Restos de la Segunda Guerra Mundial
P-38 Lightning
A principios de 2014 una fuerte tormenta localizada en las costas de Gales nos brindó un hallazgo inesperado ya que dejó al descubierto un caza de la Segunda Guerra Mundial. El avión en cuestión era un Lockheed P-38 Lightning, perteneciente a la USAAF. El fuerte oleaje lo sacó del fondo del mar arrastrándolo hasta la misma playa dónde quedó visible a simple vista.
El P-38 se estrelló en 1942 permaneciendo bajo el mar desde entonces. Los restos se conservan en relativo buen estado, con partes casi intactas y libres de corrosión debido a las condiciones climáticas de la zona. A los mandos del aparato se encontraba el teniente Robert Elliott que partió de la costa norte de Gales en un ejercicio de entrenamiento el 27 de septiembre de 1942.
El vuelo transcurría sin incidentes pero tras 55 minutos de vuelo el motor izquierdo comenzó a perder potencia. Elliott identificó mal el problema de su aparato achacándolo a la hélice y decidió regresar a la base. Pero a tan sólo 3 kilómetros de la pista de aterrizaje el motor derecho se apagó sin más. No pudiendo alcanzar la base trató de aterrizar en la orilla, pero no lo logró cayendo directamente al agua.
Tras el amerizaje, Elliott logró salir ileso de su aparato por su propio píe. Las autoridades decretaron el agotamiento del combustible como causa final del accidente, hecho que se le inculpó a Elliott por un descuido. El P-38 no fue recuperado en su momento y el mar lo terminó por enterrar bajo la arena.
Las autoridades británicas tienen planeado su recuperación y posterior exhibición en el Museo Británico, sin embargo es bastante probable que encuentren trabas en los permisos necesarios de las autoridades norteamericanas que desean el mismo fin para este aparato pero en suelo patrio.
