1. Utilizar tu teléfono, tablet o computadora en la cama
La mayoría de las personas ni siquiera se da cuenta de la manera como estos aparatos dañan su sueño y productividad. La luz azul de corto alcance tiene un papel importante en tu humor, nivel de energía y calidad de sueño.
En la mañana, la luz de sol contiene altas concentraciones de esta luz azul. Cuando tus ojos son expuestos a ella directamente, la luz azul detiene la producción de la melatonina, la hormona que induce el sueño, y hace que te alertes. En la noche, tu cerebro no espera estar expuesto a luz azul, por lo que es muy sensible a ella.
La mayoría de nuestros dispositivos favoritos emiten sobre nuestros rostros una brillante luz azul de corto alcance. Esta exposición interfiere con tu habilidad para quedarte dormido, así como también con la calidad de tu sueño una vez que logras dormir.
2. Navegar en internet impulsivamente
Toma 15 minutos consecutivos enfocarte antes de que puedas dedicarte completamente a una tarea. Una vez que lo haces, caes en un estado eufórico de productividad incrementada llamado flujo. Investigaciones muestran que las personas en un estado de flujo son cinco veces más productivas de lo que serían normalmente.
Cuando haces clic y sales de tu trabajo porque surgió un deseo de revisar las noticias, Facebook o Instagram, esto te saca de tu flujo. Esto significa que tienes que pasar otros 15 minutos de enfoque consciente para volver a entrar al estado de flujo.
3. Revisar tu teléfono durante una conversación
No hay nada que incomode más a las personas como que recibas un mensaje de texto en medio de una conversación, incluso si solo le das pequeño vistazo a tu teléfono.
Cuando te comprometes en una conversación, enfoca toda tu energía en ella. Encontrarás que las conversaciones son más entretenidas y efectivas cuando te sumerges en ellas.
4. Usar múltiples notificaciones
Las notificaciones múltiples son una pesadilla de la productividad. Estudios han mostrado que tomar tu teléfono y revisar tu e-mail cada vez que suena causa un descenso en tu productividad.
Puede sentirse productivo, pero no lo es. En vez de trabajar al borde de tus notificaciones, acumula todos tus e-mails/textos y revísalos en periodos de tiempo designados.
5. Decir “sí” cuando deberías decir “no”
Investigaciones conducidas en la Universidad de California en San Francisco muestran que mientras más difícil te sea decir que no, más probabilidades tienes de experimentar estrés, cansancio e incluso depresión.
Decir que no a nuevos compromisos honra tus compromisos existentes y te da la oportunidad de completarlos exitosamente. Solo recuerda que decir que no es un acto de autocontrol que aumentará tus probabilidades de éxito.
6. Pensar en personas tóxicas
Siempre habrá personas tóxicas que encuentran la manera de molestarte y seguir haciéndolo. Cada vez que te encuentres pensando en una persona que te molesta, más bien piensa en alguien por el cual te sientas agradecido de tener en tu vida.
Hay un montón de personas que merecen tu atención y lo último que quieres hacer es pensar en aquellas que no importan, cuando hay otras personas que sí.
7. Hacer varias cosas al mismo tiempo en reuniones
Sin importar que sea una reunión, evento familiar o conversación con un amigo, siempre debes entregar toda tu atención. Si este evento no es importante para ti, o no vale la pena, en primer lugar no deberías estar ahí; y si sí lo es, entonces entrega tu mejor versión.
Cuando no te entregas al 100%, sino que haces simplemente “acto de presencia” estás dando la impresión a las demás personas de que tú eres más importante que el resto.
8. Hablando chismes de los demás
Puede ser divertido burlarte o reirte de un error de un compañero o amigo al principio; pero cuando lo haces todos los días, esto se vuelve cansón, irrespetuoso y hasta podrías herir a los demás.
Existen demasiadas cosas positivas en las otras personas, y demasiado por aprender de ellas como pagar malgastar tu tiempo burlándote y hablando de sus defectos.
9. No comenzar hasta saber que serás exitoso:
Muchas veces aplazamos nuestra decisión de emprender; desde un nuevo negocio hasta el viaje de nuestros sueños, porque pensamos que nuestras ideas no son lo suficientemente buenas y el resultado podría no ser lo que esperamos.
Sin embargo, ¿cómo esperas crear algo que sea grandioso si no has decidido comenzar y dejar que tus ideas evolucionen?
10. Compararte con los demás:
Cuando tu satisfacción y placer se derivan de compararte con los otros, habrás dejado de tener el control sobre tu felicidad. Cada vez que te sientas feliz respecto a algo que hiciste, disfrútalo. No permitas que las opiniones y logros de los demás te quiten la felicidad.
Tu valor no viene de las opiniones de los demás, viene dentro de ti, de tu valor propio. Así que, sin importar por que estés pasando, nunca olvides que no eres tan bueno ni tan malo como opinan los demás.