Los arqueólogos serán "arqueólogos digitales", los recicladores serán "recicladores de basura espacial" y así con una serie de oficios que actualmente no existen.
Sin embargo, en el 2030 las profesiones darán un vuelco que responderá a las nuevas necesidades de la humanidad, según la World Future Society.
Estos son sólo algunos de los oficios que hoy no existen pero en 2030 serán comunes:
1. Fabricantes de partes del cuerpo:
Soldados o atletas recurrirán a estos profesionales que serán capaces de crear partes vivas, como brazos o piernas.
2. Corredores de tiempo:
El mundo confirmará que "lo material no debe ser lo más importante" cuando los corredores de bolsa no solo negocien con acciones de empresas, sino con el tiempo.
3. Nanomédicos:
Los avances de la nanotecnología harán posible realizar tratamientos médicos subatómicos que transformaran la medicina.
4. Agricultores verticales:
La alta demanda de alimentos en el mundo y la reducción del espacio harán que ser agricultor vertical resulte un oficio bien pago dentro de dos décadas.
5. Arquitectos digitales:
La publicidad hará uso de la arquitectura para difundir marcas y productos, por lo que muchos se ocuparan de diseñar edificios o construcciones virtuales
6. "Extractores" de gravedad:
Hacia el 2030 podría surgir una primera oleada de personas que serán capaces de interferir en el código de la fuerza de gravedad.
7. Fabricantes de avatares:
Tal vez entre los profesionales mejor pagos estarán quienes se encarguen de diseñar y fabricar hologramas de personas virtuales.
8. Profesiones del espacio:
Pilotos espaciales, guías turísticos y arquitectos espaciales tendrán una alta demanda cuando se masifiquen los viajes al espacio, lo que ya se está comenzando a ver como una realidad no muy lejana.
9. Cirujano de aumento de memoria:
Los neurocirujanos podrían en el futuro modificar la memoria en pacientes de avanzada edad o con enfermedades de la memoria.
10. Cosechadores de energía:
A través de la construcción y la ingeniería habrán personas cuyo oficio será recoger la energía cinética de los seres humanos a través de los materiales con los que entran en contacto (como pisos o la ropa) para ser utilizada como una fuente de energía a gran escala.