Argentina: desapareció un juguete de un sex shop y el dueño amenazó con escrachar al ladrón con las imágenes de las cámaras. Al otro día apareció el dinero.
El hecho ocurrió en un sex shop de Villa Mercedes, en la provincia argentina de San Luis. El comercio en cuestión funciona como anexo de una zapatería, detalle pintoresco que da cuenta de cierta modestia y subordinación del establecimiento.
Según consigna el periódico local La República, un hombre entró al local y, aprovechando que nadie lo observaba, ocultó un vibrador en su campera y luego abandonó el lugar.
Poco después el dueño del lugar notó la falta del objeto, cuyo precio era de trescientos pesos argentinos. Revisó los registros de las cámaras de circuito cerrado y descubrió al autor de la sustracción.
En lugar de hacer la denuncia ante la Policía, optó por una alternativa que a la postre se revelaría más útil, ya que le permitió obligar al ladrón a pagar por lo robado.
"Le doy hasta mañana lunes al chico que hurtó un vibrador de $300 del sex shop para devolver el monto del objeto mencionado, caso contrario publico el video de la cámara de seguridad sin píxeles", fue el mensaje que subió a la red social el pasado domingo, acompañado de una imagen congelada con la cara del joven cubierta.
"No queríamos que devolviera el producto, sólo queríamos el dinero", contó luego el comerciante.
La "advertencia digital" dio resultado: el lunes a primera hora, cuando el dueño abrió el sex shop, se encontró con un sobre que había sido arrojado por debajo de la puerta.
Adentro había 300 pesos y una carta en la que el "escrachado" decía que estaba arrepentido y que tenía vergüenza de entregar la plata en persona. Finalizaba con un mensaje de ruego: "Por favor, no publiquen el video que tengo familia y voy a tener más problemas que Lázaro Báez y José López juntos", se disculpó con cierto sentido del humor.