La definición desalud de la OMS (Organizacion Mundial de la Salud) es:
"La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades".
De acuerdo a la definición de la OMS, sobre la salud, y teniendo en cuenta que ellos consideraban a la homosexualidad una "enfermedad", se deduce que ellos pensaban así:
Físico: en cuánto a los niveles hormonales/genéticos
Psíquico: traumas producidos por violaciones
Social: era tomado como una "moda"
Esto fue comprobado científicamente por algunos estudios de la OMS, y ha quedado totalmente desmentido por ellos con estudios, por lo cual le quitaron esa calificación.
La extendida creencia en que las experiencias durante el desarrollo en la infancia, la influencia y la relación con los padres, las "malas compañías", etc. pueden explicar la orientación homosexual, es tan discutida como su explicación con base en causas biológicas. Por un lado, muchos campos científico-naturales intentan demostrar que muchos casos concretos de homosexualidad tienen una causa biológica. Los datos empíricos de la realidad y los resultados experimentales en animales no-humanos son coherentes con diversas teorías biológicas y son incompatibles con la teoría sociocultural. Por otro lado, la historia de la ciencia y las ciencias sociales argumentan con datos socioculturales que la orientación sexual es producto de una relación confrontacional entre la biología humana y el entorno sociocultural, y que muchas veces el poder político sobre los cuerpos y el significado cultural de la orientación sexual sobrepasa la "naturalidad" de ésta misma.
Teoría neuroendocrina prenatal
Durante la gestación, el embrión crece de tamaño al tiempo que se van diferenciando los diversos órganos del nuevo ser. Unos embriones (XX) se transforman en fetos femeninos y otros (XY) en fetos masculinos lo que tiene su manifestación más evidente en los órganos genitales. Pero, si acepta la presunción de que "lo masculino" es todo lo correspondiente a los hombres y lo "femenino" todo lo correspondiente a las mujeres, todos los órganos son feminizados o masculinizados, principalmente el cerebro, como resultado de la acción de la testosterona (masculinización) o por la falta de testosterona (feminización). La diferenciación sexual genital se produce durante el primer trimestre de la gestación y la diferenciación sexual cerebral entre el segundo y tercer trimestre. Puesto que ambos procesos están desfasados en el tiempo, puede suceder que se diferencie un cerebro de hembra humana en un feto con genitales de macho humano. Análogamente, puede masculinizarse el cerebro de un feto femenino. El cerebro de muchas mujeres, independientemente del sexo genital de la persona, determina una orientación sexual hacia los hombres. Del mismo modo, el cerebro de los hombres, al margen del sexo biológico de la persona, determina la atracción sexual por las mujeres. Sexo masculino con cerebro femenino resultara ser de esta manera "gay". Sexo femenino con cerebro masculino resulta en consecuencia ser "lesbiana". La orientación sexual viene determinada prenatalmente por la impronta de las hormonas sobre el cerebro durante la gestación. Durante la infancia y la adolescencia, las hormonas sexuales desarrollan los caracteres sexuales secundarios (cambio de voz, barba, vello púbico, etc.) y activan la orientación sexual establecida prenatalmente, pero no pueden modificarla.
Esta teoría está experimentalmente demostrada en mamíferos no-humanos y, si es que es posible la comparación, se supone que es la explicación de la mayoría de los casos de orientación homosexual. Se sabe además que existen otros mecanismos biológicos (el llamado efecto FBO) que explican otros casos de homosexualidad. Y parece tener bastante probabilidad de actuar también algún mecanismo epigenético en otros casos.
Evidencias neurológicas
En 1991, el neurocientífico estadounidense Simon LeVay, publicó un artículo llamado “Una diferencia en la estructura hipotalámica entre hombres homosexuales y heterosexuales”. Se demostraba que el tercer núcleo intersticial del hipotálamo anterior (INAH3) era, en promedio, dos veces más grande en los hombres heterosexuales que en las mujeres heterosexuales. En los hombres homosexuales el tamaño del INAH3 era similar al de las mujeres heterosexuales. El INAH3, por su localización y conexiones es el equivalente humano del llamado núcleo sexualmente dimórfico del área preóptica (SDN-POA) de otros mamíferos estudiados (ratas y ovejas) que se sabe está relacionado con la conducta sexual de esos animales no-humanos. En las ovejas se ha demostrado similar asociación entre el tamaño del SDN-POA y la preferencia sexual: los carneros homosexuales muestran un tamaño de esta estructura nerviosa menor que los heterosexuales y similar al de las ovejas. El dimorfismo sexual cerebral en las ovejas se produce antes del nacimiento e independientemente de la experiencia sexual. Otras estructuras del sistema nervioso central humano (comisura del cuerpo calloso, núcleo supraquiasmático, etc.) muestran igualmente diferencias de tamaño vinculadas con la orientación sexual (el sexo mental) en vez de con el sexo genital de la persona.
