El entrenamiento de un 'ninja' en artes marciales era intenso y profundo, donde el dominio de la energía era indispensable para su cometido.
Los ninjas o shinobis eran un grupo militar de agentes encubiertos del Japón feudal. Su misión era desestabilizar el ejército enemigo. Se dedicaban al espionaje, sabotaje, a infiltrarse en las tropas enemigas y actuaban como mercenarios. Solían realizar las misiones de noche, por eso iban vestidos de negro y actuaban de manera muy sigilosa para que sus enemigos no pudieran descubrir su llegada, ni su desaparición. Un ninja solía trabajar en secreto, pues se consideraba deshonroso y de menor casta que los samuráis, aunque algunos actuaban como tales de día. Su entrenamiento en artes marciales era intenso y profundo, donde el dominio de la energía era indispensable para su cometido. Con un control y manejo absoluto de su respiración, musculatura, concentración y emociones es comprensible que pudieran aplicar sus conocimientos a la sexualidad y ser expertos en la maestría de alcoba.
Pero no sólo eran hombres, más poderosas aún que estos las mujeres ninja eran a su vez un arma seductora, conocedoras de su belleza y habilidades para excitar y seducir al enemigo. Con un entrenamiento combinado entre la dulzura de la geisha y la efectividad bélica del ninja, eran también espías y asesinas, aunque no lo parecieran, lo cual era un elemento a su favor. Las kunoichi, cuya traducción popular es "Nueve y Uno", alberga un significado oculto basado en el número de orificios del cuerpo femenino, según algunas teorías. El hombre tendría nueve y la mujer uno más, la vagina. Además del uso de armas y habilidades ninja, utilizaban afrodisíacos y estrategias o khisas, consistentes en provocar deseo sexual máximo para que los hombres no pudieran resistirse antes de ser asesinados, e incluso podían llegar a casarse para conseguir el objetivo final.
Una informacion algo rara pero sin duda que cambia la imagen de los ninjas tradicionales que acostumbramos ver en television y cine.
- Silencio, sigilo y precisión son los atributos de estos compañeros de alcoba
- Impacta su habilidad para ofrecer buen sexo y esfumarse sin hacer ruido
Los ninjas o shinobis eran un grupo militar de agentes encubiertos del Japón feudal. Su misión era desestabilizar el ejército enemigo. Se dedicaban al espionaje, sabotaje, a infiltrarse en las tropas enemigas y actuaban como mercenarios. Solían realizar las misiones de noche, por eso iban vestidos de negro y actuaban de manera muy sigilosa para que sus enemigos no pudieran descubrir su llegada, ni su desaparición. Un ninja solía trabajar en secreto, pues se consideraba deshonroso y de menor casta que los samuráis, aunque algunos actuaban como tales de día. Su entrenamiento en artes marciales era intenso y profundo, donde el dominio de la energía era indispensable para su cometido. Con un control y manejo absoluto de su respiración, musculatura, concentración y emociones es comprensible que pudieran aplicar sus conocimientos a la sexualidad y ser expertos en la maestría de alcoba.
Pero no sólo eran hombres, más poderosas aún que estos las mujeres ninja eran a su vez un arma seductora, conocedoras de su belleza y habilidades para excitar y seducir al enemigo. Con un entrenamiento combinado entre la dulzura de la geisha y la efectividad bélica del ninja, eran también espías y asesinas, aunque no lo parecieran, lo cual era un elemento a su favor. Las kunoichi, cuya traducción popular es "Nueve y Uno", alberga un significado oculto basado en el número de orificios del cuerpo femenino, según algunas teorías. El hombre tendría nueve y la mujer uno más, la vagina. Además del uso de armas y habilidades ninja, utilizaban afrodisíacos y estrategias o khisas, consistentes en provocar deseo sexual máximo para que los hombres no pudieran resistirse antes de ser asesinados, e incluso podían llegar a casarse para conseguir el objetivo final.
Una informacion algo rara pero sin duda que cambia la imagen de los ninjas tradicionales que acostumbramos ver en television y cine.