Cuando somos niños las maestras nos regañan constantemente por ser distraídos, y aprendemos a enfocarnos en una sola actividad. Pero, de acuerdo a un estudio del University College en Londres, ser distraído es un síntoma de mayor inteligencia y creatividad.
Más cerebro, más distracción.
El estudio comprueba que las personas que se distraen con facilidad tienen mayor cantidad de materia gris en el lóbulo parietal superior, y también más neuronas. Lo que significa que crean conexiones más fácilmente, y pueden procesar más rápido la información.
Los investigadores también encontraron que las personas distraídas son más creativas, y pueden solucionar problemas con mayor rapidez.
De acuerdo a los autores, durante la infancia tenemos más conexiones neuronales, es por eso que somos más dispersos. Pero, con la educación, aprendemos a “controlar” nuestras neuronas.
Y si no le das tiempo a tu cerebro de distraerse se van perdiendo las conexiones neuronales, haciéndonos más prácticos y menos creativos.
Durante el estudio fueron analizadas 145 personas, las cuales se sometieron a encuestas sobre sus comportamientos, análisis psicométricos y anatómicos, y observación constante por parte de los científicos.
Más cerebro, más distracción.
El estudio comprueba que las personas que se distraen con facilidad tienen mayor cantidad de materia gris en el lóbulo parietal superior, y también más neuronas. Lo que significa que crean conexiones más fácilmente, y pueden procesar más rápido la información.
Los investigadores también encontraron que las personas distraídas son más creativas, y pueden solucionar problemas con mayor rapidez.
De acuerdo a los autores, durante la infancia tenemos más conexiones neuronales, es por eso que somos más dispersos. Pero, con la educación, aprendemos a “controlar” nuestras neuronas.
Y si no le das tiempo a tu cerebro de distraerse se van perdiendo las conexiones neuronales, haciéndonos más prácticos y menos creativos.
Durante el estudio fueron analizadas 145 personas, las cuales se sometieron a encuestas sobre sus comportamientos, análisis psicométricos y anatómicos, y observación constante por parte de los científicos.