La columna principal de la movilización recorría calle Mendoza y Rivadavia cuando una terrible pelea de perros comenzó en el lugar.
La riña, que duró varios minutos, movilizó a todos los manifestantes, que hicieron todo lo posible para separar a los dos animales que protagonizaban la disputa.
Disipar la pelea fue una dura misión. Es que uno de los perros tenía agarrado con sus dientes al otro y no lo soltaba. Los manifestantes les tiraron agua y los tomaron del torso para alejarlos. Incluso uno de los asistentes golpeó a los animales, lo que generó un repudio general.