Gaspar Iñiguez, la cara de un luchador: "Me dicen que soy el Mago sin Dientes"
El jugador de Argentinos Juniors fue a trabar una pelota con la cabeza. Así le fue: chocó contra la pierna de Pichi Erbes y sufrió su dentadura.
"Veo la jugada y cuando me pega con el botín en la cara me da un poco de impresión". ¿Quién lo dijo? Gaspar Iñiguez, el jugador de Argentinos Juniors que se tiró de cabeza a defender ante "el Pichi" Erbes. "Me dicen que soy el Mago sin Dientes", bromeó.
Iñiguez, además de revivir el momento, mostró cómo le quedó la dentadura. Recién la semana que viene, cirugía mediante, le implantarán el diente que perdió y verán si pueden salvarle al menos uno de los otros dos dañados. Con un protector bucal, se entrenó a la par de sus compañeros y está para jugar el domingo ante Newell’s, contó en el diario Olé.
-Fue un golpe durísimo.
-Sí, pero en el momento no me di cuenta, ni pensé lo que podía pasar. Es más: no sentí nada. Sólo vi que Erbes se iba al gol y, como me resbalé, tenía que buscar la forma de pararlo. Y tirarme de cabeza era la única opción. Después, cuando el médico me dijo que había perdido los dientes me quería morir. En el botín del Pichi debe haber un diente mío, ja.
"Después, cuando el médico me dijo que había perdido los dientes me quería morir. En el botín del Pichi debe haber un diente mío, ja".
-¿Sos héroe o loco?
-Me han dicho héroe, guerrero... Pero mi vieja me dijo loco, ja. Pero bueno, ya está. Lo importante es que era un partido que no podíamos perder y al menos pudimos empatarlo.
-Te salió caro...
- Uff. Carísimo, ja. Encima me amonestaron, una cosa de locos. Pero ya está, fue un segundo nada más. Lo que más me dolió fueron los pinchazos del dentista para el tratamiento de conducto. Eso fue durísimo. Te la regalo, ja.
Gaspar posa para la foto y se muere de vergüenza. Dice que lo van a volver loco cuando lo vean así en el Olé , sin dientes. Y su mujer, Ornella, también se ríe. Ahora, porque el domingo no la pasó nada bien. “Estaban todos preocupados. Mi mamá y mi señora me dijeron que no lo haga nunca más. Se asustaron mucho. En cambio mi viejo, que es futbolero, me dijo que siga así”.
-¿Y qué harías la próxima vez?
-Depende de qué partido... Pero, sí, volvería a tirarme así, a trabar con la cabeza. Aunque después mis compañeros me carguen.
-¿No te agradecieron?
-Me dijeron que el grupo está muy unido y que está bien que lo haya hecho, pero que fue este partido nomás, ja. Pero más que nada me gastaron toda la mañana. Me dicen que soy El Mago sin Dientes. Hasta Caruso me carga. Dicen que si me pegaba en la cara por ahí me la arreglaba un poquito, ja. Ahora que estoy bien, me tienen todos de punto.
El jugador de Argentinos Juniors fue a trabar una pelota con la cabeza. Así le fue: chocó contra la pierna de Pichi Erbes y sufrió su dentadura.
"Veo la jugada y cuando me pega con el botín en la cara me da un poco de impresión". ¿Quién lo dijo? Gaspar Iñiguez, el jugador de Argentinos Juniors que se tiró de cabeza a defender ante "el Pichi" Erbes. "Me dicen que soy el Mago sin Dientes", bromeó.
Iñiguez, además de revivir el momento, mostró cómo le quedó la dentadura. Recién la semana que viene, cirugía mediante, le implantarán el diente que perdió y verán si pueden salvarle al menos uno de los otros dos dañados. Con un protector bucal, se entrenó a la par de sus compañeros y está para jugar el domingo ante Newell’s, contó en el diario Olé.
-Fue un golpe durísimo.
-Sí, pero en el momento no me di cuenta, ni pensé lo que podía pasar. Es más: no sentí nada. Sólo vi que Erbes se iba al gol y, como me resbalé, tenía que buscar la forma de pararlo. Y tirarme de cabeza era la única opción. Después, cuando el médico me dijo que había perdido los dientes me quería morir. En el botín del Pichi debe haber un diente mío, ja.
"Después, cuando el médico me dijo que había perdido los dientes me quería morir. En el botín del Pichi debe haber un diente mío, ja".
-¿Sos héroe o loco?
-Me han dicho héroe, guerrero... Pero mi vieja me dijo loco, ja. Pero bueno, ya está. Lo importante es que era un partido que no podíamos perder y al menos pudimos empatarlo.
-Te salió caro...
- Uff. Carísimo, ja. Encima me amonestaron, una cosa de locos. Pero ya está, fue un segundo nada más. Lo que más me dolió fueron los pinchazos del dentista para el tratamiento de conducto. Eso fue durísimo. Te la regalo, ja.
Gaspar posa para la foto y se muere de vergüenza. Dice que lo van a volver loco cuando lo vean así en el Olé , sin dientes. Y su mujer, Ornella, también se ríe. Ahora, porque el domingo no la pasó nada bien. “Estaban todos preocupados. Mi mamá y mi señora me dijeron que no lo haga nunca más. Se asustaron mucho. En cambio mi viejo, que es futbolero, me dijo que siga así”.
-¿Y qué harías la próxima vez?
-Depende de qué partido... Pero, sí, volvería a tirarme así, a trabar con la cabeza. Aunque después mis compañeros me carguen.
-¿No te agradecieron?
-Me dijeron que el grupo está muy unido y que está bien que lo haya hecho, pero que fue este partido nomás, ja. Pero más que nada me gastaron toda la mañana. Me dicen que soy El Mago sin Dientes. Hasta Caruso me carga. Dicen que si me pegaba en la cara por ahí me la arreglaba un poquito, ja. Ahora que estoy bien, me tienen todos de punto.