El neurocientífico holandés Dr. Dick Swaab, fundador del Banco de Cerebros de la Universidad de Ámsterdam, menciona que en la orientación sexual interfieren gran cantidad de factores como circuitos neuronales, factores genéticos y hormonas; pero hace hincapié en que, durante los seis primeros meses de vida gestacional, se establece una impronta de carácter sexual en el encéfalo y que en dos etapas subsecuentes e importantes, durante los dos primeros años de vida y la adolescencia, existen cambios de gran actividad hormonal que pueden consolidar la forma en que cada individuo ejerce su sexualidad.
Se mencionan controvertidos hallazgos con respecto al consumo de medicamentos en mujeres embarazadas, sobre todo dentro de los primeros dos trimestres de vida gestacional, como la utilización de analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos pudiendo inhibir la producción y síntesis de prostaglandinas esenciales en la configuración neuronal hipotalámica fetal y que puede ser crucial para definir las características de la orientación sexual.
Punto de vista psicológico
La homosexualidad, como categoría psicológica, se constituye a partir de un artículo de Carl Westphal en 1870 sobre «las sensaciones sexuales contrarias».
Para el psicoanálisis la homosexualidad no viene dada por la genética sino que es una elección. No una elección voluntaria o consciente ni algo que el sujeto pueda modificar por gusto, sino una elección inconsciente. No habría nada en la naturaleza humana que dictaminara que a los varones deben atraerles las mujeres y a las mujeres los varones.
La elección de objeto de amor, o sea, enamorarse de un varón o de una mujer, es algo que se definiría a partir de la resolución de la conflictiva edípica en todos los seres humanos, sean homosexuales o heterosexuales. En el caso de los homosexuales, en vez de elegir al progenitor del sexo opuesto, al salir del edipo se eligiría como objeto de amor al progenitor del mismo sexo. Esa elección dependería más del tipo de vínculo creado con cada progenitor que de la naturaleza o los instintos.
Durante el siglo XX hubo psicoanalistas que consideraban a la homosexualidad dentro de la estructura perversa, pero este concepto de perversión no posee la connotación vulgar peyorativa o moralizante, sino que simplemente engloba todas a las prácticas sexuales que no llevan a la reproducción, incluyendo las caricias y los besos.
En el siglo XXI se sostiene que la homosexualidad aparece tanto en una estructura mental perversa como en una estructura neurótica o en una psicótica y ya no se habla de homosexualidad sino de homosexualidades. Se piensa la sexualidad en general como una pluralidad más polimorfa.
Freud derivaba la homosexualidad de la bisexualidad psíquica, común a todos los seres humanos y decía que intentar transformar un homosexual en heterosexual, era tan imposible como intentar transformar un heterosexual en homosexual.
"La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades".
De acuerdo a la definición de la OMS, sobre la salud, y teniendo en cuenta que ellos consideraban a la homosexualidad una "enfermedad", se deduce que ellos pensaban así:
Físico: en cuánto a los niveles hormonales/genéticos
Psíquico: traumas producidos por violaciones
Social: era tomado como una "moda"
Esto fue comprobado científicamente por algunos estudios de la OMS, y ha quedado totalmente desmentido por ellos con estudios, por lo cual le quitaron esa calificación.
La extendida creencia en que las experiencias durante el desarrollo en la infancia, la influencia y la relación con los padres, las "malas compañías", etc. pueden explicar la orientación homosexual, es tan discutida como su explicación con base en causas biológicas. Por un lado, muchos campos científico-naturales intentan demostrar que muchos casos concretos de homosexualidad tienen una causa biológica. Los datos empíricos de la realidad y los resultados experimentales en animales no-humanos son coherentes con diversas teorías biológicas y son incompatibles con la teoría sociocultural. Por otro lado, la historia de la ciencia y las ciencias sociales argumentan con datos socioculturales que la orientación sexual es producto de una relación confrontacional entre la biología humana y el entorno sociocultural, y que muchas veces el poder político sobre los cuerpos y el significado cultural de la orientación sexual sobrepasa la "naturalidad" de ésta misma.
Teoría neuroendocrina prenatal
Durante la gestación, el embrión crece de tamaño al tiempo que se van diferenciando los diversos órganos del nuevo ser. Unos embriones (XX) se transforman en fetos femeninos y otros (XY) en fetos masculinos lo que tiene su manifestación más evidente en los órganos genitales. Pero, si acepta la presunción de que "lo masculino" es todo lo correspondiente a los hombres y lo "femenino" todo lo correspondiente a las mujeres, todos los órganos son feminizados o masculinizados, principalmente el cerebro, como resultado de la acción de la testosterona (masculinización) o por la falta de testosterona (feminización). La diferenciación sexual genital se produce durante el primer trimestre de la gestación y la diferenciación sexual cerebral entre el segundo y tercer trimestre. Puesto que ambos procesos están desfasados en el tiempo, puede suceder que se diferencie un cerebro de hembra humana en un feto con genitales de macho humano. Análogamente, puede masculinizarse el cerebro de un feto femenino. El cerebro de muchas mujeres, independientemente del sexo genital de la persona, determina una orientación sexual hacia los hombres. Del mismo modo, el cerebro de los hombres, al margen del sexo biológico de la persona, determina la atracción sexual por las mujeres. Sexo masculino con cerebro femenino resultara ser de esta manera "gay". Sexo femenino con cerebro masculino resulta en consecuencia ser "lesbiana". La orientación sexual viene determinada prenatalmente por la impronta de las hormonas sobre el cerebro durante la gestación. Durante la infancia y la adolescencia, las hormonas sexuales desarrollan los caracteres sexuales secundarios (cambio de voz, barba, vello púbico, etc.) y activan la orientación sexual establecida prenatalmente, pero no pueden modificarla.
