China es hoy una de las naciones más poderosas del planeta. Lo fue antaño, pero nuestra visión occidental no nos permitió valorar sus proezas. Esa cultura ancestral descubrió el mundo antes de que el mundo sepa de ellos. 70 años antes de que Colón “descubriera América” las costas de este continente fueron recorridas por expediciones chinas. Habrían sido los primeros en llegar a la Patagonia y en pisar las Islas Malvinas.

En 1422 desde China, 70 años antes que Colón,un almirante llamado Zheng He navegó el doble de distancia que Cristobal colon, con varios cientos de naves y 28.000 hombres, llegando, se cree, a la Patagonia y las islas Malvinas, entre otros lugares.Pero no fue el unico , hay evidencias que Dos mil años antes de la llegada española se sospecha que los fenicios habían tocado tierra brasileña.
Comparación de los navios "Ba Chuan" de Zheng He, hechos de juncos, con una carabela de Colón.
Su nombre verdadero era Cheng Ho, pero recibió el apoco de Zheng He que significa “eunuco que vale tanto como tres piedras preciosas”, lo que revela su fama y su condición de castrado.

El almirante chino dirigió flotas compuestas por doscientas embarcaciones hacia los confines de África. Y parece que desde allí pegó el salto y descubrió una nueva ruta hacia la India.
Claro, se fue a buscar el peor camino: desde el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica) y por el Pasaje de Drake (Argentina). Pero lo cierto es que en el año 1457 un fraile veneciano ( Fra Mauro ) reprodujo un mapa dictado por el almirante de uno de sus viajes realizados en 1420 donde se ve el “encuentro” de los mares Atlántico y Pacífico.

Dice Zheng He: “Hemos navegado 100.000 li (equivalentes a 50.000 kilómetros) de inmensas aguas, con olas heladas y enormes que subían al cielo como montañas, y hemos posado nuestros ojos en tierras bárbaras mientras nuestras velas nos llevaban hacia el poniente…”
Sus cartas y mapas describen con precisión tierras americanas, el contorno de la Antártida y de Africa, mucho antes de sus descubrimientos oficiales.
Las Malvinas fueron descubiertas en 1422 por navegantes chinos que, por orden del emperador Yong Le, procuraban llegar al fin del mundo. No sólo las Malvinas. Toda la Patagonia y, en verdad, el mundo entero.
La expedición china al fin del mundo.
En barcos armados con portentosos cañones decidieron entonces tomar, a falta de un faro ubicado en el cenit del polo, dos notorias estrellas australes. Una era la Cruz del Sur. La otra, Canopo, es más brillante que ninguna otra de este hemisferio como referencia ,Zheng He emprende su mision "LLEGAR AL FIN DEL MUNDO". Cuyos hombres descendieron en la bahía que hoy llamamos Nueve de Julio, en la Gran Malvina, y ascendieron el monte que hemos bautizado Independencia.
Quizás el marino más importante de la historia.
Todavía faltaban 28 años para el nacimiento de Cristóbal Colón; 25 para el de Américo Vespucio; y 57 para el de Fernando de Magallanes. China podía quedarse con el copyright del mapamundi. No lo hizo, Ni para reclamar las tierras que se repartirían España y Portugal, ni para reservarles a sus marinos los laureles que terminarían en las cabezas de falsos descubridores europeos. Con la paciencia que se les conoce, los chinos esperaron durante 579 años que saliera el libro de Menzies.
El mapa de Piri Reis es una carta náutica elaborada supuestamente por el almirante otomano Piri Reis en 1513 y publicada en 1523 como parte de su obra El libro de las materias marinas.
En ellos se pueden reconocer a típicos huemules y guanacos, que los europeos sólo descubrirían pasados los cien años.
Una interpretación del mapa de Piri Reis comparado con el perfil de América del Sur.
Si bien el mapa de Piris Reis representa un notable trabajo que reune antiquisimos escritos cartográficos del viejo y nuevo mundo, otro mapa sería el que establece el vínculo de China con América, antes de la llegada de Colón.

En el mapa se puede ver Australia en pequeño, un esbozo de lo que sería América y la Antártida, y la inscripción revela que es una copia de 1763 del hipotético original de 1418. Habría sido elaborado por la expedición china de 1422.[/align]
El mapa lo habría comprado en el año 2001 a un pequeño comerciante de Shanghai, Liu Gang, uno de los más eminentes abogados comerciales de China, aficionado a coleccionar mapas y pinturas, que Temeroso de que se tratase de una falsificación, mostró su adquisición a cinco coleccionistas experimentados, que coincidieron en que las huellas dejadas por las alimañas en el papel de bambú y la pérdida de pigmentación atestiguaban una antigüedad superior al menos a un siglo.

Esas carabelas, llena de gente de mal vivir, no constituían una avanzada civilizadora, sino, al contrario, la búsqueda de nuevas riquezas y de caminos más directos a la mercancías que Europa requería. Ungidos por la iglesia mataban por el oro ajeno.
Los chinos nunca reclamaron su lugar en la historia ni la propiedad de esas tierras. No invadieron. Eran profesionales del mar buscando el fin del mundo, nada más. Y lo encontraron.
