(está dirigido a uruguayos pero se entiende igual)
Gran revuelo provocó Kris hace unos días cuando proclamó a los cuatro vientos, y sin que le temblara el botox, que Artigas se sentía argentino, y que si no pudo serlo fue porque no lo dejaron. Lo que nos invita a imaginar qué hubiera pasado si el tal Serratea lo hubiera dejado ingresar noséadóndemierda, permitiéndonos materializar ese sentimiento de provincia que nos ha embargado siempre.
1- Ya no nos sentiríamos culpables de consumir televisión argentina
Y lo que es mejor: el 10 podría hacerse llamar "el canal argentino" prácticamente sin modificar su programación (el Mentalista y los Simpson funcionan en cualquier lado). De última, Blanca y la Santillán medio que tienen un aire. El Colorado de Agitando es un Marley con menos plata en la cuenta, y Jokitas es como Mariano Closs, pero con el pelo más corto.
2- Peñarol jugaría algún partido de visitante
Sabido es que el elenco carbonero juega todos los partidos del año en el Centenario porque sus hinchas son tan bravos, que para poder acogerlos hay que tener estadios no solo grandes, sino también preparados para lo peor. En la Argentina hasta el cuadro más pichi tiene flor de escenario, lo que equilibraría las chances del equipo de las once estrellas, destinado a pelear el descenso con Belgrano, Quilmes y Nacional de Montevideo.
3- Hoy sería feriado
No sabemos de quién, pero parece que se independizaron un 9 de julio. En cambio nosotros no sabemos si fue un 18 de julio, o un 25 de agosto. A propósito, ¿para cuándo feriado el 16 de julio? ¿Qué fue más importante, la Batalla de las Piedras o el Maracanazo? ¿O acaso son diferentes dimensiones de la misma cosa? ¿Eh, putos?
4- Seríamos todos peronistas
Y se terminarían las diferencias ideológicas que nos vienen acompañando desde la apertura democrática.
5- Podríamos leer "Caras Uruguay" sin experimentar un gran vacío existencial, ni la sensación de que son siempre las mismas cuatro celebridades en cada edición
Bueno, eso. Sacá a Patricia Wolf, al trío Cavani - Suárez - Forlán, a Buysan, a Eunice y a Buysan (sí, sacalo dos veces por las dudas), y se te muere la farándula uruguaya. En cambio allá siempre se están reconvirtiendo. Hoy es tapa Calamaro porque se separó de la novia, y mañana lo será porque están esperando un hijo, y pasado porque el botija salió rubio de pelo lacio.
6- Tendríamos población indígena, subte, volantes de ida y vuelta, Starbucks y caos en el microcentro
¿O miento yo? A Montevideo, como a todo lo uruguayo, le falta algo para ser decididamente buena. No sabemos qué, pero le falta. ¿Es una ciudad fea? No. ¿Es insegura? Al lado de otras (salvo en los boliches de Carrasco, como bien dijo Canessa), no. ¿Pero está buena? Y... no, tampoco. Pero ahora Montevideo, Trinidad, Bella Unión, Concordia, como que serán la misma cosa. Me dirás: ¿y qué tiene que ver eso con Buenos Aires? Y yo qué sé.
7- Nuestra selección de básquetbol dejaría de pelear por el tercer puesto con Venezuela
No sé usted, pero yo ya estoy harto de ver los Sudamericanos de básquetbol a los que Brasil y Argentina asisten con equipos "c", y donde nos contentamos con ganarle al combinado bolivariano con un doble de cachetada del Tallarín Izaguirre. Basta ya de una Liga Uruguaya de Básquetbol con 14 equipos separados por cinco cuadras. Veamos un Guruyú Waston ante Olimpo en cancha abierta, y a ver si son tan guapos.
8- Tendríamos montañas y todos los climas
Como dice Toto: "Argentina es un país sensacional, con todos los climas". En cambio nosotros apenas si tenemos un relieve levemente ondulado, con temperaturas que van de 15 a 19 grados, con picos de 13 y 21. Ahora nuestros adolescentes podrán ir a Bariloche con la misma ligereza con la que se te van a Aguas Dulces. Y a hacer lo mismo: garchar y fumar porro. Porque de eso se trata la vida de esos mequetrefes.
9- Además de murga, habría lubolos y parodistas argentinos
Porque ya lo dijo García Canclini (lateral derecho del Boca de Lorenzo): la hibridación cultural se da en ambos sentidos. Nosotros seremos más argentinos, y ellos serán algo uruguayos. Así que adoptarán algunas de nuestras costumbres culturales, tales como jugar al fútbol de manera fea, o tener conjuntos de lubolos y parodistas (humoristas no). Revistas por suerte ya tienen. Los lubolos tendrán negros de cara pintada, como debe ser: el último negro argentino fue un tal Alejandro Molina. En tanto los parodistas tendrán vedetongas mostrando las tetas. El teatro de verano se mudará al escenario aquel de Villa Carlos Paz donde el Muñeco Mateyko hacía su recordado programa.
10- Podríamos compartir aquello en lo que somos netamente superiores
Ya se mencionó el carnaval. Agreguemos el truco con muestra, los productos Conaprole (¿les conté cuando a un pibe en Lagomar le ofrecieron un jugo conaprole y dijo "sí, pero el mío que sea sin aprole"?), el tomar sol sobre la arena y no en la plaza, y el haberle ganado a Brasil alguna vez en la vida.
Gana Uruguay, gana Argentina, ganamos todos.
