Las cuatro obras literarias que leí para llevar a cabo este ensayo (Crónicas Marcianas, El Eternauta, Frankenstein y “El ruido de un trueno”) pertenecen a la Ciencia-Ficción, en los cuales se presentan historias con varios elementos que son inexistentes en nuestra realidad, pero esto no significa que la especie humana no toma protagonismo, en realidad lo hace, pero no de la típica manera a la que se está acostumbrado (en este género, la mayoría de las veces, la humanidad lucha contra agentes externos y desconocidos, logrando una unión en la mayoría de las personas de nuestro planeta para un bien en común, véase el caso de El Eternauta, que enfoca la idea del héroe colectivo). A continuación, se podrá leer un factor clave que engloba todas estas obras anteriormente mencionadas: la inferioridad con la que se representa al ser humano en la ciencia ficción.
En Frankenstein, Víctor Frankenstein no puede controlar el simple hecho de haber creado a un ser mediante cadáveres de otras personas, ya que luego de terminar su creación, Víctor no puede lidiar con su mente (llena de miedo hacia el ser que acababa de crear.
“Un relámpago la ilumino y permitió ver sus rasgos con claridad. La gigantesca estatua y su aspecto deformado, mas horrendo que todo lo que existe en la humanidad, me demostraron de inmediato que era el engendro, el repulsivo demonio al que había dotado de vida”.
Mary Shelley- Frankenstein (Pagina 83)
Además, el monstruo es superior a nivel físico, por lo que es capaz de acabar con la vida de cualquier persona. Se muestra cómo el ser humano no puede sobrellevar su evolución intelectual y su amplia capacidad de conocimiento, que lo lleva a generar catástrofes.
En “El ruido de un trueno”, se puede ver a personas torpes que no pueden controlar los viajes en el tiempo, y que cometiendo un simple error terminan arruinando la historia de la humanidad. Además, se nota la codicia del ser humano, que intenta ganar dinero de actividades riesgosas, para las cuales no está lo suficientemente capacitado a nivel físico ni intelectual.
En Crónicas Marcianas, se muestra que los marcianos tienen capacidades físicas e intelectuales superiores a las de la especie humana, y por su parte, el ser humano se presenta con deseos de apropiarse de Marte, despreciando e ignorando la cultura de los habitantes de dicho planeta.
“Los terrestres estaban, en silencio, en el centro de la ciudad. Era una noche clara. No se oía ningún sonido, excepto el viento. Debajo de ellos se extendía una plaza enlosada que imitaba formas de animales y seres antiguos. Los hombres contemplaron los dibujos.
De la garganta de Biggs salió un ronco ruido. Con la mirada turbia, se llevo las manos a la boca; cerró los ojos, se doblo hacia adelante, y un líquido espeso le lleno la boca, se derramó y cayó ruidosamente sobre las losas del patio, cubriendo los dibujos”.
Ray Bradbury- Crónicas marcianas (Paginas 73 y 74)
Por último, en El Eternauta, la inferioridad pasa a ser (además de física e intelectual) tecnológica. Se muestra como con un increíble armamento, los invasores exterminan a gran parte de la humanidad utilizando, además de armas, trampas que juegan con el pensamiento de los sobrevivientes (el control de los hombres-robots, por ejemplo). El armamento de los seres del otro planeta va en ascenso, por lo que el arsenal que al principio se impone como algo muy peligroso, no se compara con lo que viene después, hecho que mantiene a los pocos humanos que quedan expectantes a lo que está por venir.
En conclusión, se puede notar cómo la incertidumbre de nuestra especie sobre el universo, se lleva a la literatura, posicionándonos a nosotros mismos como una especie inferior, que no puede controlar los sucesos que ocurren fuera de nuestro planeta. En ningún momento se escribe sobre algún tipo de superioridad sobre seres que existen más allá de la tierra.
En Frankenstein, Víctor Frankenstein no puede controlar el simple hecho de haber creado a un ser mediante cadáveres de otras personas, ya que luego de terminar su creación, Víctor no puede lidiar con su mente (llena de miedo hacia el ser que acababa de crear.
“Un relámpago la ilumino y permitió ver sus rasgos con claridad. La gigantesca estatua y su aspecto deformado, mas horrendo que todo lo que existe en la humanidad, me demostraron de inmediato que era el engendro, el repulsivo demonio al que había dotado de vida”.
Mary Shelley- Frankenstein (Pagina 83)
Además, el monstruo es superior a nivel físico, por lo que es capaz de acabar con la vida de cualquier persona. Se muestra cómo el ser humano no puede sobrellevar su evolución intelectual y su amplia capacidad de conocimiento, que lo lleva a generar catástrofes.
En “El ruido de un trueno”, se puede ver a personas torpes que no pueden controlar los viajes en el tiempo, y que cometiendo un simple error terminan arruinando la historia de la humanidad. Además, se nota la codicia del ser humano, que intenta ganar dinero de actividades riesgosas, para las cuales no está lo suficientemente capacitado a nivel físico ni intelectual.
En Crónicas Marcianas, se muestra que los marcianos tienen capacidades físicas e intelectuales superiores a las de la especie humana, y por su parte, el ser humano se presenta con deseos de apropiarse de Marte, despreciando e ignorando la cultura de los habitantes de dicho planeta.

“Los terrestres estaban, en silencio, en el centro de la ciudad. Era una noche clara. No se oía ningún sonido, excepto el viento. Debajo de ellos se extendía una plaza enlosada que imitaba formas de animales y seres antiguos. Los hombres contemplaron los dibujos.
De la garganta de Biggs salió un ronco ruido. Con la mirada turbia, se llevo las manos a la boca; cerró los ojos, se doblo hacia adelante, y un líquido espeso le lleno la boca, se derramó y cayó ruidosamente sobre las losas del patio, cubriendo los dibujos”.
Ray Bradbury- Crónicas marcianas (Paginas 73 y 74)
Por último, en El Eternauta, la inferioridad pasa a ser (además de física e intelectual) tecnológica. Se muestra como con un increíble armamento, los invasores exterminan a gran parte de la humanidad utilizando, además de armas, trampas que juegan con el pensamiento de los sobrevivientes (el control de los hombres-robots, por ejemplo). El armamento de los seres del otro planeta va en ascenso, por lo que el arsenal que al principio se impone como algo muy peligroso, no se compara con lo que viene después, hecho que mantiene a los pocos humanos que quedan expectantes a lo que está por venir.
En conclusión, se puede notar cómo la incertidumbre de nuestra especie sobre el universo, se lleva a la literatura, posicionándonos a nosotros mismos como una especie inferior, que no puede controlar los sucesos que ocurren fuera de nuestro planeta. En ningún momento se escribe sobre algún tipo de superioridad sobre seres que existen más allá de la tierra.