Esto es lo que opinan los investigadores
Es lunes y mañana, de repente, es viernes.
Es enero, tres birras, dos resacas y, ¿Cómo es posible que estemos ya en octubre?
Lo de que la vida son dos días, a parte de para justificar nuestros comportamientos autoindulgentes, lo decimos porque es casi casi verdad.
A más años cumples, más deprisa pasa todo, esto es algo en lo que todos los adultos estamos de acuerdo. Pero ¿por qué sucede?
Se dice que, cuando cumplimos los 50, un día representa una décima parte de la proporción que representaba para nosotros cuando teníamos 5, que al mismo tiempo que nuestra línea de tiempo se expande, nuestra percepción de ciertas unidades fijas de tiempo — un minuto, un año, una década — se acorta.
Pero hay otros factores que también juegan un papel importante, "Las percepciones individuales del tiempo están fuertemente influenciadas por nuestro nivel de concentración, estado físico y de ánimo" escribieron Muireann Irish y Claire O'Callaghan en The Independent. " Lo mismo que 'si miras a una olla nunca hierve' cuando te concentras en un evento, el tiempo tiende a pasar más despacio de lo normal. Este es también el caso cuando estamos aburridos; el tiempo parece dilatarse eternamente".
Esto puede contribuir también a la percepción infantil del tiempo, ya que los niños tienden a pasar muchísimo de su tiempo en clase, en un entorno que parece estar diseñado concienzudamente para aburrirles.
Además, de acuerdo con Scientific American, "nuestro cerebro codifica nuestras nuevas experiencias que no son familiares en nuestra memoria, y nuestro juicio retrospectivo del tiempo se basa en la cantidad de recuerdos nuevos que creamos en un determinado periodo de tiempo. En otras palabras, a más recuerdos construyamos en un fin de semana, más largo nos parecerá que fue".