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Gran revuelo provocó Kris hace unos días cuando proclamó a los cuatro vientos, y sin que le temblara el botox, que Artigas se sentía argentino, y que si no pudo serlo fue porque no lo dejaron. Lo que nos invita a imaginar qué hubiera pasado si el tal Serratea lo hubiera dejado ingresar noséadóndemierda, permitiéndonos materializar ese sentimiento de provincia que nos ha embargado siempre.
1- Ya no nos sentiríamos culpables de consumir televisión argentina
Y lo que es mejor: el 10 podría hacerse llamar "el canal argentino" prácticamente sin modificar su programación (el Mentalista y los Simpson funcionan en cualquier lado). De última, Blanca y la Santillán medio que tienen un aire. El Colorado de Agitando es un Marley con menos plata en la cuenta, y Jokitas es como Mariano Closs, pero con el pelo más corto.
2- Peñarol jugaría algún partido de visitante
Sabido es que el elenco carbonero juega todos los partidos del año en el Centenario porque sus hinchas son tan bravos, que para poder acogerlos hay que tener estadios no solo grandes, sino también preparados para lo peor. En la Argentina hasta el cuadro más pichi tiene flor de escenario, lo que equilibraría las chances del equipo de las once estrellas, destinado a pelear el descenso con Belgrano, Quilmes y Nacional de Montevideo.
3- Hoy sería feriado
No sabemos de quién, pero parece que se independizaron un 9 de julio. En cambio nosotros no sabemos si fue un 18 de julio, o un 25 de agosto. A propósito, ¿para cuándo feriado el 16 de julio? ¿Qué fue más importante, la Batalla de las Piedras o el Maracanazo? ¿O acaso son diferentes dimensiones de la misma cosa? ¿Eh, putos?
4- Seríamos todos peronistas
Y se terminarían las diferencias ideológicas que nos vienen acompañando desde la apertura democrática.
5- Podríamos leer "Caras Uruguay" sin experimentar un gran vacío existencial, ni la sensación de que son siempre las mismas cuatro celebridades en cada edición
Bueno, eso. Sacá a Patricia Wolf, al trío Cavani - Suárez - Forlán, a Buysan, a Eunice y a Buysan (sí, sacalo dos veces por las dudas), y se te muere la farándula uruguaya. En cambio allá siempre se están reconvirtiendo. Hoy es tapa Calamaro porque se separó de la novia, y mañana lo será porque están esperando un hijo, y pasado porque el botija salió rubio de pelo lacio.
6- Tendríamos población indígena, subte, volantes de ida y vuelta, Starbucks y caos en el microcentro
¿O miento yo? A Montevideo, como a todo lo uruguayo, le falta algo para ser decididamente buena. No sabemos qué, pero le falta. ¿Es una ciudad fea? No. ¿Es insegura? Al lado de otras (salvo en los boliches de Carrasco, como bien dijo Canessa), no. ¿Pero está buena? Y... no, tampoco. Pero ahora Montevideo, Trinidad, Bella Unión, Concordia, como que serán la misma cosa. Me dirás: ¿y qué tiene que ver eso con Buenos Aires? Y yo qué sé.
7- Nuestra selección de básquetbol dejaría de pelear por el tercer puesto con Venezuela
No sé usted, pero yo ya estoy harto de ver los Sudamericanos de básquetbol a los que Brasil y Argentina asisten con equipos "c", y donde nos contentamos con ganarle al combinado bolivariano con un doble de cachetada del Tallarín Izaguirre. Basta ya de una Liga Uruguaya de Básquetbol con 14 equipos separados por cinco cuadras. Veamos un Guruyú Waston ante Olimpo en cancha abierta, y a ver si son tan guapos.
8- Tendríamos montañas y todos los climas
Como dice Toto: "Argentina es un país sensacional, con todos los climas". En cambio nosotros apenas si tenemos un relieve levemente ondulado, con temperaturas que van de 15 a 19 grados, con picos de 13 y 21. Ahora nuestros adolescentes podrán ir a Bariloche con la misma ligereza con la que se te van a Aguas Dulces. Y a hacer lo mismo: garchar y fumar porro. Porque de eso se trata la vida de esos mequetrefes.
9- Además de murga, habría lubolos y parodistas argentinos
Porque ya lo dijo García Canclini (lateral derecho del Boca de Lorenzo): la hibridación cultural se da en ambos sentidos. Nosotros seremos más argentinos, y ellos serán algo uruguayos. Así que adoptarán algunas de nuestras costumbres culturales, tales como jugar al fútbol de manera fea, o tener conjuntos de lubolos y parodistas (humoristas no). Revistas por suerte ya tienen. Los lubolos tendrán negros de cara pintada, como debe ser: el último negro argentino fue un tal Alejandro Molina. En tanto los parodistas tendrán vedetongas mostrando las tetas. El teatro de verano se mudará al escenario aquel de Villa Carlos Paz donde el Muñeco Mateyko hacía su recordado programa.
10- Podríamos compartir aquello en lo que somos netamente superiores
Ya se mencionó el carnaval. Agreguemos el truco con muestra, los productos Conaprole (¿les conté cuando a un pibe en Lagomar le ofrecieron un jugo conaprole y dijo "sí, pero el mío que sea sin aprole"?), el tomar sol sobre la arena y no en la plaza, y el haberle ganado a Brasil alguna vez en la vida.
Gana Uruguay, gana Argentina, ganamos todos.
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