Uso y abuso de los antibióticos | Qué haces mal
Los antibióticos son sustancias capaces de destruir un organismo vivo o de impedir su desarrollo y que se emplean en el tratamiento de infecciones. Los antibióticos tienen propiedades antimicrobianas y bactericidas.
Los antibióticos han sido desde hace aproximadamente cien años aliados imprescindibles para nuestra salud. Los científicos se han esforzado en multiplicar la efectividad de estas medicinas. Pero la lucha no será jamás fructífera si los usos que se hacen no se corresponden con sus prescripciones. ¿Qué es lo que determina el uso correcto de estas medicinas?
Prescripción médica.
Los antibióticos deben ser siempre prescritos por un especialista. En infinidad de ocasiones se recurre erróneamente a las medicinas. Que almacenamos en nuestra farmacia particular para socorrer las dolencias más recurrentes. Es un error. En realidad ante los menores síntomas de enfermedad debemos consultar con el médico. Para que nos guíe profesionalmente hacia el diagnóstico y el tratamiento más ajustado.
Las dosis de todos los medicamentos y, por supuesto, también de los antibióticos. Tomar la cantidad justa de principios activos y en el momento oportuno puede condicionar la curación.
Temporalidad.
El especialista recomendará seguir un tratamiento durante un período determinado y el paciente debe ajustarse a él. No es conveniente ni alargarlo ni abreviarlo. Si las molestias no han desaparecido es preciso volver a visitar al médico.
Idoneidad.
Cada bacteria debe tratarse con un antibiótico determinado. Y, sobre todo, hay que recordar que el antibiótico no es el único medicamento ni el mejor: es apropiado en determinadas circunstancias y completamente inútil en otras. En cualquier caso es preferible escoger aquellos antibióticos que atacan específicamente a las bacterias que causan la enfermedad en vez de recurrir a los de amplio espectro, que actúan de forma mucho más indiscriminada.
Un estornudo se contesta de forma inmediata con una dosis de antibiótico, que se ha convertido en un recurso fácil y excesivamente solicitado. El abuso de los antibióticos ha mermado increíblemente sus propiedades terapéuticas. El organismo ha terminado por habituarse y ha favorecido la generación de unos microbios mucho más potentes y activos que no ceden ante la acción antibiótica.
El uso indiscriminado de antibióticos provoca que las bacterias a las que teóricamente ataca esta medicina se hayan fortalecido. Se genera lo que técnicamente se denomina resistencia bacteriana. Se protegen y se desarrollan nuevas cepas que son completamente inmunes a los antibióticos. …
Es de vital importancia respetar y sobre todo ponernos en manos de especialistas médicos. Y sobre todo, sobre todas las cosas, no hagas de médico y tomes antibióticos sin ton ni son. Te ayudará