Muchas veces ocurre que tu paladar no se satisface con los sabores comunes que te ofrecen los menús poco variados de tu restaurante o kiosko favorito. Es entonces cuando acudes a tu peligrosa e inspiradora imaginación. Aunque sabes que a veces ella te lleva a hacer cosas raras y poco admiradas por tus conocidos, decides no pararles bola y darte ese gusto.
Algunos realizan combinaciones que luego se vuelven populares, mientras otras terminan siendo el objeto de mensajes de odio y desaprobación. Pero una vez más, te invitamos a no darle importancia a los haters y a apreciar esos pequeños placeres que te da la vida en forma de comidas raras.
He aquí las más populares con las opiniones de unos generosos y colaboradores voluntarios:
Doritos con chocolate
Esas tostadas de maíz con queso no suelen tener sabor suficiente para algunos. Es por esto que deciden acudir al chocolate, que es la solución para casi todo.
Voluntario 1: “Pff, riquísimo”.
Voluntario 2: “No es una buena combinación, la fórmula para una diarrea segura”.
Voluntario 3: “Me encanta”.
Voluntario 4: “Es asquerosamente rico. Tiene algo exótico”.
Pizza con piña
La víctima del odio de los nazis de la pizza. Esta bebé hawaiana suele ser odiada o amada por muchos; sin embargo yo la amo, así que deal with it.
Voluntario 1: “ASCO”.
Voluntario 2: “Cero pendiente con la pizza con piña”.
Voluntario 3: “Ay, a mí no me gusta”.
Voluntario 4: “Mmmmm. Mmmmmmm…no la he probado”.
(Los odio a todos)
Cotufas con miel
Es una combinación que me pareció súper extraña al principio, pero que mi prima me mostró hace no mucho. Cuando lo hizo, mi vida, mis películas y mis series vieron la luz de la abundancia.
Voluntario 1: “Buenísimo”.
Voluntario 2: “NO”.
Voluntario 3: “No me gusta”.
Voluntario 4: “Tasty, but not too much honey”.
Papitas fritas con helado
Un clásico de las combinaciones raras y brutales de la vida. Experiencias básicas del colegio que aún permanecen vivas entre mis compañeros adultos en estado de negación.
Voluntario 1: “Riquísimo”.
Voluntario 2: “Con helado de chocolate, no más”.
Voluntario 3: “Coye, no lo he probado”.
Voluntario 4: “Yes. Pero frosty, no cualquier helado”.
Oreo con mantequilla de maní
Es una costumbre que copié de “Juego de Gemelas”, una película que si no conoces, no mereces mi respeto. La oreo con mantequilla de maní unió a las hermanas, y aunque yo no tengo una gemela, igual me quedé con el gusto.
Voluntario 1: “A mí me gusta”.
Voluntario 2: “Me llama la atención”.
Voluntario 3: “Es brutal”.
Voluntario 4: “Oh fuck. Sí, eso es buenísimo”.
Definitivamente nos encanta variar de opciones y de combinaciones, que si bien no siempre dan un buen resultado, a veces nos sorprenden con un sabor explosivo.
Seré la Voluntaria 5 y diré que AMO todas estas combinaciones. No sé si es porque soy muy mente abierta cuando se trata de comida, o simplemente porque soy una vaca.
¿Cuáles son tus combinaciones raras favoritas? Déjame saber y quizá salemos a comer por ahí.
Algunos realizan combinaciones que luego se vuelven populares, mientras otras terminan siendo el objeto de mensajes de odio y desaprobación. Pero una vez más, te invitamos a no darle importancia a los haters y a apreciar esos pequeños placeres que te da la vida en forma de comidas raras.
He aquí las más populares con las opiniones de unos generosos y colaboradores voluntarios:
Doritos con chocolate
Esas tostadas de maíz con queso no suelen tener sabor suficiente para algunos. Es por esto que deciden acudir al chocolate, que es la solución para casi todo.
Voluntario 1: “Pff, riquísimo”.
Voluntario 2: “No es una buena combinación, la fórmula para una diarrea segura”.
Voluntario 3: “Me encanta”.
Voluntario 4: “Es asquerosamente rico. Tiene algo exótico”.
Pizza con piña
La víctima del odio de los nazis de la pizza. Esta bebé hawaiana suele ser odiada o amada por muchos; sin embargo yo la amo, así que deal with it.
Voluntario 1: “ASCO”.
Voluntario 2: “Cero pendiente con la pizza con piña”.
Voluntario 3: “Ay, a mí no me gusta”.
Voluntario 4: “Mmmmm. Mmmmmmm…no la he probado”.
(Los odio a todos)
Cotufas con miel
Es una combinación que me pareció súper extraña al principio, pero que mi prima me mostró hace no mucho. Cuando lo hizo, mi vida, mis películas y mis series vieron la luz de la abundancia.
Voluntario 1: “Buenísimo”.
Voluntario 2: “NO”.
Voluntario 3: “No me gusta”.
Voluntario 4: “Tasty, but not too much honey”.
Papitas fritas con helado
Un clásico de las combinaciones raras y brutales de la vida. Experiencias básicas del colegio que aún permanecen vivas entre mis compañeros adultos en estado de negación.
Voluntario 1: “Riquísimo”.
Voluntario 2: “Con helado de chocolate, no más”.
Voluntario 3: “Coye, no lo he probado”.
Voluntario 4: “Yes. Pero frosty, no cualquier helado”.
Oreo con mantequilla de maní
Es una costumbre que copié de “Juego de Gemelas”, una película que si no conoces, no mereces mi respeto. La oreo con mantequilla de maní unió a las hermanas, y aunque yo no tengo una gemela, igual me quedé con el gusto.
Voluntario 1: “A mí me gusta”.
Voluntario 2: “Me llama la atención”.
Voluntario 3: “Es brutal”.
Voluntario 4: “Oh fuck. Sí, eso es buenísimo”.
Definitivamente nos encanta variar de opciones y de combinaciones, que si bien no siempre dan un buen resultado, a veces nos sorprenden con un sabor explosivo.
Seré la Voluntaria 5 y diré que AMO todas estas combinaciones. No sé si es porque soy muy mente abierta cuando se trata de comida, o simplemente porque soy una vaca.
¿Cuáles son tus combinaciones raras favoritas? Déjame saber y quizá salemos a comer por ahí.