Esta teoría está experimentalmente demostrada en mamíferos no-humanos y, si es que es posible la comparación, se supone que es la explicación de la mayoría de los casos de orientación homosexual. Se sabe además que existen otros mecanismos biológicos (el llamado efecto FBO) que explican otros casos de homosexualidad. Y parece tener bastante probabilidad de actuar también algún mecanismo epigenético en otros casos.
Evidencias neurológicas
En 1991, el neurocientífico estadounidense Simon LeVay, publicó un artículo llamado “Una diferencia en la estructura hipotalámica entre hombres homosexuales y heterosexuales”. Se demostraba que el tercer núcleo intersticial del hipotálamo anterior (INAH3) era, en promedio, dos veces más grande en los hombres heterosexuales que en las mujeres heterosexuales. En los hombres homosexuales el tamaño del INAH3 era similar al de las mujeres heterosexuales. El INAH3, por su localización y conexiones es el equivalente humano del llamado núcleo sexualmente dimórfico del área preóptica (SDN-POA) de otros mamíferos estudiados (ratas y ovejas) que se sabe está relacionado con la conducta sexual de esos animales no-humanos. En las ovejas se ha demostrado similar asociación entre el tamaño del SDN-POA y la preferencia sexual: los carneros homosexuales muestran un tamaño de esta estructura nerviosa menor que los heterosexuales y similar al de las ovejas. El dimorfismo sexual cerebral en las ovejas se produce antes del nacimiento e independientemente de la experiencia sexual. Otras estructuras del sistema nervioso central humano (comisura del cuerpo calloso, núcleo supraquiasmático, etc.) muestran igualmente diferencias de tamaño vinculadas con la orientación sexual (el sexo mental) en vez de con el sexo genital de la persona.
El neurocientífico holandés Dr. Dick Swaab, fundador del Banco de Cerebros de la Universidad de Ámsterdam, menciona que en la orientación sexual interfieren gran cantidad de factores como circuitos neuronales, factores genéticos y hormonas; pero hace hincapié en que, durante los seis primeros meses de vida gestacional, se establece una impronta de carácter sexual en el encéfalo y que en dos etapas subsecuentes e importantes, durante los dos primeros años de vida y la adolescencia, existen cambios de gran actividad hormonal que pueden consolidar la forma en que cada individuo ejerce su sexualidad.
Se mencionan controvertidos hallazgos con respecto al consumo de medicamentos en mujeres embarazadas, sobre todo dentro de los primeros dos trimestres de vida gestacional, como la utilización de analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos pudiendo inhibir la producción y síntesis de prostaglandinas esenciales en la configuración neuronal hipotalámica fetal y que puede ser crucial para definir las características de la orientación sexual.
Punto de vista psicológico
La homosexualidad, como categoría psicológica, se constituye a partir de un artículo de Carl Westphal en 1870 sobre «las sensaciones sexuales contrarias».
Para el psicoanálisis la homosexualidad no viene dada por la genética sino que es una elección. No una elección voluntaria o consciente ni algo que el sujeto pueda modificar por gusto, sino una elección inconsciente. No habría nada en la naturaleza humana que dictaminara que a los varones deben atraerles las mujeres y a las mujeres los varones.
La elección de objeto de amor, o sea, enamorarse de un varón o de una mujer, es algo que se definiría a partir de la resolución de la conflictiva edípica en todos los seres humanos, sean homosexuales o heterosexuales. En el caso de los homosexuales, en vez de elegir al progenitor del sexo opuesto, al salir del edipo se eligiría como objeto de amor al progenitor del mismo sexo. Esa elección dependería más del tipo de vínculo creado con cada progenitor que de la naturaleza o los instintos.
Durante el siglo XX hubo psicoanalistas que consideraban a la homosexualidad dentro de la estructura perversa, pero este concepto de perversión no posee la connotación vulgar peyorativa o moralizante, sino que simplemente engloba todas a las prácticas sexuales que no llevan a la reproducción, incluyendo las caricias y los besos.
En el siglo XXI se sostiene que la homosexualidad aparece tanto en una estructura mental perversa como en una estructura neurótica o en una psicótica y ya no se habla de homosexualidad sino de homosexualidades. Se piensa la sexualidad en general como una pluralidad más polimorfa.
Freud derivaba la homosexualidad de la bisexualidad psíquica, común a todos los seres humanos y decía que intentar transformar un homosexual en heterosexual, era tan imposible como intentar transformar un heterosexual en homosexual.