro de lo que ocurre con nuestra afectividad.